<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296</id><updated>2011-09-28T12:07:38.676-07:00</updated><title type='text'>CaNNaReGio 1334</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>64</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6390348425926615792</id><published>2009-07-03T10:24:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T10:30:49.594-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Mariam sostiene con cuatro dedos su copa de vino blanco. Su meñique me señala ridículo. Con la otra mano sujeta un largo cigarrillo que ha parecido olvidar a su suerte. Deja la copa lentamente sobre la mesa y a continuación coloca la cinta que adorna su frente evocando los pasados tiempos del Charleston, y que considero tan innecesario como su intrépido meñique. &lt;br /&gt;Le estoy contando que no puedo seguir en esta ciudad mientras ella, de vez en cuando, dirige furtivas miradas a la gente que pasa por detrás de mi cabeza. Por supuesto no pienso dejar de hablar ni un segundo. Necesito desahogarme y no tengo fuerzas para escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De verdad, Mariam, aquí uno termina pudriéndose. No hay nada que hacer…Todos los días son exactamente iguales. La gente solo bebe y bebe, y habla hasta que está borracho y tiene que irse a casa balanceándose. No me interesa. –Hago una pausa para dar un trago a mi gin-tonic. Y con Riccardo la situación cada vez es peor. No nos vemos, y cuando nos vemos tengo que lidiar con toda su familia. Les caigo fatal, creen que le estoy corrompiendo…&lt;br /&gt;-Diana, creo que estás centrando demasiado la atención en él- me dice creyendo que sus palabras son auténticas revelaciones. Después da una calada al cigarro y suelta lentamente el humo poniendo morros de puta barata como si alguien escondido estuviera registrando cada movimiento suyo para hacer un video clip. - No es verdad que en Venecia no hay nada que hacer. Hay un montón de exposiciones interesantes. Deberías salir más de casa, venir conmigo a la Bienal…-dice persiguiendo con la mirada a un hippie con sandalias y un carrito de la compra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Bienal; un circo para supuestos entendidos en el que se trafica con obras de arte, al parecer, de lo más rompedoras. La gente se pasea entre esculturas imposibles, cuadros de suicidas colgados de lámparas de araña, espacios diáfanos con unas cañas de bambú sobre unos cojines, o fotografías de vacas  abiertas en canal en un matadero, y asienten convencidos de la genialidad del artista. Luego llegan a casa y sienten renovado su lado más alternativo, y nadie se cuestiona el porqué de nada de lo que ha visto. El que lo hace, formula sus preguntas interiormente por miedo a que los demás le consideren un obtuso o un insensible. ¿La vaca? La vaca maravillosa. ¿Y qué me dices del bambú? Para el bambú no tengo palabras, y así los días pasan y los supuestos artistas alquilan bonitos estudios en Berlín y pueden ponerse esas gafas de pasta enormes a lo Buddy Holly desde las que despotrican contra el sistema capitalista. A Mariam le encanta todo este asunto. Cada noche sale a cenar con sus amigos modernos (la mayoría franceses) y discuten sobre arte y política como si se les fuera la vida en ello. Pero yo no soporto sus voces graves, sus flequillos, sus interminables anécdotas y sus chistes sin gracia. Además casi todos sus amigos son gays o asexuados, como si interesarse por un par de tetas fuese cosa de individuos de baja ralea. No le veo posibilidades a ningún plan de los que me propone. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, quizá debería ir –le digo con cierto miedo de que pueda ponerse a hablar sobre algunas de las performances de las que ha disfrutado en estos días. &lt;br /&gt;En ese momento suena su móvil. Tiene puesta una canción de los Smiths. Las cabezas se giran para localizar el sonido. Mariam responde en un francés forzado y tras encender otro de sus finísimos cigarros comienza a reír y a bromear como una loca. Habla tan alto que podrían perfectamente oírle en Francia. Después de un millón de horas cuelga el teléfono y me dedica una sonrisa compasiva. &lt;br /&gt;-Perdona, era Pierre. Quería saber si esta noche iría a Rialto a beber algo. ¿Te apuntas?&lt;br /&gt;Sabe perfectamente que le voy a decir que no. &lt;br /&gt;-Me vuelvo a España. Voy a comprar un billete de avión esta misma tarde. Me voy, no aguanto más –digo sorprendiéndome a mí misma por tomar una decisión tan drástica de un modo tan repentino.&lt;br /&gt;Mariam me mira como si estuviera loca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de horas más tarde, y con una perspectiva ligeramente distinta, doy pequeños sorbos al tercer mojito de la noche. Un hombre de unos cincuenta años amigo de Mariam (no consigo entender cómo demonios han llegado a encontrarse en esta vida) me habla sobre Tom Waits. No puedo dejar de imaginar la cara de Riccardo cuando se entere de que estoy en España. Después me sumerjo en un viaje por los momentos más felices de mi vida en esta ciudad. Cuando vuelvo a la conversación, el viejo fan de Tom Waits ha pasado milagrosamente de Heart of Sturday Night a la  náusea de Sartre. La plaza de la Erbería está abarrotada. A nuestro lado hay un grupo de personas que transportan un equipo de música con un carrito. Los altavoces disparan grandes mierdas conocidísimas que darían ganas de suicidarse a cualquier persona con cierta sensibilidad musical. Desde luego el calvo fan de Tom Waits hace caso omiso al carrito musical y clava sus dos pequeños y húmedos ojos en mi sonrisa de escayola. Por lo que puedo ver Mariam está entretenidísima hablando con un chico de pelo largo con una camiseta de Nirvana. No va a conseguir follárselo, pienso. Pero aún así la cosa va para largo así que me acomodo en la conversación como puedo. &lt;br /&gt;- Sartre es un coñazo –digo sin ganas.&lt;br /&gt;- Bueno en mi opinión….Y otro cuarto de hora de viajes a través del tiempo y el espacio.  &lt;br /&gt;Deduzco por lo poco que escucho: no quiere quitarme la razón del todo porque quiere follarme a toda costa, pero es un fan incondicional. También es probable que sea el único autor que ha leído. Cuando la agonía estrangula mi garganta sin piedad decido irme a pedir otro mojito con sabor a pradera. &lt;br /&gt;- Te lo pongo enseguida, corazón –me dice el camarero detrás de la barra. &lt;br /&gt;Cuando salgo del bar diviso a Mariam que me sonríe y me indica que vaya hacia ellos con la mano. &lt;br /&gt;- Mira, este es Pierre –me dice dándole una palmadita cariñosa en el hombro. Esta es Diana, mi compañera de piso. &lt;br /&gt;Nos estrechamos la mano. La de Pierre está tan fría como la de un muerto. El chico tiene un aspecto algo enfermizo y sospecho que está colgado por cómo me mira. Lleva una camiseta raída y unos pantalones de pitillo que evidencian aún más su extrema delgadez. Por lo que sé, Pierre es parisino (puag) y se dedica a la música electrónica. Compone temas extraños acompañados de videos que él mismo hace, y por lo visto ha cosechado cierto éxito en su país. Todo esto me lo contó Mariam que suspira por besar su casi transparente piel. También me mostró un par de videos. En el primero aparecían unos insectos de colores que repetían una y otra vez el mismo movimiento al ritmo de la música. En el segundo, un hombre con barba sujetaba la cabeza de otro que estaba sentado sobre una silla y llevaba puesta una camisa de fuerza. Después sonaban unos aullidos aterradores, y el hombre de la camisa se daba cabezazos contra la pared. Cuando acabó la improvisada proyección me mantuve en silencio sin saber qué decir. Mariam dijo “Es increible. Absolutamente genial” Y yo asentí de un modo bastante convincente y me fui a preparar café. Pierre, o el hombre de los insectos, habla con el chico de la camiseta de Nirvana, que a estas alturas de la noche me follaría sin dudar, por lo que Mariam se ve en la obligación de intercambiar impresiones con el fan calvo de Tom Waits. Yo estoy tan borracha que no creo que pueda volver a articular palabra. Después llegan una chica y un chico cogidos de la mano y vestidos prácticamente igual. Se integran en la conversación en cuestión de segundos, y yo empiezo a notar que estoy de más en ese grupo de gente desconocida, así que retrocedo unos pasos disimuladamente, dejo el vaso vacío en la barra (¡gracias, corazón!) y emprendo el camino hacia casa. Sin despedirme, ¿para qué?.&lt;br /&gt;Llego después de superar algunas dificultades (olvido el camino directo y tengo que dar algunos rodeos durante media hora, una vez allí no sé reconocer la puerta y pienso que estoy volviéndome loca y que toda la información que he ido acumulando en estos años está desapareciendo progresivamente debido a una rara enfermedad mental) pero cuando consigo atinar con la llave en la cerradura decido comprar el primer billete que salga para España y desaparecer de allí sin dejar rastro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6390348425926615792?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6390348425926615792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6390348425926615792' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6390348425926615792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6390348425926615792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/07/mariam-sostiene-con-cuatro-dedos-su.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3260070498347172363</id><published>2009-06-29T09:07:00.000-07:00</published><updated>2009-06-29T09:08:10.203-07:00</updated><title type='text'>Autosuficiencia</title><content type='html'>&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Nv0pD6-f6Ww&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Nv0pD6-f6Ww&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3260070498347172363?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3260070498347172363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3260070498347172363' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3260070498347172363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3260070498347172363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/06/autosuficiencia.html' title='Autosuficiencia'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-727125217847934158</id><published>2009-06-09T06:55:00.000-07:00</published><updated>2009-06-09T06:57:14.754-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Le escribo un mensaje nada más llegar: “el puto barco repleto de turistas malolientes me ha escupido en San Marco, y ahora me siento fatal. Creo que no aguanto más y que me voy a España.” Un estupendo mensaje de buenos días. Había decidido escribirlo en español porque me sonaba mucho más despiadado. Después atravieso San Marco, llego hasta Rialto sorteando turistas y cagadas de paloma, me tropiezo con un padre y su enorme hija que posan en lo alto de un pequeño puente mientras, la que debe de ser la madre, les inmortaliza en una maravillosa foto que colocarán en el salón, junto a la niña vestida de merengue el día de su primera comunión y de la pareja churruscada durante la escapadita que hicieron el verano pasado a Fuerteventura. La niña-ballena devora un helado gigantesco como si fuera la última acción que le será permitido llevar a cabo en su corta vida. Llego hasta la casa de la señora, hasta la casa del perro que paseo desde hace unos meses para ganarme la vida. En Venecia hace tanto calor que se respira con dificultad. La humedad te llena los pulmones como en un baño turco, el sudor me chorrea por el cuello y la espalda. Hecho el último vistazo a mi móvil antes de entrar a la casa para comprobar si mi mensaje amenazador ha surtido efecto. Nada. Estará trabajando, ocupado sonriendo a los turistas que llegan al hotel en busca de un poquito de tranquilidad. Después se me ocurre que quizá le de exactamente igual que piense que mi vida junto a él se está convirtiendo en un infierno desde que trabaja, y que mi mensaje solo me ha servido para cavar mi propia tumba. Total, ¿qué es lo que me espera en España? Nada. Absolutamente nada. Subo las escaleras que conducen a la casa y saludo a la señora que ya tiene preparado el collar del perro, las llaves y el dinero. No tiene ganas de preguntarme qué tal ha ido mi fin de semana. Me alegro, porque no me veo con las fuerzas suficientes como para encubrir el hecho de que los dos únicos días libres que tengo en la semana los he pasado en Cavallino, tratando de reconciliarme con la falta de cojones de Riccardo, que parece dispuesto a pasar todo el verano en esa deprimente recepción de hotel.&lt;br /&gt;- Recuerda darle de beber cada cierto tiempo, estos perros sufren mucho el calor –me dice la señora confiando en que compraré una botella de agua nada más salir de la casa.&lt;br /&gt;- Si, si, descuide –respondo sonriendo falsamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo a la calle maldiciendo mi suerte. El perro tira de mí como viene siendo costumbre, y yo le sigo, con el brazo tan estirado que pienso que se me va a salir de su sitio. Joder, Arturo, no tires tanto, le digo. El perro, desobediente por naturaleza, desoye mis súplicas y me lleva hasta una calle repleta de comercios. Se para en las inmediaciones de una frutería callejera y decide mear junto a una caja de melocotones. Rezo por que nadie lo vea para poder continuar mi camino. Todo el mundo está tan ocupado con sus compras matutinas que podemos mear donde queramos. Después el perro se para a lamer el pis de otro perro. Tiro de él. “No, Arturo, eso es caca” No me sigue. Como no puedo moverme, decido fingir que sostengo una interesante conversación conmigo misma mientras contemplo extasiada como los barcos pasan de largo, intentando que parezca que por nada del mundo desearía estar haciendo otra cosa. Por fin el perro da unos pasos. Encuentro un bar abierto un poco más adelante y se me ocurre entrar unos minutos para descansar en la sombra y beber un poco de agua. Tras un ligero forcejeo conseguimos entrar. Pido una botella de agua para mí y nada para el perro, y nos sentamos justamente debajo del aire acondicionado. Doy unas palmaditas de ánimo a Arturo agradeciéndole haberme facilitado la operación. Por fin puedo abrir mi libro donde lo había dejado. De repente, sin previo aviso, una cabeza oscurísima se cierne sobre nuestros dos cuerpos.&lt;br /&gt;- Joder, qué susto –digo yo.&lt;br /&gt;- Perdona, perdona –responde un chico con cara de querer metérmela hasta la garganta- solo quería saludar a este grandullón. Hola chico –le dice al perro acariciando su enorme cabeza.&lt;br /&gt;El tipo viste una camisa de lino y luce sin pudores un artificial bronceado tipo marbellí. El típico Luigi tocapelotas que habla de La Divina Comedia solo por el gusto de escuchar su propia voz.&lt;br /&gt;- Estos perros me encantan. Es un Golden Retriever, ¿verdad?  -Me pregunta mirándome directamente a los ojos mientras acaricia compulsivamente a Arturo.&lt;br /&gt;Le respondo que sí sin dejar de pensar que ojala me hubiese tocado uno de esos horribles chuchos callejeros a los que nadie quiere acercarse debido a su extrema fealdad, o un perro agresivo que tenga escrito en la cara “no te acerques o te arranco los huevos”, y que ladra a toda vieja que se cruza en su camino como amenaza de muerte. Y sin embargo, un Golden retriever, miel para las moscas, un perro familiar y amigable que todo el mundo se para a acariciar mientras emite voces extrañas de retrasado mental. El chico, después de unas cuantas maniobras tácticas, ha conseguido arrodillarse muy cerca de mí y, mientras coge las orejas del perro con ambas manos como si condujese una moto, comienza a dispararme preguntas de todo tipo, pasando de su falso interés por el perro (al que asfixia con sus carantoñas), a su objetivo principal, es decir, yo. Que si por mi acento deduce que no soy italiana, que qué hago aquí en Venecia, que qué buena idea eso de trabajar como dog sitter, etc, etc.&lt;br /&gt;- Bueno, tengo que irme. Voy a dejar al perro en su casa porque se me está haciendo tarde –miento.&lt;br /&gt;- Si, si en realidad yo también me iba.&lt;br /&gt;Por un momento pienso que quizá le de por acompañarme y tenga que aguantar su estúpida charla y sus furtivas miradas a mis tetas durante unos minutos más, pero por fortuna él todavía no ha pagado, y en un descuido consigo escapar del bar sin ni siquiera despedirme. Anda y que te jodan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a mirar mi móvil. Nada. No hay respuesta de ningún tipo. No sé muy bien qué dirección tomar en este complicado entramado de calles y canales así que opto por dejar que el perro me lleve sin oponer ninguna resistencia. Seguiremos el rastro del pis. Callejeamos un poco hasta llegar a una plaza en la que nunca había estado. Venecia ya no me impresiona, estoy cansada, todo es tan igual, tan previsible. Me siento en las escaleras de un puente algo deprimida por este pensamiento. El perro se sienta junto a mí y apoya su cabeza en mi muslo. Me enternece su gesto. Le doy unos toquecitos en su enorme cabeza algo conmovida. Después me huelo las manos. Me apestan. A pesar de ello sigo acariciándole un rato, supongo que estoy un poco necesitada de afecto. Saco un cigarro del bolso y cuando me dispongo a encenderlo escucho mi nombre. Veo a Roberta, una antigua amiga que conocí en Madrid durante su Erasmus, que se aproxima hacia nosotros cargada de bolsas. Ella es en parte responsable de que me decidiera por Venecia y no por otro lugar del mundo. Ha cambiado mucho físicamente. Se ha cortado el pelo y no encuentro ni rastro de esas ojeras moradas que delataban sus depresiones. Me saluda muy agitada. Me abraza. Le devuelvo el abrazo algo preocupada por el olor que puede desprender mi cuerpo. “¿Y este perro?”, me pregunta. Le explico un poco mi situación económica. Después le informo sobre mis aspiraciones literarias. Mientras mi discurso va tomando forma, en su rostro se dibuja una expresión que no me gusta en absoluto. Algún día me comeréis la polla, pienso para mis adentros. De todas formas le digo que si quiere tomarse un café conmigo. Me dice que tiene algo de prisa. Se dirige hacia el centro para hacer unas compras.&lt;br /&gt;-¿Qué compras?, ¿Ropa? -le pregunto con la intención de rebajarla a la categoría de persona superficial y consumista a la que realmente pertenece.&lt;br /&gt;-Si, bueno, tengo que hacerme un vestido para la próxima obra teatral - me responde orgullosa.&lt;br /&gt;En vista de las circunstancias (no tengo nada que hacer) le digo que si quiere la acompaño un poco. Como quieras, me responde sin mucho entusiasmo.&lt;br /&gt;-Bueno, cuéntame, ¿de qué va esa obra teatral? –interrogo fingiendo verdadero interés.&lt;br /&gt;Me informa de que la obra en cuestión se llama “Sueño posmoderno”, y pretende ser una crítica hacia la mafia ecológica que está teniendo lugar en el mundo.&lt;br /&gt;- No tenía ni idea –digo mientras tiro bruscamente del perro que se ha parado a olfatear una mierda.&lt;br /&gt;Con ese comentario consigo que durante al menos diez minutos me explique en qué consiste todo el asunto.&lt;br /&gt;- Desde que estoy con Rocco mi vida ha dado un giro –me dice mientras se aparta un mechón de pelo de la frente. Antes no tenía conciencia de todos los problemas que nos rodean. Debemos tomar partido porque nuestra sociedad está atravesando unos momentos muy difíciles.&lt;br /&gt;Después me habla sobre las manifestaciones de estudiantes que tendrán lugar la próxima semana.&lt;br /&gt;- Algo se está moviendo, Diana. Están pasando cosas.&lt;br /&gt;La miro a los ojos bien abiertos mientras trato de imaginarme a su novio.&lt;br /&gt;- Oye, ¿y en la obra tú que papel tienes? –le digo para cambiar de tema.&lt;br /&gt;- Me han dado un pequeño papel….Hago de agua sucia. Tengo que encontrar algo de color verde y marrón. Había pensado en combinar esos dos colores, ¿qué te parece? –me explica mientras entra en la tienda.&lt;br /&gt;- Bueno, no sé, depende de lo sucia que esté el agua. Pero mi comentario no llega hasta donde está ella revolviendo un enorme montón de medias de todos los colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido escapar de allí cuanto antes. Invento que tengo muchísima prisa, que no me había dado cuenta de la hora y que tengo que llevar al perro a su casa. “Te llamaré para ver qué tal ha ido todo”. (Mentira). Miro a Arturo que jadea con la lengua fuera. Parece que  va a caérsele al suelo como una loncha de jamón. Echo un vistazo al móvil. Ninguna respuesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-727125217847934158?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/727125217847934158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=727125217847934158' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/727125217847934158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/727125217847934158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/06/le-escribo-un-mensaje-nada-mas-llegar.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1694957735274680018</id><published>2009-06-04T07:11:00.001-07:00</published><updated>2009-06-04T07:11:29.803-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Ahora mismo estoy sentada en el primer tren que salía esta mañana con rumbo a Florencia. Tengo a mi madre enfrente, que después de la muerte de mi padre ha decidido romper con su rutinaria vida de fregona, programas del corazón, y aburridísimas barbacoas con sus amigas (mujeres pesadísimas con pantalón de chándal, monedero de mano, y pinzas de plástico en el pelo), y a dos napolitanos en los otros dos asientos que no paran de hablar de asuntos legales. No descarto que pertenezcan a la mafia italiana y que antes de llegar a nuestro destino nos aborden con algún tipo de amenaza. Estos días en Venecia han sido un infierno sin interrupción. He tenido que acompañar a mi madre a comprar pañuelos para sus amigas, figuritas de cristal de Murano para la abuela, y un par de bolsos feísimos para ella, hacerle fotos en cada estúpido monumento de la ciudad, inventarme la mayoría de los nombres y la fecha de construcción de las iglesias para que se quedara tranquila, y en definitiva, hacer todo lo que odio en esta vida. Faltan más de dos horas para llegar a nuestro destino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Diana, ¿qué puedo comprar en Florencia? Algo típico de allí, no sé, ¿se te ocurre algo? – dice a voz en grito interrumpiendo mi lectura. &lt;br /&gt;- Puedes comprar el David de Miguel Ángel y ponerlo en el salón –respondo sin mirarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El funeral de mi padre fue exactamente como me esperaba. Una abominable pesadilla que podría haber sido perfectamente dirigida por Almodóvar o Berlanga. La España profunda; viejas con la cara cubierta de pelos durísimos esperando para llenarte la cara de húmedos besos en la puerta de la Iglesia, mi madre en una dinámica irreversible de autocompasión, llanto descontrolado cada cinco minutos, y continuas reflexiones vergonzosas sobre el devenir, el absurdo de la existencia y las cualidades excepcionales de mi padre en vida. Nada más llegar al tanatorio, y después de haber hecho lo imposible para conseguir un vuelo carísimo que me permitiera llegar a la importante tarea de velar a mi padre de cuerpo presente, mi madre me recibió con un encantador “No te rías que te ve la gente” mientras se abalanzaba hacia mí para llenarme de lágrimas y mocos, al que no pude responder nada, simplemente limitarme a cerrar esa sonrisa conciliadora que había ensayado para con la intención de transmitir tranquilidad, esa simpática sonrisa de “No caeremos en un profundo pozo después de esto”. Pero estaba claro que allí reírse estaba fuera de lugar. Su segundo comentario fue “Tenías que haber venido de negro” y en ese preciso instante supe que tenía que haberme quedado en Venecia, y que a todos nos esperaban días muy duros en los que lo pasaríamos fatal. &lt;br /&gt;Tuvimos que quedarnos despiertos toda la noche, rodeados de coronas de flores y bebiendo un café espantoso del termo de una vecina que cada dos por tres cogía la mano de mi madre y la miraba a los ojos buscando su dolor. Le pregunté varias veces a mi madre que por qué no nos íbamos a dormir a casa, a lo que ella respondía siempre abriendo mucho los ojos: “Pero Diana, ¿cómo voy a dejar a tu padre solo?” Así que, durante al menos nueve horas, me tocó compartir impresiones con la pandilla de descerebrados que componen nuestra pequeña familia. Al principio de la noche estaba bastante animada e incluso intervenía en alguna conversación, luego todo el mundo empezó a ignorarme y me quedé al lado de la drogadicta de mi madre que había ingerido dos lexatines y dormía en un incómodo sofá en una postura imposible sin mostrar ningún indicio de vida. Llegados a un punto avanzado de la noche el asqueroso café del termo empezó a hacer sus efectos y a la gente le dio por contar anécdotas graciosas, y a reír y hacer un montón de ruido. Como nadie me hacía caso me dediqué a escuchar y a hacer como si no existiera y me enteré de un montón de cotilleos y trapos sucios de todo el mundo. Mientras tenía lugar una de esas conversaciones sin fin, y se me empezaban a cerrar los ojos (¿Me habrían drogado a mí también?) una prima (creo) de mi madre, que había visto un par de veces en toda mi vida y en la que solo había reparado por poseer dos tetas como dos sandías, puso su fría mano de uñas pintadas de rojo sobre la mía para dedicarme un “Bueno, y tú, Diana, ¿cómo estás?”. Era más que evidente que la tía estaba allí porque su vida era un aburrimiento, porque a pesar de sus dos melones su marido había dejado de follársela y los días y las noches eran para ella una sucesión interminable de horas. Le respondí que estaba bien, lo que pareció contrariarle un poco. Lo hice aposta porque ella esperaba que me viniera abajo. Sin gente que se derrumba, se desmaya, gritan encolerizada o sufre ataques de ansiedad frente al cadáver, los funerales no tienen ninguna emoción. Renunciar al partido del domingo por unos familiares que no dan espectáculo es claramente una locura. Pero la tía estaba allí para joderme, y por supuesto, no se iría de allí sin darme lo mío. Así que pronunció unas palabras que me hicieron sentir escalofríos. Dijo, “he leído algunos relatos tuyos del libro que me dejó tu madre”. Miré a mi madre que babeaba en el sofá. Había utilizado todo tipo de amenazas contra ella para evitar que ese tipo de escenas tuvieran luegar. Pues nada. La puta prima de tetas gigantescas leyendo mi libro en su sofá mientras el cocido se recalentaba en la cocina. La miré desafiante ocultando mi miedo. Cogió mi mano de nuevo (odio que me toquen) y me miró con una sonrisa de madre ficticia para enunciar las siguientes palabras: “Diana, yo creo que tienes que cambiar”. Para tener el cerebro de una bacteria capaz únicamente de controlar los cuatro fuegos de la vitrocerámica sin provocar incendios y de interpretar los resultados del predictor, sabía bien cómo hacer daño. Después me soltó un asqueroso discurso del respeto hacia las personas, de la igualdad, del ser feliz con las cosas más simples, etc, etc. El increíble odio que sentí por ella me incapacitó para rebatir sus opiniones de gilipollas, me dejó sin fuerzas. Pero la tía quería juerga, así que siguió. Que si la vida había que vivirla y no amargarse por tonterías, que lo importante era ser buena persona…Entonces, y para que aquello no durase hasta que mi padre estuviera ya incinerado, alcé mi voz en el silencio y le dije que se callara de una puta vez, que no tenía ni idea de quién era yo y que reflexionase un poco antes de abrir esa puta boca. Con palabrotas y todo. Cuando terminé me di cuenta de que en la sala se había formado un sepulcral silencio, y que todos me miraban. Mi madre seguía durmiendo, así que no contaba con ningún apoyo. Las cuatro viejas que velaban el cadáver se habían acercado disimuladamente hasta nuestro grupúsculo para enterarse de lo que pasaba. Pensé en levantarme y echar a hostias a todo el mundo, decirles que se fueran a su puta casa a ver la tele, a continuar con sus vidas de mierda. Miré a la prima tetuda que llevaba pintada en la cara una ligera expresión de triunfo, una repugnante mezcla de orgullo y condescendencia, y me di cuenta de que nada de aquello importaba lo más mínimo. Me levanté y salí de allí a fumarme un cigarro detrás de otro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1694957735274680018?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1694957735274680018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1694957735274680018' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1694957735274680018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1694957735274680018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/06/ahora-mismo-estoy-sentada-en-el-primer.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-2282091995111080343</id><published>2009-06-01T02:28:00.000-07:00</published><updated>2009-06-01T02:31:34.957-07:00</updated><title type='text'>Croacia</title><content type='html'>Me han jodido el fin de semana. Teníamos pensado ir a Croacia, un par de días nada más, yo me conformaba con echar un vistazo rápido y volver, pero como siempre sucede en mi vida, las estúpidas voluntades ajenas se interponen entre yo y mis propósitos. (l'enfer, c'est les autres). La hermana de Riccardo está a punto de dar a luz, a punto de parir a la mocosa que lleva en las entrañas, al fruto de su vientre, la niña que tarde o temprano tendré que ir a saludar, a bendecir con mis mejores deseos de futuro. Todos están felices en la familia, esperan con ansia el acontecimiento mientras invierten tiempo y dinero en la decoración de la casa (enormes lazos rosas y adhesivos de oseznos sonrientes por toda la casa) y en ultimar detalles de suma importancia (coser la puntilla a los baberos y completar el set de chupetes). Otra niña histérica, como su madre histérica, que crecerá hasta convertirse en una grandísima puta. Un bebé, que como todos los bebés, vomitará y cagará, y aprenderá a hablar (porque hasta los engendros menos aptos lo hacen) para poder así seguir disparando mierda hasta el día de su muerte, ya no por el culo si no por la boca. Bienvenida, Valentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, cuando llegamos al hotel un enrome cartel rosa rezaba unas cursis palabras de bienvenida a la criatura, y debajo, ocupando sonrientes dos asientos en la entrada, su hermana y el marido. En un principio Riccardo me había dicho que cenaríamos él y yo solos, que no tendría que ver a su familia y mucho menos mantener conversaciones desagradables, y que después nos iríamos a ver por tercera o cuarta vez “In a lonely place” a una de las suites. En este último punto insistí espacialmente. Esas fueron las condiciones ante la horrible idea de sacrificar tres días en las playas de Croacia follando hasta la extenuación, por un fin de semana en el hotel de sus padres en un pueblo perdido de la cosa, rodeada de alemanes rojos como pimientos y socorristas en baja forma. Una de esas cláusulas acababa de ser violada, y me temí que con las demás no tardaría en suceder lo mismo.&lt;br /&gt;Desde el primer momento percibí en las caras de esa gente una terrible obstinación; esos anónimos y alegres rostros indicaban que a pesar de lo miserable que fueran a ser sus vidas allí nadie se plantearía jamás la posibilidad de abandonar. La madre de la criatura (mucho tiempo libre y nada interesante que hacer con él, como todo individuo que se lanza a procrear) me recibió con dos besos difidentes con olor a flores y a natillas. El marido me extendió la mano y a continuación echó un disimulado vistazo a mis tetas. En un primer momento pensé que simplemente deberíamos traspasar el umbral para estar solos, pero después del “¿cenáis con nosotros, verdad?”, me di cuenta de que no había escapatoria. Clavé en Riccardo una mirada cargada de intención pero tenía sus ojos posados sobre el pollo asado que presidía la mesa. Mientras caminábamos hacia la comida reparé en el culo de la hermana (más gorda que una vaca) que estaba ocupadísima poniendo al día a Riccardo en lo referente a contracciones y dilatación vaginal. Nos sentamos. A mí, como era de esperar, me tocó justo enfrente de ella. Al levantar la vista pude observar sobrecogida un gigantesco herpes que coronaba su labio superior y que se movía arriba y abajo mientras ésta elaboraba una explícita narración sobre disposición de los órganos internos durante el embarazo. Cuando estaba esforzándome por contener las arcadas, el marido de la futura madre me lanzó desde sus gafas de montura barata algunas preguntas absurdas sobre mi vida práctica. Respondí escuetamente refugiándome en mi supuesto desconocimiento del idioma. Después maldije en silencio durante unos segundos a esa pequeña cabrona de niña que sin haber hecho todavía acto de aparición en este cochino mundo ya había comenzado a crearme inconvenientes. Puto asco de gente.&lt;br /&gt;Durante mis diatribas contra la sagrada institución de la familia tuvieron lugar de forma paralela una serie de conversaciones estúpidas que procuré ignorar. Desgraciadamente me llegaron algunos comentarios como “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Papá ya está pensando en comprarle la bici para que puedan salir juntos los domingos”&lt;/span&gt; o “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;esperamos que sea Tauro y no Géminis como la abuela”&lt;/span&gt;.  Después alguien dijo que lo mejor para favorecer el parto era follar, lo que provocó que tuviera que imaginarme a ese inofensivo hombre de gafas empujando encima de la vaca inmunda. Y mientras masticaba un durísimo trozo de pollo escruté el rostro de la hermana. Irradiaba serenidad, una felicidad estúpida, blanda, con sus dos grandes tetas como sacos de arena apuntando hacia el suelo. En ese momento sufrió un ataque de risa por algún comentario extremadamente gilipollas del disminuido mental de su marido. “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Qué hija de la gran puta,&lt;/span&gt; pensé,&lt;span style="font-style: italic;"&gt; qué feliz y qué puta eres&lt;/span&gt;” y a continuación di un gran trago a mi vaso de Coca-cola jurándome que sería fiel a mis principios de conservación de la dignidad suicidándome en caso de quedar embarazada.&lt;br /&gt;Logramos escapar de allí dos mil años después. Fuimos dando un paseo hasta la playa donde mis ojos fueron testigos de una gran cantidad de miserias humanas: un hombre achicharrado de más de setenta años que lucía un apretadísimo slip y que buscaba algo desesperadamente en su nevera azul, dos alemanas con celulitis hasta en el cerebro jugando a las palas sin dar ni una, y una pareja de gordos con sendos sombreros que se manoseaban impunemente las carnes. La playa era además, y por si fuera poco, un vertedero de recuerdos y anécdotas privadas de las que Riccardo quiso hacerme partícipe durante al menos media hora. Y mientras hacía un ímprobo esfuerzo por fingir que le escuchaba, vino a mi memoria un episodio fatídico que se impuso en mi cabeza impidiéndome pensar en otra cosa. Recordé la tarde en la Riccardo vino a buscarme a casa y fuimos a beber unas cervezas junto al muelle. De repente sacó un sobre y me lo dio. “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le he hecho algunas fotos a mi hermana esta mañana&lt;/span&gt;”, me dijo, y yo abrí el sobre como quien pela una naranja, es decir, sin pensar que dentro puede encontrar una serpiente o una bomba. Lo abrí y encontré a su hermana desnuda, mostrando sin pudores la obscenidad de su embarazo, con la tripa más tensa que un timbal africano y una afectadísima expresión que, pensé, trataba de imitar las portadas del Vogue. En las primeras sujetaba su tripa con ambas manos como si fuese un balón de la NBA. Luego posaba sentada sobre un sofá de una plaza sonriendo a la cámara o mirando por la ventana mientras simulaba pensar algo muy profundo. En las últimas fotos, las más vergonzosas, aparecía también el marido (¡sorpresa!) arrodillado junto a ella, pegando su oído a la enorme barriga con una de las caras más ridículas que puedo recordar de cuantas he visto, una cara que pretendía mostrarle al mundo que ese padre albergaba dentro de sí toda la ternura del universo. Después de aquello no supe que decir en toda la tarde. Odiaba a Riccardo por hacerme pasar por todo aquello. Y mientras me relataba una por una todas las fiestas de disfraces que habían tenido lugar en aquella triste playa llena de cascos de botella y latas de atún, intuí que esta era la primera de una larga serie de planes imposibles junto a Riccardo; tarde o temprano se casaría su prima, o a la pesada de su madre tendrían que extirparle un ovario. Aquello me deprimió un poco, y durante todo el día mantuve esa expresión taciturna que tanto le inquieta.&lt;br /&gt;Al día siguiente cogí el primer barco de vuelta a Venecia. Iba lleno de turistas de todas las edades, todos con bermudas, sandalias y mochilas de montaña. A mi me tocó compartir asiento con una francesa de más de doscientos kilos que sudaba como una condenada y que de vez en cuando me rozaba con su inconmensurable brazo. No olía mal pero estaba pegajosa, por lo que tuve que levantarme y, como no quedaba ningún asiento libre, fui de pie durante el resto del trayecto. Cuando llegué a San Marco estaba enfadada y con el cuerpo dolorido como si tuviera gripe o me hubieran dado una paliza una pandilla de vándalos. Inicié mi peregrinaje bajo el sol sin ningún tipo de esperanza de llegar sana y salva a casa, completamente convencida de que lo mejor sería cortar por lo sano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-2282091995111080343?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/2282091995111080343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=2282091995111080343' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2282091995111080343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2282091995111080343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/06/croacia.html' title='Croacia'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6214275366027487555</id><published>2009-05-26T08:00:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T00:55:01.302-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Las cosas han cambiado un poco desde que me mudé de casa. Decidí que no podía permitirme pagar el alquiler de una habitación individual, era demasiado dinero para alguien cuyos únicos ingresos provenían de dos horas diarias paseando perros. Ese fue el principal motivo, pero he de decir que el hecho de seguir conviviendo con la trucha no me volvía loca de entusiasmo. Así que aproveché que Mariam se mudaba a casa de Èlena, un estupendo piso en el centro de Venecia, para comunicar mi intención de trasladarme de allí cuanto antes, a una habitación compartida a ser posible. Desde entonces vivo con Mariam en una habitación con un pequeño balcón donde salgo a fumar cada cinco minutos. Mariam estudia bellas artes, viste como si viviéramos en los años cincuenta, es extremadamente desordenada, y tarda como media hora en realizar cualquier tipo de acción. Si le pides un cigarro tienes que esperar a que se quite sus guantecitos de puntos, los doble cuidadosamente, los meta en su pequeño bolso de mano, saque su pitillera, la abra lentamente y después de tontear un poco con él, lo acerque despacito a tu mano como si en realidad no te lo quisiera dar. Es mucho mejor para los nervios ir hasta el expendedor más cercano. Nuestra habitación está claramente dividida en dos zona, la mía, limpia y ordenada, y la pocilga, la parte de Mariam, con sus bragas por el suelo y sus miles de zapatos, vestidos, sombreros y estúpidas e innecesarias cintas para el pelo colgando del radiador, las ventanas o el picaporte de la puerta. A eso hay que añadir los envases de yogurt y tazas de café olvidadas en los lugares más inesperados de nuestro pequeño cuarto. De noche, uno entra en la habitación en completa penumbra y corre el riesgo de clavarse un tenedor en un pie, o de escurrirse con una bolsita de té y partirse la cabeza. &lt;br /&gt;Mariam estudió un año en París, y vive un poco obsesionada con su pasado. Cada dos por tres suelta algún que otro taco en francés, y siempre está contando anécdotas que a todo el mundo le importan un carajo sobre su fantástica vida en la capital francesa. Es bastante pesada con ese tema. Alguna vez ha venido a visitarla algún que otro amigo de entonces y hemos salido todos juntos a tomar algo. Mariam aprovecha para hablar francés a todas horas, y es tal su pasión por el idioma que a veces se ve que no puede parar y me habla en francés incluso a mí que no entiendo nada, a todo el que se le ponga a tiro aunque no tenga ni idea del idioma. Como le debe de parecer una señal de clase y sofisticación el hecho de hablar esa lengua de gilipollas, se encarga de hablarlo lo suficientemente alto como para que todos la oigan. Supongo que representa bastante bien el desprecio que siente por sus orígenes verdaderos. Querría haber nacido en París, y sin embargo es de un pueblo italiano de mala muerte. Pues te jodes, es lo que se me ocurre, lo demás está fuera de lugar, creo yo. &lt;br /&gt;De cualquier manera siempre que sucede algún acontecimiento importante en mi vida, (muy pocas veces) me deja notitas de colores en la habitación con algún mensaje referente al tema, y siempre me tiene informada de los conciertos y las actividades culturales que tienen lugar en esta ciudad muerta. Luego nunca voy, pero al menos me da la opción de elegir. &lt;br /&gt;En nuestro piso, después de unas semanas de agradable convivencia, y de haber obviado la posibilidad de hacer una fiesta de inauguración por todo lo alto (como quería Mariam; seguramente llenar la casa de extranjeros pesadísimos a los que después uno tiene que echar a patadas) llegó Alexandra a nuestro hogar, la cuarta compañera. Italiana de origen, estudiante de Checo por algún motivo que escapa a mi comprensión y en el que prefiero no indagar, y ahora residente en Venecia después de un bagaje bastante intenso a pesar de su juventud (veintidós primaveras). Un año en china, otro en Polonia, veranos en Praga con su novio el checo, y hablante por consecuencia de millones de lenguas diferentes. A su lado, he de admitir, me siento bastante paleta, pero ¿quién no se sentiría así? Supongo que muy poca gente. Aunque últimamente todo va tan deprisa que nada más nacer ya te están apuntando a miles de actividades en pro de tu desarrollo y tu formación profesional, y todo el mundo sabe de todo y se desenvuelve estupendamente en cualquier situación. Todos menos yo. Desde los primeros días Alexandra ya estaba dispuesta a hacer millones de preguntas cada día en cada una de las conversaciones que teníamos. Su objetivo era siempre el de recoger el mayor tipo de información en el menor tiempo posible. A pesar de que el exhibicionismo es a veces un rasgo bastante arraigado en mi personalidad, siempre que me exponía a una de esas entrevistas me ponía un poco nerviosa. En realidad nunca he sabido muy bien qué personaje adoptar con ella, si la escritora maldita que malvive en Venecia, el alma libre que no entiende de ataduras y disfruta con las maravillosas vistas de la laguna desde el Arsenal, o la tipa introvertida con un infierno dentro que es incapaz de expresar con palabras. &lt;br /&gt;Esta indecisión provocaba que me dedicase a fumar desesperadamente cada vez que salíamos por ahí a tomar unas copas, y creo que Alexandra se ha forjado una idea algo equivocada de mí. A grandes pinceladas, y sobre todo después de la muerte de mi padre, y de airear imprudentemente mis problemas con Riccardo, creo que se podría decir que me ve como un ser algo destructivo, capaz de automutilarse con cristales rotos, con cierta dificultad para mantener relaciones personales. Siempre que llego a casa, sudada después de caminar con el perro por las asfixiantes calles venecianas de este mes de Mayo que no termina nunca, sus ojos me reciben compasivos en la cocina mientras su boca articula un compungido “¿qué tal ha ido hoy? esperando que le cuente alguna de mis desgracias. He de reconocer que el destino o la casualidad no me son favorables, porque siempre que tiene lugar uno de nuestros encuentros a mí acaba de sucederme por norma general algo desagradable. &lt;br /&gt;Otro aspecto destacable de la personalidad de Alexandra es su tendencia al contacto físico. Le encanta pasarte inesperadamente la mano por la cintura, o dejar en un despiste sus largos dedos sobre tu muslo mientras repasa la filmografía de Kieslowski mirando a su interlocutor como si no importara nada más en este mundo. Yo, que nunca he sido muy partidaria del roce gratuito, he aceptado ya que con Alexandra uno siempre tiene que estar preparado para el abrazo. Cuando sales de casa y cuando llegas. Alguna vez incluso me ha estrechado entre sus brazos antes y después de ir a comprar el pan. En otras ocasiones lo hace sin motivo aparente, no como una señal de recibimiento o despedida, sino más bien como una pretendida muestra espontánea de todo su afecto. Siempre he creído que los tocones sufren o han sufrido enormes carencias afectivas. Bueno, a veces simplemente son pervertidos sexuales que se aprovechan del alma confiada de las personas. En el caso de Alexandra no he percibido ningún síntoma de perversión así que he determinado sobrellevar el asunto lo mejor que pueda. Es un poco incómodo tener que ser cariñosa todo el día, pero poco a poco voy acostumbrándome. &lt;br /&gt;Èlena trabaja todo el día y prácticamente no nos vemos nunca. Compagina tres trabajos infames (camarera, repartidora de publicidad y recepcionista en un hotel) para ganar un montón de dinero y destinarlo a viajar por el mundo con su novio. Aunque creo que más que para ganar dinero lo hace para probar su resistencia. Es una persona extremamente obsesiva y todo proyecto que emprende lo lleva siempre hasta el límite. Cuando le dio por el cine dejamos de verla durante un par de meses. Se recorría todas las salas de proyección de la ciudad o se encerraba en casa a ver películas sin ningún tipo de criterio. Había que verlo todo y tenía que ser enseguida. Y así con el teatro, el vegetarianismo, la música, las ciencias esotéricas, la danza contemporánea, y un interminable y estúpido etcétera. La verdad es que prefiero que no esté nunca en casa porque me pone bastante nerviosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces salimos todas juntas y las noches se me hacen eternas. Otras no lo pasamos mal. Vamos a conciertos, hacemos picnics en la playa, y recorremos los sitios emblemáticos de la ciudad con una botella de vino en la mano. Después llegamos a casa y tenemos conversaciones de chicas: pollas y culos, dolores menstruales, y tiendas de ropa de segunda mano. Cuando la cosa dura mucho termino por aburrirme desesperadamente, pero en general las reuniones se prolongan hasta que yo consigo escapar con la Rusa a los bares de siempre a ligar con los pocos tíos desconocidos que quedan en Venecia, o a emborracharnos mientras contemplamos silenciosamente los barcos que pasan por los canales. La verdad es que no tengo ningunas ganas de que venga mi madre a perturbar mi paz. Y quiere venir, una semana nada más y nada menos. No puedo decir que no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6214275366027487555?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6214275366027487555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6214275366027487555' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6214275366027487555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6214275366027487555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/05/las-cosas-han-cambiado-un-poco-desde.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3439270439599093516</id><published>2009-05-22T08:10:00.000-07:00</published><updated>2009-05-22T08:12:20.566-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Fue ayer, creo, o antes de ayer, no sé, he estado bastante borracha estos últimos días. El caso es que le vi aparecer con dos amigos, yo estaba en la plaza de Santa Marghe, bebiendo vodka y mirando a mi alrededor pensando que la única solución a todo este gentío absurdo sería esterilizar una por una a aquellas pobres e inconscientes almas que se llevaban los vasos a la boca y entonaban cánticos inteligibles. Camisa a cuadros y unas gafas de sol en la cabeza, la misma cara de cansancio, el mismo contoneo adornando su paso lento. La Rusa me hablaba de algo, creo que de antidepresivos, de sus incontrolables cambios de humor, en fin, de lo de siempre. Yo no escuchaba, claro, y ella como siempre seguía sin interpretar mis señales de que me importaba tres cojones lo que me estaba contando. Mira, Rusa, no tomes esas mierdas, creo que le dije, te matan el espíritu. Y ella siguió mirándome como reflexionando sobre la nadería que había dejado salir de mi boca mientras miraba hacia otra parte, buscando entre los cuerpos, el cuerpo, la camisa de cuadros. Y siguió a lo suyo, que no lo soportaba, que seguro que estaba con otra, alguna puta italiana, porque todas son iguales, me dijo, grandísimas hijas de puta disfrazadas de monjas, con sus sonrisas y su maquillaje como si no hubieran comido una polla en su vida, y luego unas hijas de puta. Estoy segura de que la Rusa terminará cargándose a alguien, algún día se le cruzarán los cables y zas, una puta menos. Y no seré yo quien lo desapruebe, en este mundo somos muchos. Menos italianas descerebradas paridoras de italianos descerebrados como ellas, porque, en eso si coincido con ella, esta gente solo piensa en poder parir algún día, y sus sonrisas de “nunca he chupado un rabo” responden solo a un solo fin: demostrar al macho italiano que son más o menos puras, un coño desgastado en Italia, sobre todo en Italia, se queda solo, y un coño solo, por suerte o por desgracia, no puede traer niños al mundo. ¿Crees que estará con otra?, si está con otra lo mato, Diana, te lo juro. Pensé en llenarla la boca de antidepresivos, visto que en pequeñas dosis no provocaban ningún efecto en ella, y después le di un trago al vodka que me llegó al estómago como un rayo, pam, fuego en las entrañas, pam, como un disparo en la boca. Y fue entonces cuando vino hacia mí y me dijo, hey, la misma voz de mafioso italiano, la misma voz de sodomizador, de violador de niñas. Yo sonreí desde mi incipiente borrachera y me encendí un cigarro. Después le ofrecí uno y él aceptó y me dio un beso cerca de la boca, pam, su aliento como un vaso de vodka. Después, el problema de siempre, encontrar algo que decir sin que parezca que intentas rellenar el silencio con lo que sea. Lo que sea fue la Rusa, que venía con la escopeta cargada y siguió disparando reflexiones al aire como fuera de sí. Yo, callada, mirando su paquete italiano por encima de mi vaso de vodka. El depredador anda suelto y actúa en silencio. Sigilosa como un felino, dentro de sí la violencia y el ansia animal de la sangre, dulces yugulares con sabor a perfume y loción de afeitado. Invítame a algo que no tengo dinero, le dije. Del resto de las cosas que se dijeron no recuerdo mucho. La Rusa fue a &lt;br /&gt;saludar a un grupo de gente, nuevos oídos a los que martirizar con su metralleo imparable, y nosotros entramos en el bar más cercano, a medir nuestras ansias, a mirarnos las bocas, los ojos, a intuir los cuerpos debajo de la ropa. Yo whisky, ¿tú?, yo vodka. Y venga, pam, pam, pam. A nuestro lado había un grupo de erasmus bailando, o más bien, restregándose, gozando con el ruido y moviendo sus cuerpos como marionetas en manos de un tullido o de un retrasado mental. Vámonos de aquí, y él me dijo si, y por el camino intentó sacarme algunas palabras de la boca y yo le dije que no tenía ganas de hablar y que todo en este mundo me apestaba, que TODO estaba podrido y que no había remedio para la humanidad. Algo así le dije. Él se río y yo me fijé en sus dientes y en un lunar que descubrí en la comisura de sus labios y pensé que sería un buen comienzo, sin embargo preferí dejar la presa entera, aún no, me dije, aún no, quizá estaba demasiado borracha. Después él abrió la boca para decir algo, “esta mañana…” dijo, fue lo único que pudo decir, porque el depredador se lanzó sobre él, con la velocidad del águila imperial, zas, y se llevó por delante el resto de la frase. Las bocas, las salivas, los cuellos, lo de siempre pero distinto, porque siempre es igual pero distinto. Llegamos a otro bar, Postali, lugar de encuentro para la bohemia veneciana, artistas de pelo largo con restos de pintura entre las uñas que susurran conmovedoras visiones del mundo mientras beben vino. Estaba lleno, así que pedimos y salimos enseguida a fumar un cigarro tras otro. Me contó, por hablar de algo, cómo había ido su viaje a París. Estaba en mitad de un proyecto con gente del mundillo, decenas de parisinos en torno a una mesa debatiendo sobre la pertinencia del color magenta en la nueva creación. Después llegó un amigo suyo y se pusieron a hablar. Yo me puse a mirar el canal, con todas esas lucecitas que se reflejan en el agua y se mueven cuando pasa una barca. Un par de veces intentaron integrarme en la conversación pensando que me hacían un favor, ¿tú que haces aquí? ¿Estudias?, y otra vez a contar lo de siempre. Me sentía cada vez más borracha así que me decidí por la respuesta corta aún a riesgo de parecer maleducada o simplemente estúpida. ¿Qué coño te importa lo que hago yo aquí? Aquí no hago nada, como tú, y como el resto, nada de nada, tirar mi vida por la borda, a los canales, eso hago, intentar llevarme a tu amigo a casa para no pensar en mí y en mi infierno, y en el tiempo que pasa, eso hago, eso hago, ¿y tú qué haces? Tú me estás jodiendo el plan, así que búscate otro coño y déjame en paz. El tipo se fue cuando percibió el gran muro que había conseguido erigir entre nosotros y nos dejó solos. Venga, ya está, vámonos a casa, pero en ese momento alguien empezó a gritar, y todos giramos nuestros cuerpos en busca de los gritos, ¿Qué coño pasa? Y al parecer habían llegado cuatro bestias en una barca, bestias sin cerebro hablando dialecto veneciano, una gran confusión de manotazos y vasos que explotaban contra el suelo. Yo me alejé un poco de la puerta del bar, recuerdo que alguien me cogió del brazo y dijo, apártate, y que perdí de vista la camisa de cuadros, porque un hombre siempre debe estar en el meollo, sino es un maricón, es cuestión de orgullo, y después supe que eran sus amigos, no es casualidad, es que en Venecia todos son amigos de todos, todo el mundo se conoce aunque no se conozca, todo el mundo sabe qué hacen unos y qué hacen otros, y funciona la ley del más fuerte, incluso aquí, donde los instintos primarios se disfrazan de bohemia y quedan sepultados bajo conversaciones sobre el expresionismo alemán, sobre Mayo del 68, sobre cualquier gilipollez que quede tan lejos de nuestras vidas como cualquier otra cosa. El vodka, el alma, se me bajó a los pies, y tuve que vomitar, y después del vómito el beso no se puede concebir, así que me fui a casa y pensé, mañana no podrá ser, mañana es demasiado tarde, así que ni me despedí y pensé en los intereses de las personas, en cómo la gente continúa defendiendo su territorio como los perros y en que yo estoy demasiada cansada como para enfadarme, o al menos como para manifestar mi enfado y en que mis intereses me dan igual. Una hora más tarde, mientras mi cama giraba como una lavadora y mi cuerpo y mi mente centrifugaban, me llamó y me dijo, perdona, eran mis amigos, y estaba tranquilo, otra vez con su disfraz de bohemio, con su voz de soy artista de cada cierto tiempo viajo a París, me dijo, nos vemos mañana, y yo le dije, si, si, nos vemos, mentira, y ni siquiera le pregunté cómo había acabado la pelea, todas las peleas terminan igual, es decir, nunca muere nadie, y lo interesante sería que alguien muriera, que murieran todos, por gilipollas, la tercera guerra mundial, por fin, pero por el contrario solo unos cuantos ojos morados, unos cuantos vasos rotos, qué culpa tendrían, y al día siguiente poder contar la batalla, exagerando los hechos, por qué no, y en definitiva, otra historia anodina que relatar mientras los estómagos digieren las cervezas, sin ningún muerto, sin ninguna consecuencia. Nos dimos las buenas noches, hasta mañana entonces, si, hasta mañana, y colgamos y su voz resonó en mi cerebro como un eco durante un rato, luego apagué la luz y me quedé sola.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3439270439599093516?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3439270439599093516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3439270439599093516' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3439270439599093516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3439270439599093516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/05/fue-ayer-creo-o-antes-de-ayer-no-se-he.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7965305623621257711</id><published>2009-03-29T01:58:00.000-07:00</published><updated>2009-03-29T02:03:39.922-07:00</updated><title type='text'>El universo se expande</title><content type='html'>Nos sentamos en un banco en la plaza de Santa Margherita. Riccardo ha optado por el vino blanco, yo sin embargo bebo tinto. Damos pequeños sorbos a nuestros vasos de plástico y nos miramos. No hay más, solo vino, tabaco, una posible conversación que no sé cómo empezar y todo lo que dos cuerpos que se atraen pueden llegar a hacer en público. Riccardo me besa en la mejilla mientras yo saco un cigarro de la cajetilla. ¿Tienes tú el mechero?, pregunto. Creo que te lo he dado antes, me dice. Busco en el bolsillo del abrigo y encuentro únicamente kleenex usados. No sé dónde lo habré metido, le digo mientras hurgo en mi bolso repleto de cosas. Lo encuentro finalmente escondido entre las páginas de un libro. La primera calada pica en la garganta. Riccardo mira mi cigarrillo recién encendido con expresión dubitativa. Venga, yo también me fumo uno, dice al final, y repetimos todo el proceso como una especie de ritual previo a algún acontecimiento, como si esta noche fuese a suceder algo. Riccardo es un fumador a medias, en realidad creo que solo fuma cuando está conmigo, por eso tiene un estilo poco perfeccionado y siempre da la impresión de que el cigarro se le va a escurrir de los dedos. Mira al frente expulsando el humo y se deja caer sobre el respaldo del banco. Doy otro trago a mi vaso de vino mientras repaso mentalmente las anécdotas reseñables de mi día, pero no interpreto ningún signo de incomodidad en la cara de Riccardo, al contrario, parece disfrutar del silencio, así que opto por estar callada. La plaza está llena de gente que ha salido a tomar algo, de treguas al estudio y de copas después del trabajo. De repente Riccardo se arranca a hablar. Comienza a contarme algo que ha leído en un artículo sobre la expansión del universo, la energía oscura y otros asuntos relacionados. Escucho las diez primeras palabras, después me pregunto si realmente piensa que el tema puede llegar a interesarme. Uno se pasa la vida entera intentando sobrevivir a este tipo de discursos mientras sueña esperanzado con el después. Riccardo sigue hablando de explosiones espaciales y yo miro fijamente sus ojos verdes. Tiene los ojos tan claros que se le transparentan las ideas, los ojos de alguien tranquilo consigo mismo. Imagino que mis ojos están recubiertos por una membrana de caucho, o de algún otro tejido impermeable, impenetrable. No soy un humano, soy un depredador, mi sacrificio de esta noche será esperar callada en la oscuridad hasta llevarme la presa a casa. Horas de espera interminable por un orgasmo que te haga sentir que no estás muerta. Enciendo otro cigarro. Perdóname, te estoy aburriendo, observa. No, no, tranquilo. Le beso en la boca. Un largo y húmedo beso que activa los nervios de mi entrepierna. Riccardo me sonríe y hago el esfuerzo por contarle cómo mi compañero de piso ha sufrido en estos días un ataque de pánico y ha tenido que permanecer en casa. Le hace gracia. Él me corresponde con una anécdota de un amigo suyo que sufrió un ataque de pánico mientras conducía y casi se mata. ¿Me das otro cigarro?, me pregunta. Si, toma. Observo como lo enciende. Después me cuenta algo que ocurrió el verano pasado, un recuerdo con todo lujo de detalles. Las relaciones de pareja siempre son desiguales, uno es el dueño y otro es el perro, el esclavo, el siervo. Y no tiene nada que ver con la inteligencia, el mundo está lleno de estúpidos que llevan las riendas, sino, seguramente, con la seguridad en uno mismo. Yo no me atrevería a hablar durante diez minutos seguidos mirando al frente, dando por sentado que mi interlocutor está interesado en lo que digo. Soy el perro de esta relación y seguiría a Riccardo al fin del mundo aunque solo fuese para olisquear su entrepierna. Rio falsamente sin haber escuchado ni el diez por ciento de su historia. Después bostezo un poco de mentira. ¿Vamos a casa?, me dice dándome una palmada en el muslo. Si, respondo, vámonos. En ese momento comienza a llover. Mierda, digo. Riccardo me da la mano e iniciamos el camino a casa en silencio. Soy un coñazo, no puedo dejar de pensar en eso. Las calles se me echan encima como un escenario estúpido cayéndose a pedazos, me hablan de muerte y aburrimiento, de trabajadores cansados, de madres sin tiempo para teñirse el pelo, de parejas devorando pizzas al ritmo de un reloj despiadado, de borrachos con los ojos perdidos y húmedos que apuran los vasos de cerveza como si tragasen cuchillas de afeitar. La ciudad de cartón piedra deshaciéndose bajo una lluvia débil como pis de gato. Nos paramos en una esquina cerca de su casa. Riccardo se apoya en la pared, me coge por la cintura y tira de mí hasta apretarme contra él. En un momento dado pienso que nos vamos a poner a follar ahí mismo, pero Riccardo decide proseguir el camino. Llegamos hasta su portal, la puerta desvencijada que anticipa el reconocible olor a madera vieja de la entrada. Miro hacia atrás como buscando mi rastro, una baba pegajosa de tristeza, consecuencia de arrastrarme por las calles con el peso del plomo. Nadie en las calles. Todo está tan muerto como en una postal envejecida clavada en la pared, y la ciudad no es más que un recuerdo que se abre en la mente como una sonrisa amarillenta. ¿Subes o te quedas ahí? me dice Riccardo desde la puerta. Me quedo, bromeo. Hace como que cierra la puerta y espera unos segundos. Después abre de golpe, y yo entro guiñando un ojo. Subo las escaleras cansada, agarrándome a la barandilla. ¿Tienes sueño? me pregunta. No, nada, respondo, y me llevo su mano a la cara y la beso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7965305623621257711?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7965305623621257711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7965305623621257711' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7965305623621257711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7965305623621257711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/03/el-universo-se-expande.html' title='El universo se expande'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-900141072466841979</id><published>2009-03-22T07:34:00.000-07:00</published><updated>2009-03-22T07:41:48.808-07:00</updated><title type='text'>Venecia</title><content type='html'>Venecia, el parque temático. Venecia, la puta que abre sus piernas para dejarse penetrar cada día por cientos de turistas; la puta cansada con el cuerpo gastado por el uso, que se deja fotografiar a plena luz de día, cuando en sus calles no quedan apenas restos del maquillaje de la noche anterior.&lt;br /&gt;He quedado con Èlena para tomar algo. La espero en la terraza del bar de siempre, bebiendo cerveza y fumando un cigarro detrás de otro. Sé que ninguna conversación nos llevará a nada. Su voz se convertirá en anécdotas que tragaré asqueada, pero me propongo matar el tiempo, solo eso, matar el tiempo y dejar de pensar en mí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad repleta de anuncios que he escrito a mano. Chica española se ofrece como baby sitter, chica española, cuidadora de perros, chica española pone gustosamente el culo. Estoy deseosa de que me llamen, de convertirme en su puta, impaciente porque sus pollas me atraviesen las entrañas. Pido otra cerveza al camarero. Me enciendo un cigarro. A mi lado hay un grupo de borrachos celebrando que uno de ellos por fin se ha licenciado. Gritan y cantan. Uno de ellos se ha subido a una silla. Me pregunto si estas personas tienen conciencia de sí mismas. Miro el reloj de pared colocado detrás de la barra. Èlena llega tarde, casi veinte minutos. En realidad me da igual, ni siquiera tengo ganas de hablar. Que no viniese sería equiparable a encontrarse con un partido de fútbol en televisión, en lugar de la serie mediocre destinada a salvarte la noche del domingo, cuando no sabes qué hacer con las horas que tienes por delante y los minutos duelen como patadas. Si tuviese ganas de verla sería una jodienda, y  como ella no está dentro de mí para saber que en el fondo, que venga o no, me importa una mierda, puedo tomarme la licencia de molestarme un poco.&lt;br /&gt;Una pareja de turistas se sienta en la mesa de enfrente. Son rubios y gordos. Los dos. Los miembros de una pareja con el tiempo terminan pareciéndose incluso físicamente. Ambos llevan gafas de pasta, ambos calzan unas horribles sandalias en pleno Marzo. Mientras ojean el menú sus ojos indican que se comerían al camarero si pudieran. Una mano me toca el hombro. Me giro esperando encontrar el rostro de disculpa de Èlena, pero en su lugar me topo con uno de los borrachos de la mesa de al lado. Me pregunta si quiero tomar algo. Le digo que estoy bebiendo cerveza. Me mira sin entender. Levanto mi vaso a la mitad y lo muevo como un cencerro sin sonido. Gracias de todas formas, le digo. Me mira serio como si rumiase un pensamiento de gran profundidad. En realidad no sabe qué decir. Tiene ojos de gato. Vuelvo luego cuando hayas terminado, me dice. No respondo. En ese momento llega Èlena. Viene con dos bolsas repletas de objetos. Perdona, me dice, estaba hablando con Robi por teléfono. “Robi” es su novio, un chico algo mayor que ella que sueña con hacerse un hueco en el mundo del cine. No pasa nada, respondo condescendiente. He comprado algunas cosas, mira. Comienza a sacar libros de una bolsa. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cómo ver una película&lt;/span&gt;, es el primer título que leo. Me explica que la mayor parte de las veces uno ve una película prestando atención solamente a la historia, y que de esta manera, dejamos pasar los elementos más importantes. Pero es difícil de leer, demasiado complejo, me dice. Pienso que quizá deba comprar el manual de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cómo leer el libro sobre cómo ver una película&lt;/span&gt;, pero dejo pasar la broma porque a Èlena esas cosas no le hacen la menor gracia. Me ciño al guión asintiendo sin mucho entusiasmo. Después caen sobre la mesa dos tomos sobre el cine de Kurosawa, y cuatro o cinco películas de autores italianos sobre los que no he oído hablar en mi vida. Los profetas de la técnica; ratas de inteligencia media con gafas de ver y escuadra y cartabón entre las patas. Manuales que crecen en sus cabezas como el pelo y las uñas de los muertos. El chico de la mesa de al lado me mira mientras se lleva un cigarro a la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde todos estamos algo borrachos. He cedido a las tentativas del borracho que resulta llamarse Stefano y me mira desde sus ojos felinos por encima de su copa de vino. Me habla de Portugal, de Brasil, de Senegal y de un montón de lugares en los que nunca he estado y probablemente nunca estaré. Me pregunto si Èlena se da cuenta de que quiere follarme a mí, y solo a mí, y que ella no es más que un bulto del que hay que deshacerse lo antes posible. Quizá si y simplemente esté aprovechando el alcohol que nos cae del cielo en esta época de sequía en la que ninguna de las dos tenemos un céntimo. Stefano habla de Modigliani como si lo hubiera conocido. Habla de Picasso. Poco a poco me voy habituando a los rasgos de su cara, a su boca y a las arrugas que se forman en sus mejillas cuando se ríe. Siento como el alcohol se agarra a las paredes de mi estómago. Me animo un poco, y me veo desde fuera soltando alguna que otra carcajada al aire. Mi forma de beber tiene algo de altruista. Sus labios se abren como en una pesadilla dejando ver una hilera de dientes blancos. Modigliani. París. En mi estómago se produce el típico incendio que haría que besases a cualquier hombre. De repente se acerca uno de los chicos de la mesa de los borrachos para anunciar que van todos a una fiesta. Stefano me pregunta si queremos ir. Me niego, me temo que no he bebido lo suficiente. Estás contra la espada y la pared, pienso. Ahora os llamo, dice al final. No es el amor lo que mueve el mundo sino el olor a coño. Los turistas se han ido, los borrachos se han ido, y solo quedamos nosotros que al fin y al cabo también estamos aquí borrachos y de prestado. Empieza a hacerse de noche y el viento en la plaza vacía y oscura me apuñala el cuerpo. No hay suficiente vino con el que poder hacer frente a eso. Creo que voy a irme, digo. Èlena me mira como un perro que no sabe qué instrucción obedecer. Stefano se apresura a ofrecernos la última. Balanceo mi vaso a la mitad con un gesto de inapetencia en la cara. La debilidad de su insistencia me permite levantarme y repartir besos de despedida. Yo me termino la copa y me voy, dice Élena. Sonrío y me voy sin mirar atrás. Después camino por las calles vacías sintiendo la mano muerta y húmeda de la ciudad hurgándome las tripas, el olor a podrido de sus canales y sus calles frías como la piel de un bonito cadáver al que nadie se ha atrevido a echar tierra encima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-900141072466841979?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/900141072466841979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=900141072466841979' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/900141072466841979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/900141072466841979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/03/venecia.html' title='Venecia'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-5410729382640491687</id><published>2009-03-16T07:05:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T07:09:46.461-07:00</updated><title type='text'>Viajar</title><content type='html'>Me abrocho el cinturón de seguridad. La azafata combina el movimiento de brazos con una evidente cara de cansancio. Lleva mucho maquillaje, el pelo algo sucio. Me pregunto cuántas veces habrá hecho el numerito del chaleco salvavidas. Miro a mi alrededor. Todos esperamos el despegue, esperamos llegar a algún sitio, llegar a Venecia, a cualquier lugar que no sea Madrid. El avión asciende, los cuerpos ascienden, ponemos tierra de por medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi lado una pareja contempla el paisaje por la minúscula ventanilla. Vemos cómo los objetos que dejamos atrás se empequeñecen. A&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hí te quedas, Miguel, con tu mundo universitario y tus libros de mierda&lt;/span&gt;. Abro mi libro por la página marcada. La azafata pasa velozmente controlando que todos los compartimentos estén cerrados.&lt;br /&gt;- Mira las nubes, Rafa –dice la chica.&lt;br /&gt;- Voy a hacer una foto. Pásame la cámara.&lt;br /&gt;La chica busca la cámara dentro del bolso. Toma, pero no pongas el flash, le dice. El chico la coge sin dejar de mirar el paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me doy cuenta de que no tengo bolígrafo para subrayar o tomar notas en mi libro. Pienso en pedírselo a la azafata. Después pienso que será mejor que se lo pida a la chica que al fin y al cabo no tiene nada que hacer.&lt;br /&gt;- Perdona, ¿tienes un bolígrafo? –pregunto.&lt;br /&gt;- Pues…creo que yo no. Rafa, ¿tienes un bolígrafo?&lt;br /&gt;El chico me mira, y a continuación entorna los ojos desviando la mirada hacia un punto indefinido en el espacio, como haciendo memoria de lo que ha metido esta mañana en su bolsa de viaje. Creo que si, me dice cogiendo algo de debajo de su asiento. Después remueve objetos dentro de una bolsa de piel negra. Paso páginas de mi libro mientas espero, fingiendo buscar algo importante.&lt;br /&gt;- Mira, aquí está, has tenido suerte –dice sonriendo.&lt;br /&gt;- Si, gracias –respondo correspondiendo con otra sonrisa.&lt;br /&gt;La chica también me sonríe hasta que el bolígrafo llega a mi mano. Subrayo rápidamente la primera frase que veo para demostrar la urgencia y la utilidad del bolígrafo que me han prestado. Es uno de esos bolígrafos de propaganda con partes doradas que intentan imitar las plumas de abogado, o de médico de prestigio.&lt;br /&gt;Miguel prefiere a una profesora de secundaria, prefiere su tesis sobre el exilio, su novia entregada a problemáticos adolescentes que vuelve del trabajo hablando de la escondida bondad de esos chicos rebeldes, prefiere opositar, algún que otro partido de fútbol los domingos, escenas de enternecedora comprensión en el sofá. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No es difícil estar solo, si eres pobre y fracasado Un artista siempre está solo…si es un artista&lt;/span&gt;”  Página 85. Subrayo. Zapatillas de cuadros, un porrito de vez en cuando porque en el fondo somos progres y liberales, y los amigos de ella, los amigos de él, “ha llamado tu madre”, una semana en Berlín…Otra azafata pasa con el carrito de las bebidas.&lt;br /&gt;- Una botellita de agua, por favor –pide el chico- ¿Tú quieres algo? –le pregunta a ella.&lt;br /&gt;- No, no, yo nada –responde sin levantar la vista de un mapa de Venecia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo queda lejos. Guadalajara, una habitación con olor a mierda, con olor a enfermedad. Madrid fue ayer, Madrid y sus anónimos muertos. La muerte me persigue, pienso. La chica se levanta para ir al baño. Me levanto para dejarla salir. Perdona, sé que es un coñazo, me dice. No pasa nada, respondo sonriendo. Me quedo de pie en el pasillo. Al darme la vuelta sorprendo a un hombre con gafas mirándome el culo&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. Maldito cabrón pajillero reprimido&lt;/span&gt;, pienso. Vuelvo a mi asiento. El avión comienza a moverse de forma extraña. Una voz nos informa de que atravesamos una zona de turbulencias. Todos nos abrochamos el cinturón de seguridad. La chica vuelve rápidamente y tengo que levantarme de nuevo para dejar que se siente. Me pongo otra vez el cinturón. El avión se mueve mucho. Voy a morir, pienso. Me sudan las manos. Imagino a mi madre recibiendo una bolsa con todas mis pertenencias: la cartera, mi libreta de notas, mi teléfono y un libro de Henry Miller que será lo último que leeré en mi vida. Miro por encima de mi asiento las cabezas que se mueven hacia un lado y hacia otro. Vamos a morir todos, estoy completamente segura. Me pregunto porqué nadie parece estar asustado, porqué las cabezas se mueven hacia a ambos lados buscando las ventanillas como si sintiesen únicamente curiosidad por su muerte, como si quisieran disfrutar con toda tranquilidad del paisaje en su descenso al infierno. La chica continúa estudiando el trazado de calles venecianas en su mapa, el chico duerme. Disfrazo mi miedo apuntando unas frases, las que serán mis últimas palabras. El último garabato antes de morir reza Miguel en color azul cielo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Miguel, en tus manos encomiendo mi espíritu, &lt;/span&gt;y me tapo la cara con la mano izquierda. Unos dos minutos después se oye un pitido. Las turbulencias han pasado. En cierto modo, me siento algo decepcionada.&lt;br /&gt;- Joder, vaya meneíto –me dice la chica.&lt;br /&gt;- Si, la verdad es que si –le digo sorprendida de que me hable a mí.&lt;br /&gt;La chica me pregunta si voy de vacaciones a Venecia. No, le contesto, vivo allí. Parece impresionada. Decido contarle que me dedico a escribir, que Venecia es un lugar muy inspirador en el que encuentro motivos para mi literatura. ¿Y es muy cara Venecia?, me pregunta. No sé bien qué contestarle. Le suelto una respuesta algo ambigua utilizando, eso si, las palabras precisas. Una escritora tiene que manejar un amplio vocabulario. Después me cuenta que pasarán allí un fin de semana, que en un principio no sabían si Roma o Venecia, pero que en el último momento pensaron que Venecia podría verse en un par de días porque es más pequeña y, claro, eso fue lo que les hizo decidirse. Le explico que Venecia es una ciudad con mucho encanto, y le recomiendo un par de sitios a los que ir. Me pregunta si se pueden encontrar bolsos a buen precio. No tengo ni puta idea así que le respondo que no sé. Mercadillos, me explica, falsificaciones de bolsos de marca. Intento que no se note mi perplejidad. Pues en las calles hay negros que venden bolsos a los turistas, como en Madrid, le digo. Me sonríe satisfecha. Después me pregunta cómo llegar desde el aeropuerto y algunas cuestiones prácticas más a las que respondo amablemente. Muchas gracias, de verdad, me dice. De nada, contesto, y vuelvo a mi libro. El chico se despierta y bosteza. Pasa la mano por encima de la chica y le acaricia el pelo. Buenos días, le dice ella. Él la mira con un ojo cerrado, dando a entender que todavía le llevará un tiempo despertarse del todo. El chico me hace un gesto con la cabeza exagerando su cansancio. Se duerme en todas partes, me explica la chica, no se le puede llevar a ningún sitio. El chico ríe y le da un pequeño cachete en un brazo a modo de censura. La chica le da un beso en la frente. No sé muy bien cuál es mi papel, si tengo que mirarlos a ellos, si tengo que concentrarme en mi libro o si por el contrario debería levantarme y amenazar a esa gente con una historia falsa sobre una bomba en la parte trasera del avión. ¿Cuánto queda?, inquiere la chica mirando el reloj de pulsera del chico. Más o menos una hora. Una hora y estamos en Venecia. Se enciende de nuevo la luz verde. Turbulencias. Me abrocho el cinturón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-5410729382640491687?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/5410729382640491687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=5410729382640491687' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5410729382640491687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5410729382640491687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/03/viajar.html' title='Viajar'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6153360687391735267</id><published>2009-02-18T11:55:00.000-08:00</published><updated>2009-02-18T11:59:15.351-08:00</updated><title type='text'>Carnaval</title><content type='html'>- ¿Qué hace tu padre?&lt;br /&gt;- Morirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo pensando un rato. Se supone que todos los padres hacen algo. Trabajan y mantienen a sus familias, o están en el paro y son mantenidos por sus mujeres. ¿Qué es tu padre? Mi padre no es nadie; es alguien que lleva muriéndose mucho tiempo. Ocupa una cama en una casa, se alimenta por un tubo que le engancharon hace tiempo en el estómago, y sufre indeciblemente esperando que su muerte sea lo menos dolorosa posible. Cada día muere un poco, esperando no morir nunca del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me siento en su cama y rezo para que se muera. No creo en Dios, pero rezo igualmente a algo que supongo por encima de mí, de nosotros. Llévatelo, hijo de puta, pero no funciona. Y ahora que estoy lejos, en los carnavales de Venecia, cuando el teléfono suena pienso que es mi madre quien me llama para decirme que monte en el primer avión que salga para España y quizá, con algo de suerte, llegue a cogerle la mano antes de que se muera. Para mi madre esas cosas son importantes. Mi madre que me informa de sus pequeñas mejorías, que me cuenta con una alegría incomprensible que mi padre ha sonreído cuando le ha hablado de mí, que los médicos le han encontrado algo mejor, y que quizá no sea hoy el día, que quizá sea mañana o dentro de unos meses cuando su cuerpo no pueda sufrir más. Mi madre, aferrada a ese cuerpo y a esa cama, mi madre planchando mientras llora, en bata y zapatillas, en el silencio de esa casa de cuerpos muriéndose, de almas muriéndose, donde un día, antes de los carnavales de Venecia, antes de Madrid, yo también sufría y rezaba sin poder salir de esa cama y de esos cuerpos que tanto me pesaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora los carnavales, las máscaras en las calles, las plumas de colores, las faldas vaporosas subiendo y bajando los puentes, los ojos de los turistas siguiendo ávidos el sensual vaivén de los abanicos en manos de mujeres disfrazadas al borde del canal. Camino entre la gente; mariposas de purpurina pintadas en los rostros, niños disfrazados que lanzan confeti, gorros de bufón, arlequines. Y llego a casa buscando el calor de la oscuridad de mí cuarto, mis libros sobre la mesa. Me siento sobre la cama y espero. No sé el qué, creo que espero a que lleguen las ganas de hacer algo, que mi cerebro decida qué es lo que quiere hacer de mi cuerpo. El cerebro dice, coge el libro de Philip Roth, cógelo y lee unas páginas, luego cánsate y llama a alguien que te rescate de tu falta de ganas verdaderas. Lo abro siendo consciente de mi futuro inmediato, dándole la dictada tregua de unas páginas al Mal de Portnoy. De repente oigo música. Viene de la habitación de mi compañero de piso, habitación llena de guitarras, de teclados. Soy incapaz de leer con música. Pienso que las cosas deben hacerse una por una, uno no puede, por ejemplo, hablar y escuchar música, o follar y pensar, hay cosas que merecen absolutamente la exclusividad. Mi urgencia por leer choca con su urgencia por tocar, porque dentro de poco, el sábado, da un concierto, y yo tendré que ir porque sé que el concierto tendrá lugar, porque le oigo ensayar en su cuarto, tocar una y otra vez la misma secuencia de notas, la repetición infinita de un trozo de canción tan insípida como su personalidad. Canta (porque también canta). Y lo hace mal. El sábado dará un concierto porque nadie se ha atrevido nunca a decirle que canta mal, quizá para no herir sus sentimientos, quizá por pereza o por ignorancia. Cierro el libro. Me fumo un cigarro escuchando la música, su voz de gato en celo que gritan palabras de amor en inglés. Cuando no puedo soportar más la tortura, me levanto, cojo el abrigo y salgo a la calle. Carnaval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde, después de una cerveza en una soledad demasiado optimista en un bar cualquiera, decido realizar las llamadas de rigor, ante el panorama de una soledad algo menos soportable. Poco después mi cuerpo junto a otros cuerpos en una plaza con música en directo: la Rusa con Andrea, su nuevo ligue, mis amigos españoles, Elena sin su novio, y Mariam y sus amigas. Bebemos. Se forman grupos en función de las afinidades. Yo roto de un grupo a otro, robando risas mediocres de aquí y de allá, orbitando nerviosa a su alrededor sin permanecer demasiado en ningún sitio. Me pido otra cerveza. Desde la improvisada barra en el centro de la plaza contemplo los grupos aislados como islas. Decido llamar a R. Me dice que llegará en media hora, que tiene ganas de verme, de hacer el amor comigo. Vuelvo a la rotación, a la cerveza, a acumular cigarrillos en los pulmones. La Rusa dice que se va a casa, que tiene la regla y que, en vista de le será imposible follarse a su nuevo ligue hoy, prefiere posponer las caricias y los besos. Mañana nos vemos, me dice con el ceño fruncido. Se va como enfadada consigo misma. Su ligue permanece sentado en un banco fumándose un porro pensativo, lejos de los grupos y las risas. R, ¿cuándo coño vienes? Creo que ha pasado más de media hora, y que yo me siento incapaz de seguir con el teatro de la chica que frivoliza sobre cualquier tema de actualidad. Doy un gran trago a mi cereza. De repente, el ligue de la Rusa se me acerca. Me pregunta si me estoy divirtiendo. No, le respondo, no me estoy divirtiendo. Me dice que él tampoco. Ya lo sé, le contesto. Me mira fijamente. Tiene una nariz muy grande, una nariz que choca contra mi mejilla cuando me habla cerca. Me gustan los hombres con la nariz grande, puede que sea porque permiten que mi imaginación prevea otras cosas grandes y escondidas. Me dice, vámonos. Le miro y sonrío. No puedo, respondo. Da una calada a su porro sin mirarme y sonríe él también. En ese momento llega R con su boina y su bufanda, y su gran sonrisa que se alegra de verme, de estar por fin conmigo. Saluda. Andrea dice que se va a pedir una cerveza, nos sonríe y se va tocándose la nuca con la mano. Le sigo con la mirada despidiéndome de una de las posibilidades de salvar la noche. &lt;br /&gt;Vuelvo a la boca de R, a su semana, sus manos, su cuello, a su trabajo en el albergue y a la cena de antes de ayer en su casa con sus amigos. Me dice que estoy muy guapa con la camisa que llevo puesta. La camisa no es mía, yo nunca compro ropa nueva, la camisa es de una amiga y, de alguna manera, me molesta que me diga que le gusta mi camisa. Yo no voy de yo, voy de mi amiga. Bebemos otra cerveza, nos besamos, hablamos, hasta que le digo, vámonos a casa. En casa beberemos un té, veremos una película, hablaremos un poco después de follar, y después él pondrá la alarma para irse a trabajar al día siguiente mientras mi cuerpo ocupa su lugar en la cama. El amor es lo que queda después del primer beso, de la primera noche, todo lo que sobrevive a la incertidumbre del principio, cuando los cuerpos todavía no se acompañan, cuando todavía son enemigos sobre la cama y se apuesta secretamente por cual de las dos almas será la que sufra más. Nos queda el amor, empezar a tomar la píldora anticonceptiva, el sexo sin riesgo, la vida sin riesgo, sin riesgo de perder, sin riesgo de ganar. El amor, hasta que empecemos ir al cine, a acompañarnos al cine, porque no tenemos nada de qué hablar, hasta que alguien con pinta de ser más interesante me pregunte en alguna fiesta si nos vamos, y yo le responda, si, vámonos, y todo vuelva a comenzar otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a casa mi madre me llama. Tu padre parece que está mejor hoy, me dice. Me parece una estupidez lo que para ella es motivo de alegría. Se está muriendo, y hasta que no se muera, tú también te estás muriendo. No le digo nada, escucho al otro lado del teléfono mientras R prepara té para dos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6153360687391735267?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6153360687391735267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6153360687391735267' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6153360687391735267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6153360687391735267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/carnaval.html' title='Carnaval'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7034781446121072842</id><published>2009-02-12T09:07:00.000-08:00</published><updated>2009-02-12T09:08:59.946-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Tenía pensado levantarme temprano hoy, pero la alarma ha sonado, y yo, o más bien el otro yo, la Diana que quería dormir, todavía inconsciente, ha decidido apagarla y seguir durmiendo, mientras la otra Diana, la Diana que quería levantarse pronto para salir a pasear, para salir a la calle y leer en los bancos de las plazas, no ha podido hacer nada por evitarlo, no ha podido imponer la actividad frente a la pasividad, y entonces todas hemos seguido durmiendo entre las mantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando he conseguido salir era bastante tarde. Digamos que después de la lucha diaria en el baño, lucha en la que temo que cualquier pensamiento se interponga entre mis propósitos, eran más o menos las doce del mediodía. Esa lucha es una constante en mi vida porque siempre temo que cualquier detalle arruine mi sistema. Y a veces no es suficiente con aniquilar el propio cerebro, cosas de ahí fuera, cosas que la gente dice o hace, pueden provocar que todas mis convicciones se tambaleen y, por ejemplo, decida que el hecho de dejar la universidad y dedicarme a escribir, es una gilipollez absoluta, y que lo que debería hacer sería estudiar y convertirme en una persona de bien. Pero la ducha y el proceso de restauración frente al espejo no han podido conmigo; he seguido pensando que saldría a leer para después entrar a escribir. Y lo he hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi idea inicial era caminar hasta el barrio judío, una plaza tranquila en la que recuerdo unos bancos donde podré leer y observar. Me ha costado encontrarlo. He caminado bordeando el canal por una calle sin encontrar el soto pórtico que llevaba al ghetto, siguiendo con los ojos las gaviotas planear por encima de los barcos. He tenido que preguntar a un señor cómo llegar. Una vez allí, me he sentado en un banco de piedra. Frío, incómodo. Un banco que no invitaba a la lectura. La plaza vacía, solamente un chico y dos perros jugando entre ellos. Silencio. Me he fumado un cigarro, he abierto un libro de Pessoa, pero el banco era como de adorno y he sentido la plaza como un lugar demasiado cerrado, demasiado vacío. Aún así he conseguido leer un par de páginas. Sin tragar el humo de la última calada del cigarro, me he levantado y he empezado a caminar sin rumbo. Es difícil encontrar un lugar en el que estar verdaderamente a gusto, que los lugares en los que pensabas al principio no te decepcionen. He continuado andando por una calle larga, siguiendo el canal. Al final he encontrado un puente, y detrás del puente, doblando la esquina, el mar. Dos bancos de madera frente al mar abierto, desde los que se podían ver las montañas azules con nieve en la cima, como dibujadas en el horizonte. Me he sentado en uno de ellos. Cómodo, uno de esos bancos que acogen los cuerpos. Después he leído durante al menos una hora, mirando de vez en cuando los barcos que pasaban frente a las montañas, sin sentir verdaderamente toda esa belleza como un consuelo. He sentido frío y me he ido de allí. Luego más calles, más ropa tendida en las ventanas y de repente me he acordado de que tenía que comprar detergente. No es fácil encontrar los supermercados en esta ciudad, no es fácil encontrar nada, así que he seguido caminando sin tomar direcciones concretas. Después de leer todo aquello sentía menos caos en mi mente, como si leer significase poner en orden pensamientos que antes eran solamente eran un amasijo de ideas inconexas, Leer, salir de dudas, leer, reafirmar, reafirmarse. Muchos, supongo, escriben cuando se han reafirmado, cuando las voces de tantos autores les han dado las pautas del baile, un, dos, un dos, pero yo creo que quiero seguir dudando antes de llegar a saber las cosas de forma más concreta. Escribir con dudas, escribir, dudar. La pureza del que no sabe bien qué sabe, del que baila sin conocer los pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He llegado a una iglesia donde algunos turistas ojeaban sus guías y contemplaban inmóviles el monumento. El proceso que siguen es el siguiente: caminan hasta encontrar una montaña de piedras que parezca lo suficientemente vieja y piensan, esto debe de ser importante, y lo buscan en sus guías para turistas. He pasado la iglesia sorteando mochileros con sombrero y gafas de sol, hasta llegar a otra plaza, un, dos, un dos, dejando que mis pies me llevasen. Me gustaría vivir así toda la vida, sin guías para turistas, solamente con mis pies y mi instinto, sin discotecas, sin fiestas Erasmus, sin manifestaciones, sin cenas de empresa, exámenes funerales o museos.&lt;br /&gt;Después he dado con una placita con una fuente, he bebido agua, y he seguido hacia delante, con muchas imágines detrás de los ojos, como un carrete completo, y la última calle me ha llevado casualmente hasta Strada Nuova, junto al supermercado, donde una cajera gorda ha confundido mi compra y la de una china que estaba detrás de mí y que no ha sido capaz de poner la barrita de hierro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cliente siguiente&lt;/span&gt;, no, oye, esto no es mío, es de la puta china imbécil sin cerebro, he pensado, pero he dicho solamente, no, perdona, esto no es mío, y al final la gorda ha conseguido cobrarme únicamente lo que era mío y no todo el supermercado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7034781446121072842?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7034781446121072842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7034781446121072842' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7034781446121072842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7034781446121072842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/tenia-pensado-levantarme-temprano-hoy.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3316197514894641314</id><published>2009-02-11T10:36:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T10:46:27.825-08:00</updated><title type='text'>Revolutionary Road</title><content type='html'>Son las seis de la tarde. Llevo todo el día encerrada en casa. Las seis es siempre la hora en la que tienes que empezar a decidir qué quieres hacer con tu día, si quieres salir o si te quedarás otro día más en casa leyendo o escribiendo como si tuvieras ochenta años. No creo que me venga bien otro día más aquí dentro. Decido. Llamo. Elena contesta. Elena es la típica persona que siempre te imaginas fuera de casa, en el cine, en el teatro, en cualquier sitio pero fuera de casa. Yo, supongo, soy de las personas que uno imagina siempre dentro. Llevamos tiempo sin hablar. Me pregunta qué tal, me es difícil darle una respuesta concluyente. Estoy en la biblioteca, me informa, ¿Te apetece venir al cine esta noche? Dudo. Elena es de esas que se traga todo lo que le echen así que me arriesgo a pasar hora y media de verdadero infierno. Además siempre va a todas partes con su novio, y su novio me aburre profundamente. ¿Qué ponen? No sé, me responde, eso lo decidimos luego. Viene también mi amigo Lorenzo, el fotógrafo, ¿Te acuerdas de él? Sorpresa. Luz en la oscuridad. Lorenzo, claro que me acuerdo de Lorenzo. Lorenzo es un tío que está muy bueno, Lorenzo el guapo, Lorenzo el intelectual. Si, si me acuerdo, respondo fingiendo normalidad. ¿A qué hora te parece que quedemos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo de casa buscando una canción que me conmueva hasta el llanto para enfrentarme a los canales venecianos como es debido. Janis Joplin, Jeff Buckey…Menuda mierda. ¿Por qué coño no descargo cosas que me apetezca escuchar? La mitad de los grupos y cantantes que tengo aquí dentro están ahí por si alguien, algún día, coge mi Ipod e inspecciona mi música. Nadie va a hacer eso. El Ipod es mío, lo veo solo yo. ¿Qué sentido tiene? Llego al ponte delle guglie, llego a la letra V de mi Ipod. Vetusta Morla. ¿Cuándo coño he descargado yo ésto? Meto una canción mientras observo las luces de las casas reflejadas en el agua. “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y respirar tan fuerte que se rompa el aire, aunque esta vez, si no respiro es por no ahogarme…”&lt;/span&gt; Qué tristeza. Sigo caminando. Miro la hora en el móvil. Llego tarde, siempre llego tarde a todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince minutos más tarde presiono a Elena en la puerta del cine para que entremos a ver Revolutionary Road. Me apetece. Me apetece mucho. No pienso entrar a otra. Elena quiere ver una de un señor italiano sobre el cual no tengo ninguna referencia, pero por el hecho de que es un director italiano, intuyo el pastel, anticipo en mi cabeza los aburridos diálogos sobre el destino de las almas que intentan emular el cine de Bergman. Entraré sola si hace falta. Sin embargo, le digo, bueno, a mí en realidad me da igual, pero he oído muy buenas críticas. Mentira. Es del director de American Beauty, le digo creyendo darle razones de peso. Elena me dice que no la ha visto. ¿Cómo que no la has visto? Le pregunto. Elena estudia cine. Sueña con escribir guiones, quiere hacer películas. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No tienes sangre, no tienes instinto&lt;/span&gt;, le digo mentalmente. Pero va mucho al cine. Quiero decir, seguramente vea dos o tres películas al día. No digiere nada, por supuesto. Lo hace solo para estar a la altura, para poder decir sí, cuando le preguntan si ha visto tal o cual película. Para rellenar formulario. Cuando estamos a punto de decidir, veo aparecer a Lorenzo. Sombrero negro, abrigo negro, intelectual veneciano con la cámara al hombro. Elena y el se abrazan. A mí me da dos besos. Empiezan a hablar, a contarse qué han hecho durante la semana. La película empieza dentro de diez minutos y yo comienzo a impacientarme. Decido interrumpir la conversación. Propongo de nuevo entrar a Revolutionary Road, obviando la posibilidad de entrar a ver la bazofia italiana. Se miran entre ellos. Me miran. Lorenzo dice que le da igual. Qué guapo eres, pienso. Elena, finalmente, dice que a ella también. Entramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro en la sala con miedo. Ahora siento una gran responsabilidad. Si la película es una mierda la culpa será mía. Si la película es una mierda puede que en el futuro no pueda follarme a Lorenzo. El futuro siempre depende de estas pequeñas decisiones. La disposición de los asientos es la siguiente: Lorenzo en el extremo, Elena en el medio, y yo en la silla que queda libre, junto a un señor con gafas y aspecto enfermizo. Me siento y maldigo para mis adentros. Antes de que empiece la película hablan entre ellos. Elena está girada, de tal modo que veo solamente su nuca y no puedo meter baza en la conversación. Se apagan las luces. Por favor, Sam Mendes, no me la juegues, por favor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos horas más tardes, las luces vuelven a encenderse. He disfrutado, he sufrido mucho, por lo tanto, he disfrutado. Me gustan las películas que me hacen sufrir. Dos horas de placentera tortura. Incluso he llorado un poco en la escena en la que Kate Winslet baila con el tipo que después se folla. Cuánta soledad. Miro a Lorenzo y a Elena. No descifro ninguna emoción evidente en sus caras. No me atrevo a preguntar. Lorenzo dice, bueno. ¿Bueno? La película tiene sus fallos, hay momentos y personajes que eliminaría, pero no es una película de “bueno”, es una película de “joder”. Elena no se manifiesta ni en contra ni a favor. Están un poco turbados. Salimos. Enciendo un cigarro. Deberían dejar fumar en los cines. Me paso la película entera deseando los cigarros de los actores. Lorenzo no fuma. Elena tampoco. Lo sé, y sin embargo ofrezco igualmente. Rechazan el ofrecimiento. Siento la tristeza expandirse dentro. La película me ha destrozado. Lorenzo comenta algo sobre la fotografía y luego sobre el guión. Elena le mira extasiada. No entiendo su amistad. Quiero decir, él es consciente de su superioridad intelectual sobre ella, y sin embargo escucha atento sus opiniones, incluso sus comentarios gilipollas sobre las cosas. Hablan. Yo fumo. Después caminamos hacia casa. Acompañamos a Elena a la suya y nos despedimos. Tardan como media hora en despedirse. Tengo frío. Hablan sobre un corto que quieren hacer juntos, un proyecto que al parecer se pensó hace tiempo. Cuando terminan, Elena me dice que se alegra mucho de haberme visto, que tengo que salir más. Me abraza. Lorenzo me pregunta hacia dónde voy. Le digo que hacia la estación. Yo también voy para allá, así que te acompaño un poco, me dice serio. Es un chico muy serio. Creo que le he visto reírse dos veces, y las dos veces se reía de cosas que no tenían ninguna gracia. El resto del tiempo solamente sonríe. Se despiden con un largo abrazo y quedan para verse al día siguiente. No entiendo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde Lorenzo y yo caminamos hacia la estación en silencio, un silencio que empieza a ser incómodo. De repente él me pregunta si sigo escribiendo, Elena le ha debido comentar algo. Le respondo que si. Hablamos un poco sobre literatura. Uno de sus libros preferidos es 2666, de Roberto Bolaño. Antes solo lo intuía, ahora me hago inmediatamente una idea de la clase persona que es. Me habla también de Amelie Nothomb. Lo clasifica como literatura punk. Menudo montón de mierda, pienso. El mundo actual está lleno de pardillos que consideran punk a Amelie Nothomb, y yo tengo siempre que encontrarme con ellos. Para seguir con el tema de los oficios le pregunto cómo va el asunto de la fotografía. No tengo ni idea de qué fotografías hace, no he visto ninguna. Me cuenta que ha conseguido vender algunas, que está dedicándose plenamente a eso en este momento. Pásate por mi estudio un día de estos, me propone. Sonrío. Le digo que si, que me gustaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a mi casa se despide de mí dándome dos besos. Vente esta semana, te enseño lo último que he hecho. Me indica la dirección, cerca de la plaza de San Marcos. Espero encontrarlo, le digo. Y sonrío de nuevo entrando en mi portal. Hasta luego. Hasta luego, respondo, contenta de estar por fin en casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3316197514894641314?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3316197514894641314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3316197514894641314' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3316197514894641314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3316197514894641314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/revolutionary-road.html' title='Revolutionary Road'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7518251617963157423</id><published>2009-02-10T08:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-10T08:27:43.938-08:00</updated><title type='text'>Van Gogh</title><content type='html'>Acabo de comerme un paquete entero de jamón. Caminaba por la calle y de repente he pensado que quería comer jamón, así que he entrado en una tienda y lo he comprado. Dos paquetes. Casi ocho euros. La tienda estaba llena de gente que hace compras de última hora. La vida es eso al fin y cabo, ganar dinero para después comértelo. Me he comido un paquete, es decir, cuatro euros. Luego he barrido un poco el suelo. A mi compañera de piso le molesta mucho pisar el suelo de la cocina, con sus ridículas zapatillas de estar por casa en forma de oso de peluche, y que suene crack, crack. Yo lo he notado, lo noté una vez. Sonó crack, y vi su cara descomponerse en una mueca de disgusto. No dijo nada pero sé que me odió durante un instante. No quiero que me odie. Tampoco quiero caerle simpática, pero el simple hecho de pensar que me odia me da pereza, me cansa. Por eso barro el suelo, para no tener nada que ver con ella. Suelos limpios, relaciones vacías. Su mirada es igual que una cocina recién desinfectada. Después he llenado un vaso de cerveza de mi compañero de piso. Diez grados. Un cigarro. No sé si estaré haciendo bien, todo el mundo está ahí fuera, la gente joven, la gente menos joven, y yo bebo cerveza en mi habitación con las persianas bajadas. Me siento bien aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hace dos días decidimos salir de Venecia. R. me llama y me pregunta si aún quiero ir a la exposición de Van Gogh. Esto significa coger un tren hasta Brescia. R. tiene un amigo que vive allí, así que podemos quedarnos a dormir en su casa. Me habla de una cena con todos sus amigos después de la visita al museo, pero yo no escucho. Atiendo solo a la parte del museo y siento que me apetece. Le digo, si, vamos, e intuyo su alegría al otro lado del teléfono. Una hora más tarde R. me hace fotos mientras yo intento dormir en el tren. Soy poco fotogénica pero R. está obsesionado con mi cara. Tiene una cámara enorme, profesional. Foto mirando el paisaje. Foto sonriendo a la cámara. Foto fingiendo dormir. Llegamos. Brescia es una ciudad fea. Hay carteles indicativos en las calles con la cara de Van Gogh y una flecha con la dirección que debemos seguir si queremos encontrar el museo. Seguimos la flecha. Algunas personas parecen seguirla también. Otro cartel, otra flecha. En busca del tesoro. Por fin damos con la puerta de entrada al museo donde un montón de gente espera para entrar. Ocho euros; precio reducido por ser estudiantes. R. dice, excesivo. Yo no digo nada. Tengo ganas de entrar. Tengo ganas de estar sola. Entramos. Frases extraídas del libro Cartas a Theo por las paredes. Me paro a leer la primera. Dice algo así como que el artista debe trabajar con amor. Amor. Miro a mí alrededor. Hay muchas cabezas que miran hacia arriba buscando las mismas palabras que acaban de leer mis ojos. Hay mucha gente. Las cabezas pasan frente a los primeros dibujos de Van Gogh. Parecen estar hechos con prisa, con la prisa de alguien que quiere ver terminado su trabajo antes de que el momento se escape para siempre. Eso pienso. Son casi todos dibujos de hombres y mujeres que trabajan la tierra. Me paro frente a uno de ellos. He dejado a R. atrás. Un señor se detiene justo a mi lado, delante del mismo cuadro. Tiene un libro sobre Van Gogh entre las manos. Pasa las páginas rápidamente y mira el cuadro. Lee atentamente, con la cabeza muy cerca del libro. Miro el cuadro. La tierra, la dignidad de los trabajadores que se destrozan las manos sacando patatas. Decido pasar al siguiente. Toda la sala parece contener solamente sus primeros dibujos. Muchos no consigo verlos porque hay muchas personas delante. La gente se acerca mucho a los cuadros, acercan las cabezas a las láminas para observar detenidamente los trazos. Me siento muy ridícula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el final de la exposición no encuentro ningún óleo. Es absurdo. En la última sala veo los viñedos, algún autorretrato. Van Gogh me mira. Recuerdo que sus girasoles están en la sala de estar de mi vecina. En Guadalajara. Los cuadros son pegotes de pintura vomitados con rabia, con tristeza y pasión. Ocho euros. El amor del artista. R. llega hasta donde estoy y me abraza por la espalda frente a los viñedos. Le digo, vámonos de aquí. Me besa y asiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos a fumar a un par que cerca del museo. Me siento en un banco y R se sienta junto a mí. Le beso, le abrazo. De repente suena su teléfono. Había olvidado completamente la cena. R me comunica que en menos de media hora tendremos que estar en el restaurante.  Efectivamente, más o menos media hora después, estoy ocupando mi lugar en una gran mesa repleta de comida. No tengo hambre. Unos cuantos amigos de R. y otras personas que ninguno de los dos conocemos. Bebo vino. El resto de la gente bebe cerveza. Detrás de nosotros hay una tele retransmitiendo un partido de fútbol. Las cabezas se giran cada cierto tiempo para controlar el resultado o para disfrutar de alguna jugada que merezca la pena ser vista. R parece contento, hace chistes, ríe de las ocurrencias de sus amigos, de sus recién conocidos. A mí no me hacen ni puta gracia, pero río de forma mecánica. Cuando dejo de sonreír algún amigo de R. me pregunta si me estoy aburriendo, así que me obligo a la sonrisa permanente. Más que nada porque no pienso pagar la cena. Desde el otro extremo alguien pregunta qué tal la exposición de Van Gogh. R. responde que ha sido decepcionante. No levanto la vista del plato por miedo a que alguien me pregunte qué me ha parecido. Me lo preguntan igualmente. Respondo que no me ha gustado. Una voz enuncia, Van Gogh está sobrevalorado. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No respondas, no respondas, seguramente lo dice porque lo ha leído en algún sitio&lt;/span&gt;. Busco la cara dueña de esa voz  pare determinar si merece o no todo mi odio, pero cuando la encuentro sus ojos miran hacia la pantalla. Gol. Gritos. Estoy cansada, tengo sueño, quiero irme a casa. Pienso que he pasado por muchas mesas a lo largo de mi vida, tantas mesas, tantas conversaciones en tantos sitios. Un poco de política, un poco de astrología, una dosis de arte en los mejores casos. Salir ahí fuera es ocupar tu lugar en la mesa y opinar. Opinar sobre cualquier cosa, decir cosas y volver a casa feliz de haber opinado, de haber aportado tu granito de arena. Lo mío ahora es soportar hasta que pueda irme a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las persianas bajadas. Ahí fuera hay gente joven que se divierte en los bares. Erasmus, grupos de cabezas rubias y ojos azules que comparten su visión del mundo entre litros de cerveza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7518251617963157423?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7518251617963157423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7518251617963157423' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7518251617963157423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7518251617963157423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/van-gogh.html' title='Van Gogh'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8702162281167609092</id><published>2009-02-06T08:11:00.000-08:00</published><updated>2009-02-06T08:24:21.086-08:00</updated><title type='text'>Dentro y fuera</title><content type='html'>Tengo tiempo para leer. Tengo tiempo para dormir. Leer y dormir, ahora que no trabajo y tampoco estudio. Antes, en realidad, tampoco estudiaba demasiado, pero vivía con la idea de que tenía que estudiar. Esa idea siempre rondándome el cerebro. Esa idea, impidiéndome disfrutar de las cosas. “Salgo un poco pero pronto porque mañana tengo que estudiar”. Y bebía las cervezas como concesiones o follaba a contrarreloj, con el peso de la responsabilidad sobre los hombros. Al día siguiente me despertaba a las dos de la tarde sabiendo que todo era inútil, y la rueda volvía a empezar. Pero si, había algo que me sujetaba al mundo real. Ahora puedo volverme completamente loca. Cuando mi hígado me lo permite, doy largos paseos por las calles de Venecia. Del barrio judío a la estación, de la estación a Santa Margherita, de Santa Margherita a la iglesia dei Frari, a San Polo, a Rialto. Y pienso, Diana, estás de la puta cabeza. Si, estoy de la puta cabeza. Y miro a la gente con sus carpetas, sus cochecitos con bebés dentro, sus maletas con ruedas, y estudio sus caras. Miro a esas personas directamente a los ojos y les hablo por dentro. ¿Dónde vas, gilipollas? Y sigo caminando. Y me paro en las plazas a leer libros, espantando con los pies a las palomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he salido alrededor de las cinco de la tarde. En casa uno no puede pensar con claridad. He caminado hasta el final de Strada Nuova. Es una calle grande llena de tiendas, mercados de fruta y restaurantes. The thrill is gone, de B.B. King en mi Ipod. La música es una de las pocas cosas por las que merece la pena vivir. La música, los canales de Venecia. Me paro en los puentes a ver pasar los barcos. A veces pasan barquitas pequeñas con tíos muy buenos. Hombres curtidos, trabajadores con la piel quemada por el sol y olor a cuero. Les miro a los ojos. Me miran y la barca pasa y nunca más volveremos a vernos las caras. Sigo caminando The Thrill is gone, y me cruzo con un par de músicos. Deduzco que son músicos porque llevan instrumentos al hombro. Miro a los ojos. Uno me mira, el otro sigue hablando. El que me mira desearía que su amigo dejase de hablar, pararse a hablar conmigo. Sé mirar y sé que cuando miro algunas pollas tiemblan. Ni siquiera me parece guapo, pero sigo mirando. Probablemente le he jodido el día. O no.&lt;br /&gt;Empieza a dolerme el hígado. He intentado ignorar los pinchazos pero ahora comienza a dolerme bastante. Tengo que andar muy despacio. ¿Qué coño me pasa? ¿Estoy muriéndome? Me propongo llegar por lo menos a casa de la Rusa. La Rusa es una de mis mejores amigas aquí en Venecia, a pesar de que no tenemos mucha relación. Paso uno, dos puentes hasta llegar al mercado de pescado. Tardo como media hora. Llego a su portal y llamo. Siempre está en casa leyendo o viendo películas así que supongo que estará. Me responde por el telefonillo. Sube, me dice. Hablamos en italiano. Es ridículo. Quiero decir, ella es rusa, yo española, y nos comunicamos en una lengua que ninguna de las dos maneja a la perfección. La verdad es que casi nunca nos escuchamos mucho. A mí me gusta hablar de mí, y a ella hablar de sí misma, por lo tanto la mayor parte de las conversaciones son palabras que no sirven para nada.&lt;br /&gt;Cuando consigo subir todas las escaleras y entrar en su casa siento que voy a caerme al suelo. Me pregunta que si estoy bien. Le digo que si, que me duele un poco la tripa pero que estoy bien. Su casa huele raro. Me siento en el sofá. Ella va hacia la habitación y desde allí me pregunta qué he hecho en todo este tiempo. Llevo sin verla una semana, quizá algo más. He estado escribiendo, le respondo, he dejado la universidad. Sale de la habitación y me mira. ¿Qué has hecho qué? He dejado la universidad, le repito. Tú estás loca, ¿por qué haces eso? ¿Qué vas a hacer ahora? y se sienta a mi lado mirándome a los ojos. Le explico todo el asunto brevemente. Ella me mira sin entender. Me siento estúpida escuchándome decir todo eso. No tengo trabajo, no tengo dinero…La Rusa me dice que lo mejor sería seguir con mis estudios, pero que si quiero trabajar vuelva a España. Siento que no me apetece hablar del tema así que, tras una breve pausa, le cuento algo sobre lo último que he leído. A la Rusa, a pesar de ser una persona con una gran cultura, casi nunca le interesa hablar sobre ese tipo de cosas. La última vez que lo intenté, me dijo, venga Diana, ¿a quién te has follado últimamente? Me hizo gracia. Esta vez parece prestar más atención. Me doy cuenta de que en realidad a mí tampoco me apetece demasiado contarle nada de lo que estuve leyendo ayer, que solo lo he hecho para cambiar de tema. Uno lee un libro y punto. Uno ve una película y punto. ¿Qué coño hay que decir sobre eso? Nada, nada en absoluto. Aún así decido concluir. Ella asiente como pensando en otra cosa, se enciende un cigarro y me mira soltando el humo. ¿Quieres té? Me pregunta. Si, le digo sin mucho convencimiento. No entiendo el té. Bebo té porque la gente bebe té, pero en realidad pienso que beber té es como no beber nada. “Me han traído un té buenísimo de china”, ¿Sí? Pues que te jodan. Aún así después de unos minutos sostengo una taza humeante entre las manos mientras escucho a la Rusa contarme que cree que se ha enamorado. Poco a poco el dolor va desapareciendo. Me trata mal, y eso me gusta, me dice. Y tiene una polla enorme, Diana. Enorme. A veces me hace daño cuando me la mete. Me río. La Rusa es bajita, medirá uno cincuenta y pico. Bueno, Rusa, pues me alegro. Ríe. Después me dice que tiene que ir a una fiesta, que si quiero ir con ella. No, respondo, tengo cosas que hacer. Ella nunca queda con nadie, sale siempre sola y termina emborrachándose con quien sea. Bueno, tú te lo pierdes. Y al cabo de un rato salimos de su casa. Se ha hecho de noche. La Rusa me acompaña hasta Rialto. Nos despedimos. Le doy un beso en la frente y la abrazo fuerte. Mañana vamos al cine, me dice. Y sé perfectamente que mañana no iremos a ningún sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estoy caminando hacia casa, empieza a llover. Después suenan las sirenas que anuncian el agua alta. En un par de horas Venecia estará inundada. Es bonito ver cómo se desbordan los canales. Antes de llegar a mi calle me da otro pinchazo en el hígado, así que tengo que disminuir un poco la velocidad. Tengo sesenta y cinco años, pienso. En la calle soy la única que no lleva paraguas así que llego a casa empapada. Cuando entro el gato me saluda. Le acaricio, lo cojo en brazos con esfuerzo, y le doy muchos besos. Me alegra saber que no hay nadie en casa; mis compañeros de piso deben de estar trabajando. Entro en la habitación y abro las cortinas para ver la lluvia desde dentro. Dejo el abrigo encima de la silla y cojo el libro que he dejado a mitad. Me tumbo en la cama con el pelo mojado. Ya no duele. Tiempo para leer, tiempo para escribir, hasta que me entre el sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8702162281167609092?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8702162281167609092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8702162281167609092' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8702162281167609092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8702162281167609092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/dentro-y-fuera.html' title='Dentro y fuera'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6826600145292720191</id><published>2009-02-04T06:52:00.000-08:00</published><updated>2009-02-04T06:55:14.390-08:00</updated><title type='text'>Las reglas del juego</title><content type='html'>Me levanto temprano. Habré dormido unas tres horas. Ayer quise estar despierta hasta tarde e hice esclavo a R de mi voluntad. Le presioné. Quiero decir, cuando él cerraba los ojos buscando conciliar el sueño, yo le tocaba la polla por debajo de las sábanas. Después él me buscaba, intentando follar, y así, supongo, dejarme relajada y tranquila para poder al fin dormir, sin embargo yo rehuía sus caricias cuando se acercaban demasiado a mi coño, a mis tetas, y comenzaba a hablarle sobre cualquier tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana me siento mal porque el despertador suena temprano y R tiene que ir hasta Padua para hablar con una profesora de la facultad. Ha dormido poco y la culpa es mía, así que me despierto con él como muestra de solidaridad. Le hago el desayuno mientras él se ducha. El desayuno quiere decir “ayer te jodí, hoy me jodo yo”, o puede que simplemente signifique el derecho de volver a dormir en su casa otro día. Después él se va, y yo me quedo recogiendo la cocina. Las relaciones personales también son aceptar unas reglas del juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me lanzo a la calle. Hace sol. Mi objetivo de la mañana es encontrar un trabajo. Camino por las calles llena de una alegría extraña mientras en mi Ipod suena Sweet Nothin's de Brenda Lee. Miro las caras de la gente. Todos parecen tener trabajo, o por lo menos haberlo tenido. Yo no tengo trabajo, tengo que buscarlo. Recorro las calles, subo los puentes, atravieso las plazas buscando librerías. Encuentro una. Entro. Una rubia teñida me recibe con una sonrisa. Estoy buscando trabajo, le digo sonriendo yo también. Me responde que de momento no necesitan a nadie, que puedo dejar mi curriculum y que ya me llamarán. Le digo, gracias, hasta luego, y salgo de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego hasta el puente de Rialto, la zona más turística. La calle está llena de puestos de objetos inservibles como máscaras venecianas falsas, llaveros, camisetas en las que puede leerse Ciao bella, jarrones de cristal de Murano en realidad fabricado por chinos, etc. Llego al final de la calle, y antes de llegar al puente diviso un gondolero que saluda a los turistas ofreciendo un paseo en góndola por el módico precio de ochenta euros. Al llegar al puente le miro. Me mira. Es guapo. Está muy bueno. Me lo follaría inmediatamente, pienso. Deja de mirarme y vuelve a entonar la cantinela para atraer a los turistas. Paso el puente y me doy la vuelta con la esperanza de que sea uno de esos chicos tímidos que no encaran las situaciones de frente. Le veo hablar con una pareja muy rubia, de espaldas a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de la calle doy con otra librería. Entro. Esta vez encuentro a un chico etiquetando libros con pocas ganas de ser molestado. Le explico que busco trabajo. Me responde cansado que, si quiero, deje mi curriculum pero que no albergue esperanzas porque a lo sumo pasará a formar parte de una enorme montaña de curriculums. Estupendo. Salgo de nuevo a la calle. Maldita sea, quiero trabajar. En el bar de mi compañero de piso voy a cobrar muy poco, y tendré que ver continuamente parejas comer, cenar, algo que no soporto. Quiero trabajar rodeada de libros. Cuidaría y amaría esos libros. ¡Sé más de libros que ninguno, joder! Sería como el ayudante del frutero de Amelie, que acariciaba las endivias como si tuvieran vida. Besaría cada página de esos libros que han sido mi única familia. Pero mi currículum no dice nada de mi amor por los libros. Dice, estudiante de filología, dice, prácticas en un periódico, pero no dice nada de las endivias, de mi pasión por los objetos con vida. Solo soy un papel en una montaña de papeles. Suena otra vez la misma canción. Como soy una persona obsesiva muchas veces escucho la misma canción sin parar. Quemo las canciones hasta que me dan asco. Entonces cambio. Sigue sonando la misma mientras yo voy cambiando de barrio, cantando a veces, diciéndome a mí misma que el desánimo no podrá conmigo. Es el primer día que sales a buscar trabajo, no puedes encontrar tan pronto lo que quieres. Y continúo abriendo y cerrando puertas cada vez más cansada de recibir únicamente negativas como respuesta. Me siento como una prostituta en busca de clientes. Soy una puta, me digo, soy una puta pero lo hago por un buen fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento cansancio físico. He caminado toda la mañana. Me digo que quizá pueda seguir, que no estoy tan cansada, que el problema es que nunca me muevo, pero de repente empiezo a sentir un fuerte dolor en el hígado. Hace poco tuve que ir al hospital por el mismo problema. Estoy muriéndome, pienso, pero sigo caminando. Llego hasta la plaza de Santa Margherita y decido sentarme un banco al sol. Me duele mucho al respirar. Me duele mucho al moverme. Pinchazos en el hígado, algo está perforado aquí dentro. Me da la tos. Me duele increíblemente cuando toso. La gente me mira. Enfrente de mí hay un puesto de pescado y las gaviotas revolotean alrededor. Alguien tira una cabeza de pescado. Las gaviotas vuelan desesperadamente tras ella haciendo el ruido que hacen las gaviotas. El dolor pasa un poco cuando estoy sentada. Respiro hondo. Está pasando. Saco mi libro. Juventud, de Coetzee. No me gusta, pero en la vida también se aprende por contraste, así que lo leo atenta. Después de un rato empiezo a sentir frío y hambre, así que me levanto y entro en una pizzería cercana. Me duele otra vez, el dolor sube hasta el cuello y baja por la pierna. Compro un trozo de pizza. Dos euros. No debería gastar dinero, me digo,  y salgo de allí con mi pizza en la mano, pensando que soy un papel entre papeles, una puta más detrás de una cabeza de pescado. Tarde o temprano el dolor pasará, pienso, y camino despacio y encorvada hacia mi casa&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6826600145292720191?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6826600145292720191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6826600145292720191' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6826600145292720191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6826600145292720191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/las-reglas-del-juego.html' title='Las reglas del juego'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8984354359961718129</id><published>2009-02-03T11:17:00.000-08:00</published><updated>2009-02-04T11:46:17.177-08:00</updated><title type='text'>Con la mierda al cuello</title><content type='html'>Estoy de muy buen humor. He salido de la cueva hace una hora aproximadamente. Ahora estoy frente al teclado, invadida por un gran amor a la humanidad. He abierto el Messenger y he dicho a un par de personas que las quiero. Te quiero. Te quiero. Así, como de repente, sin que se lo esperasen. Luego esas personas han opinando cosas acerca de mi decisión de dejar la carrera y lanzarme al mundo laboral sin un título universitario. Un amigo me dice algo como: “Haz traducciones de italiano, así podrás tener dinero, una cama cómoda en la que poder follar”, y yo le he dicho que a mi literatura no le interesan las camas cómodas, que las camas cómodas le interesan a Vila-Matas. Seguramente no sé nada de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego todo este asunto me ha recordado una cosa. Recuerdo, hace años, que fuimos hasta Bilbao, a las fiestas de la semana grande. Emprendimos el viaje en autobús después de habernos comido unas setas alucinógenas. Supongo que a nadie se le ocurre hacer ese tipo de cosas en un autobús. Pasamos una semana un poco rara, en el piso de un conocido, un amigo del chico con el que salía. Uno de los últimos días fuimos a una rave. En el decurso de esos días yo no había comido prácticamente nada, a excepción de unos macarrones que recuerdo bien, unos macarrones que no sé quién demonios hizo, pero de los que recuerdo bien el sabor. Macarrones con chorizo. En la rave, como es normal, no me encontraba demasiado bien. Era una rave de punkis en una nave a las afueras de la ciudad. En un momento dado, salí fuera, salí porque estaba mareada, sudaba y veía todo un poco borroso. Fui a mear. Meé lejos de la música y de los cuerpos que se movían frenéticos, meé como pude. Cuando terminé de mear me di cuenta de que había pisado una mierda. Luego pensé que era una mierda humana y todo fue aún peor. Intenté volver con mi mierda hasta el lugar desde el que salía la música, pero por el camino me mareé y tuve que sentarme en el suelo. Quizá me tumbé. Entonces alguien vino. Vi unas botas, vi unos pantalones rotos, escuché un Eh!, escuché un ¿estás bien?, y todo estaba cubierto por una niebla. Luego vino un perro y me olió. Los pantalones rotos me decían, Eh, y el perro me olisqueaba. Cuanto pude responder dije, si, solo un poco mareada. Después levanté la cara y miré unos ojos, y una cresta, y una boca que se movía. ¿Puedes levantarte? No le contesté, solamente recuerdo que me puse de pie y el chico me sujetó por el brazo, y caminé un poco y cuando pisé el suelo con mi pie izquierdo pensé en la mierda humana y volví a marearme. Entonces vino otra cresta y las dos crestas me llevaban de ambos brazos hacia un grupo de gente. Nos sentamos. Mejor, estoy mejor, pensaba. Y recuerdo una boca a la que le faltaban dientes, una boca muy sucia que me habló y me dijo ¿Has comido algo? Estábamos sentados, en corro, sentados mientras delante de mí alguien se inyectaba algo. La primera cresta dijo algo como Necesita comer algo. Y la boca sucia me dijo ¿has comido algo? Y yo dije que no. La boca sucia era también unos ojos azules que me miraban. Luego fue también una mano que buscaba algo dentro de su cazadora de cuero, un brazo que se alargó y me dio una barrita de muesli. Comí la barrita de muesli, mastiqué en silencio. Me dolía la boca. Y luego alguien dijo, keta, y yo interpreté, ketamina, aunque no estaba muy segura de lo que era, pero interprete: eso es lo que se están inyectando, Ketamina. Y pasaron unos minutos, y el brazo de la barrita de muesli se inyectó algo. Ketamina. Y vi como entraba la aguja en la piel. La aguja en la piel. Y me acordé de mi mierda porque empecé a olerla. Huelo mucho a mierda, pensé. Y me puse a llorar. Y nadie habló. Lloré en silencio. Lloré solo lágrimas, no gemidos. Y vi los ojos azules que me miraban y dije, tengo que irme. Y me levante y nadie habló. Entonces fui hacia una especie de bar contiguo a la nave desde la que salía la música, llorando, y una chica con el pelo rapado ponía cervezas dentro. Yo le dije, perdona. Y ella tardó un rato en contestarme. Miré sus tatuajes. La mierda olía mucho a mierda. Le dije, perdona, me costaba mucho hablar, perdona ¿tienes un poco de jabón? Y sus ojos me miraron con desprecio, la miré, le dije, huelo a mierda, y ella siguió mirándome y me dijo, ¿tú eres tonta? y entonces me fui de allí y entré de nuevo a la rave y un rostro conocido me dijo ¿dónde estabas? Y yo expliqué, he ido a mear, y él se quedó un rato mirándome y luego dijo, joder, qué peste a mierda, ¿eres tú? Y yo respondí, si.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8984354359961718129?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8984354359961718129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8984354359961718129' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8984354359961718129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8984354359961718129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/con-la-mierda-al-cuello.html' title='Con la mierda al cuello'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3597716203731394239</id><published>2009-02-02T13:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-02T18:31:02.527-08:00</updated><title type='text'>Con los pies en el suelo</title><content type='html'>Ayer por la noche me quedé en casa. Hace tiempo había escuchado una canción nueva de Extremoduro. Dulce introducción al caos, se llama. La escuché hace unos meses y luego la olvidé, no se me ocurrió pensar que quizá, aparte de esa canción, el grupo había decidido hacer unas cuantas más para completar un disco. El disco lo descubrí ayer, así que no pude salir de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé en la cocina, con los cascos puestos, embriagada de autenticidad, mientras mi compañera de piso comía pizza y escarbaba entre las ruinas de Facebook buscando un contrafuerte para su iglesia tambaleante. La música muy alta. Muy alta. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Dicen que mi vida es un exceso, y yo me vendo solo por un beso.¿Qué voy a hacer, si vivo a cada hora esclavo de la intensidad?&lt;/span&gt; Escuché cada canción unas doscientas veces. Pasaron por la cocina todos los habitantes de esta casa y yo seguía allí, escuchando. Después intenté dormir pero no pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana, después de haber dormido un par de horas, he tomado la decisión de dejar la universidad. Me he levantado, he hecho café, he pensado en el fraude que soy, y he decidido dejar la carrera.&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt; Es una carrera para gilipollas&lt;/span&gt;, pensaba mientras echaba la leche en la taza, ahí solo puedes morir. Y entonces he decido dejarla. Luego le he comunicado la noticia a mi madre. No ha sido fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le he explicado que seguir estudiando significaba la muerte de mi espíritu, que no podía estudiar esos apuntes aburridos, que no soy capaz de soportar otra clase para gilipollas. Mi madre me ha gritado, me ha dicho que nunca seré nada en la vida, que no cuente con ella para nada. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;No puede entender&lt;/span&gt;, me repetía a mí misma. Luego ha seguido hablando pero yo he dejado el teléfono encima de la cama un rato. Oía su voz como si saliera de una lata de sardinas. No obstante, alguna frase me ha llegado: Diana, no vas a ningún sitio sin un título, siempre dejas todo lo que empiezas, si dejas la carrera olvídate de ver un duro de tu familia. He vuelto a coger el teléfono. Le he dicho que no quería seguir dependiendo de ella. Eso la ha molestado aún más. Le he dicho, quiero que cortes la línea de teléfono. No quiero tener móvil. Y entonces se ha puesto a llorar. Me ha dicho que cómo íbamos a hablar entonces, que si estaba loca, y algunas cosas más que prefiero no poner por escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después he ido hasta la habitación de mi compañero de piso y le he dicho que había dejado la universidad y que si me daba trabajo. Me ha dicho que seguramente pueda incorporarme en su bar, pero que antes tenía que hablar con su socio. Después he ido hacia el baño, me he mirado al espejo y sentido menos desprecio por mí misma. Y mientras me duchaba me sentía libre. Me enjabonaba el pelo y pensaba, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Ahora tendré tiempo para leer lo que me dé la gana, no tendré que volver a opinar sobre las obras de Kafka. Nadie tendría que opinar sobre las obras de Kafka porque las obras de Kafka hablan por sí solas. Nada más que añadir, nada más que añadir, gilipollas de los cojones que opináis sobre Kafka, y sobre Onetti, y que hacéis artículos sobre Onetti, sobre Kafka, y pensáis que gracias a vuestros artículos la gente, el ciudadano de a pie, entiende a Kafka y que por ello sois necesarios. ¡Mentira!, Nadie os ha encomendado el oficio de emisarios del buen jucio, de la razón, ¡farsantes!,¡Necrófagos!, que vivís de las obras de los muertos&lt;/span&gt;. No volveré a hacer un examen. Nunca. Es curioso, pero en la ducha tengo las mejores ideas. En la ducha los pensamientos fluyen con una velocidad que a veces me asusta. Después me he secado el pelo y me he maquillado un poco, no mucho, porque he pensado que quizá ese fuese el último frasquito de maquillaje de mi vida, que posiblemente tendría que aprender a prescindir de todas esas cosas, que a partir de ese momento sería pobre. Luego me he ido a hacer la compra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el supermercado he elegido los productos más baratos. He comprado atún en oferta, arroz blanco, leche, pan tostado de ese que el envase delata como de mala calidad pero que viene empaquetado en cantidades industriales, tomate frito y un paquete enorme de macarrones. Luego he comprado un huevo kinder para R. porque un día me contó que de pequeño hacía colección de los muñecos que vienen dentro del huevo. He dudado porque eran 89 céntimos. Colocan las cosas de chocolate al lado de las cajas registradoras para que te lo pienses un poco pero no demasiado. Estás presionado; uno bajo presión tiende a no enfrentarse racionalmente al chocolate, así que termina llevándose algo. Luego caminaba hacia casa muy orgullosa de mí misma, con Rackoner de Radiohead en mi Ipod, hasta que una chica me ha parado para preguntarme algo. Me he quitado los cascos en el punto álgido de la canción. ¿Un supermercado? Parecía tener acento español, no obstante, la he respondido en italiano porque no estaba segura, y porque si la respondía en español y resultaba ser española, estaría obligada a ser más precisa, y por tanto a perder más tiempo. “Un poco más adelante, pasas el puente, la primera a la izquierda”, le explico velozmente. Y la chica me ha mirado confusa y me ha dicho muchas gracias con acento español. Se va a perder, he pensado. En Venecia es difícil no perderse. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;¿Quién coño te crees que eres? ¿Qué importancia tiene perder dos minutos de tu tiempo ahora que no eres nada en la vida? &lt;/span&gt;Así que he dado media vuelta y he seguido a la chica. Cuando la he alcanzado se ha asustado un poco al verme. Después me miraba sorprendida mientras yo le explicaba en español cómo coño llegar al supermercado. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;No seré como vosotros, sucios y miserables aprovechadores del tiempo, &lt;/span&gt;y he llegado al portal encantada con mi existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casa he saludado muy contenta a mi compañera de piso que lavaba los platos en la cocina. Ella no me ha correspondido con la misma efusividad. Parecía enfadada. Le he dicho, hace mucho frío fuera, y ella me ha contestado con un monosílabo. He dejado la compra en el suelo, dentro de su bolsa para colocarla luego, cuando ella no estuviera allí, y en el momento en el que me disponía a salir de la cocina, me ha dicho que había una carta encima de la mesa desde hacía una semana, y que ninguno se había molestado en mirarla. Le he preguntado qué era. Me ha dicho que se trataba de la factura del gas, que ni mi compañero de piso ni yo habíamos pagado aún. Estaba cada vez más enfadada. Perdona, no tenía ni idea. Mañana lo pago, ¿cuánto es?, respondo dócilmente. Ella, sin darme apenas tiempo para acabar la frase me ha mirado orgullosa y me ha dicho con media sonrisa llena de maldad: son ciento ocho euros. Me he quedado mirándola durante un instante sin entender. He dicho, si, pero ¿cuánto tenemos que pagar cada uno?, y ella, con la misma sonrisa de hija de puta reprimida, ha contestado: ciento ocho euros. Luego me ha contado que era la factura de todo el invierno, que aquí es mas caro que en España, y yo, mientras decía todo esto, la miraba sin comprender muy bien cómo era posible que la calefacción costase tanto dinero. Bueno, no te preocupes, lo pagaré mañana, le he dicho para concluir. Y entonces ella, con rabia contenida, ha comenzado a despotricar contra mi compañero de piso, y a decir que si no dábamos puntualmente el dinero, nos pondrían una multa por incumplir los pagos, que ella lo había hecho hace tiempo y no entendía porque nosotros dos ni siquiera habíamos mirado la carta. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Porque tengo otras cosas mejores que hacer, porque tengo una vida, no como tú, fea, hija de puta, que no sales de casa y no follas porque eres fea&lt;/span&gt;, me han dictado mis pensamientos. Sin embargo, le he dicho en tono amigable, no te enfades, mujer, la vida no se acaba por una factura del gas. Eso la ha enfadado aún más. Entonces he comprendido que sería mejor largarme de allí, y no volver a dirigirle la palabra. He dejado la compra en el suelo y me he metido en mi habitación, pensando en cómo coño voy a pagar ciento ocho euros y no morir de hambre este mes. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Tranquila, Diana, no puedes morir de hambre, tienes amigos, tienes gente que te quiere y no dejará que mueras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después, en mi cuarto, he pensado que todo el mundo parece haber encontrado su sitio en el sofá, mientras que yo sin embargo, he llegado a casa y no tengo un lugar donde sentarme. Y luego me he dicho a mí misma que no tengo ningún inconveniente en pasar de pie el resto de mi vida. De pie, escupiendo en sus caras de culos acomodados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3597716203731394239?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3597716203731394239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3597716203731394239' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3597716203731394239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3597716203731394239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/02/con-los-pies-en-el-suelo.html' title='Con los pies en el suelo'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1167761533980664754</id><published>2009-01-31T05:56:00.000-08:00</published><updated>2009-01-31T05:57:46.562-08:00</updated><title type='text'>La cara de los payasos</title><content type='html'>Escribo para no suicidarme. Eso es lo que, al parecer, respondió Marguerite Duras cuando le preguntaron porqué escribía. Pues podría haberse suicidado. El suicidio habría sido algo mucho más valiente que su literatura. Pero esto es una opinión, y las opiniones, como todos sabemos, dan igual, así que, bien por Marguerite que consiguió hacer algo con su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y solo diré algo más. Algo que dijo Cioran, Emilie Michel. Dijo, “escriba libros sólo si lo que va a decir en ellos usted nunca se lo confiaría a nadie.” Y por eso, la mayoría de libros, blogs, mails, y sistemas de vida en general, me parecen una impostura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche salí a la calle. Me costó decidirme. Pensé, durante mucho tiempo, si no sería mejor quedarme en casa. Pero la casa estaba tan llena de mí misma que me ahogaba, así que hice un par de llamadas y me sentí mejor, más libre. Y después de fijar una hora (las diez y media), después de colgar el teléfono, de tener verdaderamente la posibilidad de hacer algo que no fuese asfixiarme con mis propios vómitos, me arrepentí de haber llamado y, consecuentemente, llegué tarde. Muy tarde. Justo una hora más de reflexión antes de meterme a la ducha. Me llamaron en ese tiempo. A la media hora de lucha con mis miserias. Me llamaron y me dijeron ¿Dónde estás? Y no supe muy bien que responder y dije, aún en casa. Y noté en los silencios que alguien se impacientaba al otro lado del teléfono, cosa que propició que tardase media hora más. Mis pequeñas venganzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegué al lugar donde, supuestamente, me esperaban. Un centro cultural de esta ciudad muerta, donde los jóvenes se reúnen para charlar, ver películas y leer textos profundos, para no tener que evidenciar este hecho. Y encontré a L, al que hacía mucho tiempo que no veía. Estaba borracho. En cuanto me vio, vino hacia mí desesperadamente con los brazos abiertos. Llegó y me abrazó. Olía a cerveza. Me pareció excesivo para la relación que teníamos en el pasado que era más bien superficial, así que lo atribuí al alcohol que dominaba su cuerpo. Me besó muchas veces y me manoseó la cara recién maquillada, y el pelo recién lavado. Sus manos con olor a tabaco y polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alegro de verte, ¿estás mejor?, me han dicho que has estado en el hospital.  Y yo respondo que si, que estoy mejor, y le pregunto cuánto ha bebido. Él me dice que mucho. Yo le digo que se nota. No puedo salir de sus brazos, no puedo hacer que mis tetas dejen de tocar su pecho y mi mejilla de rozar su barba. Me alegro de que estés mejor. Sé perfectamente que todo es mentira porque ni siquiera me ha llamado en estos días para ver si estaba viva o muerta. Maldito hijo de puta, maldito hijo de puta borracho. Y me presenta a dos amigos,  y entiendo que finge que ambos tenemos una gran relación porque estoy buena. Cedo. Les sonrío pensando, tenéis un amigo que es un gilipollas, y me despido con la idea de que seguramente ellos también lo sean y por eso su amistad funciona. Luego nos vemos, me dice L. Y yo pienso, espero que no sea así, pero digo, si, hasta luego. Echo un vistazo dentro buscando a la gente con la que he quedado. Están en una mesa situada al final. Atravieso el local sorteando hippies y modernos de cafetín con el pelo sucio, y llego hasta donde están con una sonrisa de plástico. Me tira la piel. Doy besos, me dan besos, pienso, no sé para qué me maquillo. Están M, E y su novio, de los que he comprendido que no pueden salir el uno sin el otro, y una chica con una mandíbula inferior enorme que le da aspecto de retrasada mental, o al menos de persona con muchos problemas para entender las cosas. Todos esperan que diga algo, así que digo algo. Digo muchas cosas como si fuese el ventrílocuo de mi misma. Diana haciendo hablar a Diana, y mi boca se mueve arriba y abajo, arriba y abajo, dejando salir una voz rara que no reconozco como mía. Todos ríen un poco, sobretodo la chica de la boca extraña, y yo quedo satisfecha de mi espectáculo porque ya he cumplido y me he ganado unos minutos de silencio para mí misma, hasta que otra vez me toque el turno de hablar, de sacar el ventrílocuo y recibir risas como recompensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después salimos de allí. Volví a encontrarme con L y con sus besos y sus abrazos, esta vez algo más contenidos, supongo que porque ya estaba menos borracho para tomarse esas licencias. Fuimos hacia otro bar.&lt;br /&gt;M decidió irse a bailar con una amiga a una discoteca. Me dijo ¿Vienes?, y me pareció una broma. Le dije, aún no me encuentro del todo bien, y ella me creyó. Me quedé con E y su novio, que bebían cócteles de colores extraños. El de E era amarillo chillón, el del novio era rojo sangre. No quise probar ninguno. Dije, salgo a fumar. Y salí a fumar con mi cerveza en la mano. Después volví a entrar. Me senté de nuevo junto a E y su novio que discutían. De vez en cuando se pegaban de broma, luego uno de los dos cedía, se besaban, y volvían a discutir. Un par de veces quisieron hacerme partícipe a mí también de su juego, pero hace tiempo que yo había echado cal sobre esa fase de la vida y no me pareció oportuno fingir que no era así. A mi alrededor, ni un tío bueno al que utilizar para dar sentido a la noche. E percibió mi malestar en un descuido; me di cuenta porque cuando me miró me sentí desnuda y traté de disfrazar mi tristeza, pero no sirvió de nada. Expliqué, dije, no tengo un buen día. Y su novio respondió que no tenía que ser un circo cada noche. Entonces, con mi tristeza a la vista, me sentí peor. Supongo que con buenas intenciones, me preguntaron acerca de lo que estaba escribiendo. Dejaron de lado su conversación sobre el vegetarianismo y pasaron a la conversación sobre mi escritura. Me lo tomé como una concesión, así que di una respuesta estándar, sin profundizar mucho con el simple propósito de rellenar el formulario. Si, pero, ¿de qué trata?, me preguntaron. Y a eso no pude responder. Dije, no lo sé, no trata de nada. Y me miraron confusos pidiendo más. Y entonces utilicé el lenguaje de los críticos literarios, con una enorme sensación de traición a mí misma. Me dije, perdónales, porque no saben lo que hacen. Y traté de traducir pero no sé si lo hice demasiado bien. Luego dije que tenía sueño y que quería irme a casa. Ellos quisieron quedarse a terminar sus bebidas de colores. Me despedí, besé y abracé, y E. me dijo, mañana te llamo, que descanses, y yo pensé que, por suerte o por desgracia, eso era algo totalmente imposible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1167761533980664754?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1167761533980664754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1167761533980664754' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1167761533980664754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1167761533980664754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/la-cara-de-los-payasos.html' title='La cara de los payasos'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7810897463346235670</id><published>2009-01-29T07:54:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T07:59:49.990-08:00</updated><title type='text'>De hombres y perros</title><content type='html'>Me levanto relativamente temprano. Me tomo unos minutos, como siempre desde el momento en el que abro los ojos, para analizar el estado de ánimo que predominará a lo largo del día. Siento que no es demasiado bueno. Lo acepto, sin embargo me levanto de la cama para abrir la ventana de par en par. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Que entre algo de aire, que entre algo de luz&lt;/span&gt;, me digo. Y entra, y siento frío, así que busco una bufanda enorme que compré en las rebajas y que todavía no he lavado desde entonces. Tiene un olor raro pero me gusta mucho moverme por la casa con esa bufanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo de mi habitación. Desde el pasillo escucho con decepción el ruido de platos y vasos en la cocina. Abro la puerta y encuentro a mi compañera de piso mojando un croissant en el café. Buenos días. Buenos días, respondo, y me voy al baño para ganar tiempo con el fin de que la conversación matutina no se produzca de golpe. El espejo me devuelve una cara pálida que nace de un enorme y sucio trozo de lana enroscado con prisa en el cuello. Buenos días. Vuelvo a la cocina. El silencio es una losa fría sobre mi espalda. El silencio son cuchillas y lápidas, es una casa sin muebles. Mi compañera de piso tiene cara de cadáver. Se está pudriendo, pienso. Y preparo café. En silencio. Mi compañera de piso se levanta de su silla y empieza a guardar los alimentos embolsados con una lenta sinfonía de plásticos. La miro. La odio porque es fea, pienso. A veces sueño con pegarla solamente porque me siento directamente atacada por su fealdad. Al agacharse a recoger un cubo lleno de ropa limpia veo su tanga y parte de su culo blanco. La mataría. Durante estas últimas semanas se han estado librando pequeñas y secretas batallas en esta casa. La calefacción, por ejemplo, constituye uno de los motivos desencadenantes de una de estas luchas silenciosas. Cuando siento un poco de frío, me dirijo hacia el aparato que controla la temperatura y subo un poquito la ruedecilla. Es cuestión de tiempo, y al final siempre acabo comprobando llena de rabia que ella ha vuelto a girarla en el sentido contrario. Hace tiempo que dejé de hacerlo porque he admitido que ella es más terca que yo. Pero existen otras cuestiones. Mi compañera de piso es una persona que no tolera bien los cambios. La tapa del water tiene que estar bajada, o la cortina de la ducha perfectamente plegada y recogida en un lado. Es la guerra fría, enfrentamientos no declarados que por supuesto no se mencionan en el desayuno. Alguna vez ha censurado sin éxito alguna de mis negligencias al poner la lavadora, pero creo que ahora ya está cansada. Ha comprendido que siempre fallará algo, si no es mi descuidado método de hacer la colada, será mi manera de tender la ropa, o mi manía de olvidar mis objetos personales en la cocina. El problema es que pasa demasiado tiempo en casa. El problema es que es fea. Yo observo su desesperado empeño en que la casa se mantenga siempre ordenada y limpia, la miro poner obsesivamente pinzas de la ropa en los paquetes de café o en las bolsas de galletas, y además de desear con violencia su muerte, siento, en el fondo, cierta lástima. Me produce horror contemplar su cara. Sus enormes fosas nasales, su piel blanquecina de trucha enferma, su pelo encrespado y seco por el uso continuado de tintes de mala calidad. Que fea eres, pienso cuando me habla. No consigo pensar en otra cosa. A pesar de su desagradable aspecto físico ha logrado encontrar novio. Sobra decir que es igual de feo que ella, pero es más simpático. Tiene sentido del humor y se nota que es consciente de la situación. Cada vez que entro a la cocina y los encuentro en una de esas cenas que organizan una vez por semana, sentados uno frente al otro, alimentándose mientras comparten puntos de vista, siento los ojos de él sobre mi cuerpo. Me mira suplicante como un perro encerrado en una jaula que ve en los nuevos visitantes la posibilidad de salir de la perrera. Nadie te sacará de ahí porque eres feo. Aunque en mi vida he conocido a algunas personas vulgarmente solidarias que adoptan perros sin una pata, o sin una oreja. Luego lo enseñan a sus visitas en el salón de casa y dicen orgullosos “Este es Tomy, lo queremos muchísimo. Lo cogimos hace un par de años de la perrera, pobrecito, sus antiguos dueños lo maltrataban”, o quizá ni siquiera le den importancia a sus deficiencias y aparenten normalidad mientras los invitados se preguntan turbados dónde demonios está la oreja que le falta. Y así es como todo perro puede hacerse un hueco en este mundo. Pero yo nunca haré ninguna obra de caridad. El novio de mi compañera de piso tendrá que seguirse enfrentando al tanga viejo y al culo blanco y fofo. Y ella, ella, supongo, corresponde a mi odio hacia su fealdad con su odio hacia mí por ser guapa. Siempre es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después bebo silenciosamente mi café. Ella sale de la cocina. Pienso que se quedará en su habitación y que por fin podré desayunar en paz, pero vuelve y coloca frente a mí su ordenador portátil. Me explica que hoy tendrá que trabajar un poco en su tesis. Yo también debería estudiar, le digo por decir algo. Y sigo bebiendo mi café y pensando en que quizá debería realmente hacer algo para los exámenes, sabiendo en lo más profundo de mí, que no lo haré de ninguna manera. Y entonces se abre la puerta y entra mi compañero de piso. Ha debido madrugar mucho porque ya está vestido para salir a la calle. Nos saluda cariacontecido. Nos dice, buenos días, chicas, y yo siento una especie de escalofrío al verme encerrada dentro de un mismo sustantivo junto a la trucha enferma. Mi compañero de piso tampoco parece tener buen día hoy. La trucha le pregunta si le pasa algo. Él responde que no se encuentra demasiado bien. Hace poco murió su padre. Ahora, al parecer, la familia quiere despedirse, hacer una especie de conmemoración con amigos y conocidos, y G, mi compañero de piso, es el encargado de leer el discurso a su memoria. Dice que no sabe si será capaz de leerlo sin emocionarse. Le escuchamos en silencio. Yo no sé qué decir, así que convengo que lo mejor será estar callada. Mi compañera de piso hace un par de comentarios absurdos, dice que quizá podría escribir algo un poco Light, sin entrar en muchos detalles. Lo dice con media sonrisa. Supongo que quiere quitarle hierro al asunto. Él asiente. Después ella cambia de tema. Está claro que le da igual. No sé si es porque mi padre también morirá dentro de poco y la empatía hace que sienta pena por G, pero me dejo llevar por el sentimentalismo y trato de mirarle con toda la comprensión de la que soy capaz. Después él se va a trabajar y mi compañera de piso y yo nos quedamos otra vez en silencio en la cocina. No es un ambiente agradable, así que vuelvo a mi habitación. He dejado la ventana abierta y entra mucha luz. Me iré a dar un paseo, digo. Y unas horas después paseo por Venecia con el Ipod a todo volumen y sin mi bufanda gris.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7810897463346235670?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7810897463346235670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7810897463346235670' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7810897463346235670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7810897463346235670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/de-hombres-y-perros.html' title='De hombres y perros'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6546576885238525377</id><published>2009-01-28T02:21:00.000-08:00</published><updated>2009-01-28T02:22:11.361-08:00</updated><title type='text'>Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_k1_b58yNoIE/SYAxucG3OZI/AAAAAAAAAGY/JGSgu2DgNbw/s1600-h/Aibqemsvap.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 259px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_k1_b58yNoIE/SYAxucG3OZI/AAAAAAAAAGY/JGSgu2DgNbw/s400/Aibqemsvap.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5296287835676424594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es nuestro libro. Me resulta extraño decir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;este es nuestro libro&lt;/span&gt; ahora que sé que de verdad existe el libro. En realidad yo todavía no lo he visto. Y no lo he visto porque un día, no sé porqué, decidí que este año viviría en Italia, pero bueno, este es nuestro libro y sale el 13 de Febrero. Se puede comprar, en caso de que a alguien le interese, en, por ejemplo, la Casa del Libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy contenta. Quiero decir, es una cosa que me hace feliz. Hace poco teclee &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder&lt;/span&gt; en Google, y sorprendentemente salía el libro. Nuestro libro. Entonces llamé a muchas personas. Algunas se pusieron contentas. Mi madre estaba orgullosa, me dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Y cuándo puedo comprarlo? &lt;/span&gt;Tuve que explicarle tres o cuatro veces lo mismo, y al final me dijo nervisoa que cuando saliera lo compraría. Tiene gracia. A parte de un par de libros muy instructivos sobre los cuidados necesarios de los bebés que comprase allá por el 85, no creo que mi madre haya vuelto a entrar en una librería. Y está contenta. No sé si será porque nunca he hecho nada digno de consideración en mi vida, supongo que si, pero para ella esto es la ostia. Me la imagino contándoselo con orgullo a la vecina de casa. La imagino leyéndolo en el sofá, con la tele encendida, en la cama con la luz de la mesilla mientras mi padre duerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también tengo ganas de tenerlo entre las manos. Nuestro libro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6546576885238525377?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6546576885238525377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6546576885238525377' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6546576885238525377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6546576885238525377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/algunas-ideas-buenisimas-que-el-mundo_28.html' title='Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_k1_b58yNoIE/SYAxucG3OZI/AAAAAAAAAGY/JGSgu2DgNbw/s72-c/Aibqemsvap.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7022742544323257684</id><published>2009-01-27T10:17:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T10:20:23.728-08:00</updated><title type='text'>El amor</title><content type='html'>He comprado tabaco de liar. Sé que siempre he asociado el tabaco de liar a la pretensión de algunos por parecer más bohemios, o más de izquierdas, o lo que quiera que parezcan, pero tenía intención de fumar menos. Y no funciona. Quiero decir, ahora, mientras escribo, doy algunas caladas a mi cigarro manufacturado y, por un lado está bien, porque no se consume, porque espera pacientemente a que termine las frases, pero por otro, no lo está en absoluto; cuando se acaba tengo que liarme otro y pierdo mucho tiempo. No soy muy hábil, a decir verdad, y las palabras a veces necesitan salir con cierta urgencia. Mientras lío el cigarrillo se acumulan en el cerebro formando auténticos desastres, como si, de repente, dejase de funcionar una cadena de montaje. Y muchas las pierdo. El tabaco de liar me hace perder tiempo y palabras. Volveré al Lucky Strike lo antes posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. ha intentado enseñarme a liar bien los cigarrillos. No he aprendido, o más bien, no he querido aprender. Él dice que según mi método termino fumando más papel que tabaco. Siempre tengo la impresión de que trata de instruirme. También quiere enseñarme a cocinar. Yo no tengo claro si quiero aprender a cocinar. Sigo fumando papel y alimentándome con el simple propósito de la supervivencia. Comer me parece una pérdida de tiempo. He descubierto que odio ir a cenar con otras personas, que no me gusta sentarme frente a alguien y comer, ver comer a esa persona, observar como mastica y disfruta masticando. No entiendo por qué se hace. No sé porqué las personas quedan para comer. La gente no se reúne para, por ejemplo, cagar, y en realidad es lo mismo, forma parte del mismo proceso de digestión. En definitiva, odio tener que presenciar ese tipo de cosas, me parece ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He terminado mi cigarro. Tengo que liarme otro. Soy consciente de que después de esta frase que termina comenzaré a perder ideas. A partir de este momento, solo puedo perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, cambiar de formato de cigarrillos se debe a un único fin. He estado una semana ingresada en el hospital. No quiero morir. Hay muchas cosas por las cuales merece la pena vivir. Otras muchas por las cuales sería conveniente pegarse un tiro, pero la vida tiene una ventaja sobre la muerte en este caso: yo ya estoy aquí. Es decir, la vida ya está en proceso, no estoy preparada para decidir cosas drásticas como, por ejemplo, pegarme un tiro, ahora solo puedo dejarme llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el hospital había un enfermero con rastas. No era demasiado guapo, además a mí no me gustan los chicos con rastas pero, dadas las circunstancias, lo consideré inmediatamente bastante atractivo. A pesar de que el único profesor joven del colegio se esté quedando un poco calvo y use pantalones negros con calcetines blancos, terminas queriendo follar con él, con el paso del tiempo, quizá enamorándote. El chico con rastas llevaba camillas de un lado para otro, pasaba por delante de la puerta de mi habitación. Yo a veces salía al pasillo, los médicos me habían recomendado dar pequeños paseos, así que salía al pasillo y caminaba un poco. En el pasillo sus rastas de un lado para otro, en mi habitación dos señoras mayores recién operadas. Salía al pasillo y le miraba un poco. Entraba dentro y me ponía a leer. Me había llevado los diarios de Kafka, más que nada para que cuando alguno fuese a visitarme pudiese ver perfectamente en mi mesilla los diarios de Kafka. En realidad habré leído dos páginas de las cuales probablemente haya entendido tres frases. El pasillo, la habitación, Kafka.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los hospitales el tiempo pasa muy despacio. Cada cierto tiempo alguien entra para proporcionarte algún tipo de dolor. Casi siempre mediante agujas, pero tienen otros métodos como el enema, la gastroscopia o el tacto rectal. Una de esas veces le tocó a él hacerme un análisis de glucosa en sangre. Vino hacia mí con un aparato. Me dijo buenas tardes. Le respondí con un hola un poco anémico mientras él cogía mi mano izquierda. Le dí dócilmente mi mano y concentró su atención en el dedo índice. Me dijo, ahora voy a pincharte. No contesté pero fue como si hubiera asentido. Entonces vi que sus manos temblaban un poco, y supe que no conseguiría nada a la primera. Pinchó y no salió sangre. Se disculpó, Volvió a pinchar. Sonreí para rebajar un poco la tensión del momento. Escogió otro dedo, el dedo corazón, y pinchó de nuevo. Volvió a disculparse. Temblaba más. Para él la situación era bastante parecida, rodeado siempre de señoras con reuma y pañales. Eso pensé. De algún modo deseé el cuarto pinchazo. Dolió y me gustó que doliese. Salió sangre y él la recogió con el aparato. Luego dijo que tendría que ponerme un poco de glucosa por la vena, y yo me alegré secretamente. Al poco tiempo vino con una botella de cristal que enganchó delicadamente a mi brazo perforado por la vía. Sonreí agradecida y él me devolvió la sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después sus visitas a mi habitación se hicieron más frecuentes, hasta que prácticamente llegó a convertirse en mi enfermero personal, en el único encargado de suministrarme pequeñas dosis de dolor. Hablábamos. Mis compañeras de habitación presenciaban extrañadas nuestras conversaciones. Los diarios de Kafka sobre la mesa. Le conté que yo también iba a publicar un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuve mejor incluso salíamos a fumar juntos a una pequeña terraza en la sala de espera. Intercambiamos los números de teléfono, se habló incluso de una fiesta a la que iríamos cuando yo me hubiese recuperado del todo. Por la noche, cuando todos se habían ido a casa y el hospital estaba a oscuras y en silencio, recibía algún que otro mensaje suyo al móvil preguntándome por mi estado de salud. A mí me entretenía pensar que terminaría follándomelo en el cuartito de las sábanas limpias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegó R. y posicionó su silla al lado de mi cama para darme la mano, para cuidar de mí. Y se acabaron repentinamente los análisis de sangre, dejó de venir a tomarme la tensión y a inyectarme calmantes en el culo. En su lugar vino Luciano, un viejo de aproximadamente sesenta años. Fue algo muy poco profesional, a mi modo de ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el pasillo, R y yo debíamos parecer una pareja muy feliz porque no volví a recibir sonrisas, ni miradas, ni mensajes nocturnos. Pensé que era mucho mejor así. Eso pensé, porque al fin y al cabo ni siquiera me gustaba. Y a los dos días R. me llevó a casa y cocinó para mí. Comí, como siempre, avergonzada. Era sopa de verduras. Después follamos. Muchas veces. Yo me moría de ganas a pesar de estar algo débil. En realidad fue él quien hizo la mayor parte del trabajo, yo me limité a dejarme hacer. Su olor, su piel, y todo eso. Lo había echado de menos, podría haber estado follando toda la noche pero él dijo que tenía sueño, que al día siguiente tenía que hacer muchas cosas. Yo me fumé el último cigarro a contrarreloj, presionada por su cansancio. Después dormimos. A las cuatro de la mañana me desperté otra vez con un fuerte dolor en el abdomen. R. dormía a mi lado y no quise despertarle. Salí a fumar a la cocina, como de costumbre, con el móvil en la mano. Puse música y le mandé un inspirado mensaje de despedida al enfermero. Esperaba que pudiese llegar a ser un sutil modo de recomenzar nuestra relación, pero no contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a la mañana siguiente compré tabaco de liar marca Drum, paquete amarillo, con sus filtros y su papel. Y me hice unos cuantos cigarrillos y R. censuró mi método, y hoy pienso que estaba bien fumar Lucky Strike, que era mucho mejor. Y no, no pienso aprender a cocinar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7022742544323257684?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7022742544323257684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7022742544323257684' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7022742544323257684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7022742544323257684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/el-amor.html' title='El amor'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3939257658103929810</id><published>2009-01-15T06:49:00.000-08:00</published><updated>2009-01-15T07:01:05.468-08:00</updated><title type='text'>Sentimiento de culpa</title><content type='html'>Me despierta el sonido del móvil. Al intentar incorporarme siento un dolor agudo en mi brazo izquierdo. Una mala postura, pienso. Sigue doliendo. Se me ocurre que quizá pueda tratarse de un principio de infarto. Decido quedarme tumbada hasta que remita el dolor o, por el contrario, llegue la hora de mi muerte. El móvil deja de sonar. El dolor cesa. Salgo torpemente del amasijo de sábanas y mantas, y alargo el brazo hasta alcanzar el teléfono. En ese momento, vuelve a sonar. Respondo en un dudoso italiano. R. al otro lado dispara propuestas con una voz cargada de positividad. Me plantea ir al cine por la tarde. Al parecer ponen una película bastante buena, Vals con Bashir, que ha ganado un montón de premios. Busco en mi cerebro las referencias que podría llegar a tener a partir de su título. Lo recuerdo inmediatamente. El otro día, mi compañera de piso y su novio cenaban en la cocina. Yo fingía dormir en la habitación de al lado. Seguramente, me había despertado el horrible olor a pescado frito. Mi compañera de piso comentaba algo acerca de una película de dibujos animados que había ganado un Oscar. Hablaba con un ridículo entusiasmo sobre la técnica narrativa, sobre el diseño impecable de los dibujos, sobre su originalidad. Recuerdo con espanto, que se trata de una revisión histórica sobre la guerra del Líbano. El novio permaneció callado durante todo el discurso, hasta que al final comentó algo brevemente para disentir de alguna de sus opiniones. Luego siguieron comiendo pescado frito y hablando sobre libros, política, y otras muchas cuestiones opinables. Le digo a R. que de acuerdo, que iré con él al cine, a pesar de que la guerra del Líbano tiene una importancia igual a cero en mi vida. Me propone cenar primero en su casa. Acepto, entre otras cosas, porque mi despensa está bajo mínimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez allí, me vi en la obligación de saludar a todos sus compañeros de piso y a algunos amigos de éstos. R. tardó alrededor de una hora en cocinar risotto para todos, por lo cual, yo me quedé naufragando en la conversación, sin tabla de salvamento a la que asirme, durante todo ese interminable tiempo. Los grupos me producen angustia. Prefiero, por lo general, y si no queda más remedio, mantener conversaciones con una sola persona, ya que así me es más sencillo decidirme por una identidad en concreto. En los grupos uno nunca sabe muy bien qué postura adoptar. Después cenamos. Mientras lo hicimos se produjeron unos cuantos silencios bastante horribles en los que solamente era posible escuchar la masticación del comensal más cercano. Afortunadamente R. salvó las situaciones lo suficientemente rápido como para que la cena no fuese un completo desastre, aunque, a mi modo de ver, lo fue sin lugar a dudas. Después de cenar todos tomaron café. Yo empecé a desesperarme, a fumar sin parar, a dar grandes tragos a mi copa de vino. R, supongo, percibió mi malestar e hizo todo lo posible por sacarme de allí cuanto antes. Quince minutos más tarde caminábamos hacia el cine. Llovía, pero a pesar de ello, no quise ponerme la capucha. R. por contrario, lucía un sombrero un tanto ridículo sin ningún pudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en la butaca sin ninguna esperanza. R. me besó y comentó algo acerca de la pantalla y la colocación de los asientos. Yo escrutaba a la gente que tenía alrededor, decidida a odiar indiscriminadamente a todos y cada uno de ellos. Delante de mí había una pareja que comía palomitas y se besaba, alternando las dos acciones hasta que la película dio comienzo. En la oscuridad, acaricié la mano de R. Después pensé: sería mejor estar en casa. La película tenía un buen comienzo. Me atrapó durante al menos media hora. Luego empecé a aburrirme y a pensar en sexo. Sexo, sexo, sexo. R. sobre mí, empujando con fuerza. Después algunas escenas emotivas, con una música que estuvo a punto de hacerme llorar en un par de ocasiones. Logré contener las lágrimas, aunque si hubieran encendido las luces en ese momento, cualquiera podría haber adivinado que estaba un poco afectada. La película acabó con unas imágenes reales, bastante espantosas, de la masacre de Sabra y Chatila. Después de los títulos de crédito, la gente permaneció unos minutos sin poder moverse de sus asientos. Me pareció todo una hipocresía y me arrepentí inmediatamente de haber ido a ver la película. Cuando miré a R. descubrí que tenía los ojos húmedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salimos del cine, R. comentó un par de cosas sobre las injusticias del mundo. Yo caminé prácticamente en silencio. Era demasiado tarde; después de la película, determiné que había tenido suficiente dosis de política internacional. Aún así, él siguió explicándome, y dándome cifras y datos con los que, objetivamente, no creí que pudiese hacer nada en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa puse un poco de música mientras R. preparaba té. ¿Sabes que Francesco ha vuelto con Èlena?, me comentó de repente. No, contesté. Él sonrió como si guardase dentro una información importantísima para la humanidad. Fingí curiosidad para no decepcionarle y pregunté que cómo lo sabía. Arqueó las cejas dándome a entender que no me revelaría sus fuentes. Seguí mirándole pretendiendo parecer expectante. Algo debió fallar porque a continuación me dijo que no parecía muy sorprendida. Es que no me sorprende, le dije. ¿Y eso?, preguntó él. Porque la gente se siente muy sola, es normal que hayan vuelto, respondí encendiéndome un cigarro. El siguió sonriendo y vertió el agua hirviendo dentro de mi taza. Sumergí mi bolsita de té con cuidado. Yo creo que se quieren. Tienes que querer mucho a alguien para perdonarle una traición así, dijo él, yo no podría volver con una chica que se ha acostado con otro. Le miré largo tiempo mientras daba pequeños sorbitos al té. No considero que follarte a otra persona sea verdaderamente una traición, dije al fin. Me miró confuso. Tú parece que nunca te has enamorado, me dijo. Pensé que la conversación no tenía ningún sentido y que sería mejor acabar cuanto antes. Había terminado mi té. Sonreí un poco forzada, le besé en la frente y me fui a la habitación. Cuando llegó se sentó a mi lado y comenzó a besarme en el cuello. De repente me invadió esa sensación de vacío, como si la falta de sentido de la existencia se me metiera dentro y se extendiera ocupándolo todo. Me mantuve reticente a sus caricias y a sus besos, hasta que al final tuve que apartarle suavemente con las manos. ¿Qué pasa?, me preguntó. No respondí. Miré el dibujo del salvapantallas del ordenador sintiendo un nudo en la garganta. Encendí otro cigarro. Sus ojos verdes me miraban con miedo. Me preguntó si había dicho algo que pudiera molestarme. No, no es culpa tuya, le dije. Creo que solo necesito estar sola. Tú duérmete. Y volví a la cocina, donde me puse a leer un libro que, por fortuna, había metido esa misma mañana en el bolso. Estuve una media hora sintiendo una extraña presión en el pecho, sin poder entender nada de lo que leía. Después fui hacia el baño y vomité la cena. Cuando volví a la cama R. dormía plácidamente. Tenía una expresión tranquila, como los niños pequeños cuando duermen. Me metí en la cama sin hacer ruido y le abracé con cuidado. No es culpa tuya, le dije. Y después me dormí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3939257658103929810?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3939257658103929810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3939257658103929810' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3939257658103929810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3939257658103929810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/sentimiento-de-culpa.html' title='Sentimiento de culpa'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1888180797174671524</id><published>2009-01-14T05:00:00.000-08:00</published><updated>2009-01-14T05:12:09.357-08:00</updated><title type='text'>Cada loco con su tema</title><content type='html'>Llegué a casa después de haber dejado a E. Llevaba cerca de dos semanas manteniendo dos relaciones contemporáneamente. Ahora, había llegado al punto en el que una de ellas se impone sobre la otra, en la que uno de los candidatos gana terreno y te obliga a elegir una opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, cuando salí de casa sobre las 20:30, no tenía en absoluto intención de dejarle, pero así es como se desarrollaron los acontecimientos. Y, para ser sincera, fue más fácil de lo que imaginaba en un principio. Lo encontré en el bar de siempre, algo borracho. Ni siquiera teníamos una cita; fue un encuentro casual. Se alegró infinitamente de verme, (a pesar de que hizo lo que pudo por contener su emoción.) Hablamos un poco sobre temas de la vida práctica, y después llegaron unos cuantos amigos con los que no me apetecía nada intercambiar impresiones, y a los que por tanto, ignoré consecuentemente toda la noche. El único contacto que tuve con ellos fue que alguno, de vez en cuando, llenaba mi vaso de vodka. Yo lo bebía sin rechistar. Poco a poco fui emborrachándome. Cuando bebo me convierto en una persona más afectiva de lo habitual, así que, a pesar de mi propósito de mantener las distancias, no pude evitar dirigirle a E. algunas miradas furtivas pidiendo amor. También por aburrimiento y por cansancio. De esta manera me propuso cenar en su casa. Yo acepté un poco inconscientemente, y mientras caminábamos hacia su casa, (yo sin mucho convencimiento) le confesé lo que había pasado con R. la noche anterior. En realidad llevaba sucediendo un par de semanas, pero me había propuesto que le haría conocedor de la historia de una manera progresiva. Me dijo que me fuera a casa. Me dijo que no quería verme más. Sentí, y me siento quizá algo culpable por ello, que me había quitado un gran peso de encima. Me quedé inmóvil en mitad de la calle, sin poder pensar en nada durante unos minutos. Luego encendí el Ipod y me puse a caminar pensando que mi vida era una película, que algún director del mundo debería interesarse por mis historias y hacer una película sobre mí. Cuando mi Ipod cambiaba de canción, en ese intervalo de silencio entre las dos canciones, volvía a sentirme un poco triste y sola en el mundo. Luego Otis Redding ponía banda sonora a mi vida y pensaba en R. y me sentía enamorada. De cualquier manera no barajé, ni por un momento, la posibilidad de volver a llamarle para darle explicaciones. Caminé despacio por las calles, deteniéndome a veces a contemplar los canales, alguna tienda de zapatos, las luces de las calles, las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi portal, recé para no encontrarme con ningún ser humano despierto en casa. Desde fuera no pude ver ninguna luz, así que entré con esperanza. Nada más abrir la puerta, el gato vino a saludarme. Se tumbó en el suelo como hace siempre que quiere que le acaricien. Le hice el par de carantoñas de rigor, un poco por obligación, y después trasladé mis objetos (unos cuantos libros, mi libreta, y el portátil) hasta la cocina, que, a pesar de la temperatura bajo cero, es donde verdaderamente puedo escribir. De repente, escuché un ruido en las habitaciones del fondo. Pensé que sería el gato, últimamente está un poco inquieto. Abrí mi correo, encontré un par de mails prescindibles, releí lo que había escrito el día anterior, me cabreé conmigo misma por tener tan poca imaginación, y me concentré en la tarea de la corrección, que tantos quebraderos de cabeza me está dando. En ese momento se abrió la puerta de la cocina. Entró un cuerpo. Era mi compañero de piso. Miré su expresión para hacerme una idea de lo que me esperaba. Las personas, aunque traten de ocultarlo, tienen distintas caras si están predispuestos a la conversación o si por el contrario, no les apetece que te dirijas a ellas. Mi compañero de piso me miró unas décimas de segundo y yo pude descifrar en su expresión ambigua que tenía ganas de cháchara. Así fue. Me preguntó qué tal, le respondí que bien. La gente nunca se conforma con un “bien”, la gente siempre quiere saber más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo has vuelto tan pronto a casa?&lt;br /&gt;- Hacía mucho frío en la calle.&lt;br /&gt;- Si, la verdad es que hace un frío… ¿Y dónde has estado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy, normalmente, una persona más bien parca en palabras. Me siento un poco incómoda cuando la gente me interpela de esa manera. Es como si quisieran entrar en ti sin tu permiso, como si, de alguna manera, te violasen. Después de responder, más o menos, a la entrevista, mi compañero de piso quiso enseñarme algo que estaba interesado en comprar. Cogió mi portátil. Yo cerré inmediatamente la ventana con el relato que había comenzado a corregir. Tecleó una dirección, llegó a un foro. Dentro del foro, pinchó en una dirección. Yo, mientras esto tenía lugar, miraba a mi alrededor buscando al gato, buscando cualquier otro punto de apoyo. A los pocos minutos apareció una imagen en la pantalla. Era una silla que simulaba ser un coche de carreras. Mi compañero de piso, actualmente, tiene instalado en su dormitorio un par de pantallas, frente a las cuales ha colocado un volante y un asiento, éste, algo menos especializado. Me miró. Sonreí porque pensé que es lo que se esperaba de mí en ese momento. Miró a la pantalla, volvió a mirarme. Sonreí un poco más, porque pensé que no habría tenido suficiente. Después le dije que parecía cómodo. “Ochocientos euros”, respondió él orgulloso. Le miré con la misma sonrisa estándar e inexpresiva. “¡Madre mía!” Contesté yo, sin saber muy bien a lo que me refería. Después comentó algo sobre que había quedado en el primer puesto en una carrera por Internet, que estaba contento. Luego habló sobre otras cosas, que ahora mismo no recuerdo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se fue me sentí prácticamente sin ninguna energía. No me apeteció corregir nada. Además hacía mucho frío en la cocina. Decidí irme a la cama. Pensé en esos ochocientos euros. En esta casa hace frío porque mi compañero de piso no quiere gastar mucho dinero en calefacción. Pasamos frío porque prefiere tener una puta silla con un volante para simular que es un piloto de fórmula uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la cama, a punto de dormirme, recibí un mensaje de E. Me decía que tenía pensado suicidarse dentro de dos años. Que ahora lo sabía. Había pensado estar conmigo ese tiempo pero yo había cometido un terrible error y sería imposible que volviésemos a vernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo está enfermo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1888180797174671524?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1888180797174671524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1888180797174671524' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1888180797174671524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1888180797174671524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/cada-loco-con-su-tema.html' title='Cada loco con su tema'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-281633976825550215</id><published>2009-01-13T05:02:00.000-08:00</published><updated>2009-01-13T05:04:02.889-08:00</updated><title type='text'>I'm only sleeping</title><content type='html'>Hay mucha gente que odia a su madre. Lo he descubierto tecleando “odio a mi madre” en Google. No quiero pensar por qué lo he hecho. Sólo sé que hay muchas personas que no so soportan a sus madres, probablemente tampoco a sus padres, ni a nadie de su familia. Después he tecleado “quiero a mi madre”. Los resultados eran sobre todo frases que, si bien contenían esas cuatro palabras, éstas no estaban destinadas a significar lo mismo. Eran “No quiero a mi madre”, “No quiero ser como mi madre”, o bien, “Quiero matar a mi madre”. Vivimos en un mundo enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me gustan mucho estos experimentos. En Internet la gente vuelca sus más oscuros pensamientos, sus deseos más inconfesables. Cuando alguien va en el autobús, no se imagina que la persona que tiene enfrente sueña con matar a su madre. Y lo cierto es que así es. Lo cierto es que la gente viaja en los autobuses, vende fruta, conduce taxis, e imparte clases de teoría de la literatura, queriendo matar a alguno de sus familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la mayoría de la gente que se sienta enfrente de ti en el metro, posee un cerebro enfermo. Pero eso nos da igual en el momento. Lo único que queremos es llegar a nuestra parada y encontrarnos con Juan, o con Pili, o con Raúl que lo ha dejado con la novia. Luego, quizá, cuando lleguemos a casa, teclearemos una frase de este tipo en Google que nos llevará a uno de esos blogs donde la gente escribe lo que verdaderamente siente, piensa o desearía hacer, sentir o pensar. Ese es el motivo por el cual la gente lee. Antes, a casi nadie le interesaban mis opiniones. He pasado media vida siendo reprobada por mis comentarios. Sin embargo, cuando la gente me lee me dice que le gusta lo que escribo, que cree que tengo talento. Lo único que puedo decir es que todos me dais mucho asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo el mundo, en realidad, le gustaría llegar a su parada y que Pili hablase abiertamente de las cosas, sin tapujos. A nadie le gusta tener un blog. A mí no me gusta, por ejemplo. Los blog me dan ganas de vomitar. Pero sé que si no lo hago algún día explotaré, y no quiero explotar, no quiero morir, aunque a veces parezca que si. Y en realidad a nadie le gusta escribir porque sí. A Borges, a lo mejor. Odio a Borges, odio ese tipo de literatura. Pero esto es algo que pienso hoy, y que seguramente mañana no piense. Es más, seguramente mañana me de vergüenza leer esto que he escrito hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues solo eso, que la gente odia en secreto. Y cuando llegamos a las paradas de metro y nos reunimos con nuestros amigos, somos personas muy normales que olemos a perfume.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he tenido un sueño extraño. He soñado con un niño. El niño, después, ha resultado ser mi hermano. Mi hermano vivo, no mi hermano muerto. Los muertos no se mueven, los muertos no piden Coca-Cola. Mi hermano pedía Coca-Cola, y yo le daba una lata muy pequeña y él la bebía feliz. Luego recuerdo que reía. Yo le daba muchos besos y el seguía riendo. Le hacía cosquillas, recuerdo que le hacía cosquillas en la espalda. A mí me gustaba que me lo hiciesen cuando era pequeña, probablemente por eso se lo hacía a él, porque pensaba que, si a mi me gustaba entonces, a él también podría gustarle. La mayoría de las veces la vida no funciona así, pero da igual. Las cosquillas hacen reír a la gente. Supongo que quería verle reír. Le sujetaba fuerte, le abrazaba. Temía que se fuese a alguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueño muchas veces cosas de ese tipo. Sueño continuamente esa sensación, la de que la gente va abandonarme. Es deprimente. Cuando he despertado, he visto que R. había desparecido. Luego he pensado que, seguramente, estaba en la ducha. Pero me ha costado un poco llegar a esa conclusión. No me gusta que la gente se vaya a la ducha sin avisar. No me gusta que la gente se muera sin avisar, aunque esto último no es culpa de la gente. No es culpa de nadie. R. no ha querido despertarme. R. pensaba que dormía plácidamente, que no quería despertar. Y lo cierto es que mi hermano tampoco sabía cuándo iba a morir. Nadie sabía nada. Yo era pequeña y ni siquiera había contemplado esa posibilidad. En Navidad, alguien dijo en mi casa que mi hermano tendría ahora diecinueve años. No he podido quitarme esa idea de la cabeza. Diecinueve años. Yo tengo veintitrés. Esta mañana me he asomado a la ventana. En Venecia hacía sol de nuevo. Mi hermano es un niño para siempre. La gente se muere y, en ese momento, deja de cumplir años. Los muertos siempre tienen la misma edad. Me parece ilógico, me parece inapropiado, que alguien proponga esa frase delante de una bandeja de langostinos. R. ha vuelto de la ducha y yo le he sonreído. Olía bien. Le he olido mucho rato. Luego me he sentado en la cama, y él se ha tumbado a mi lado, y ha comenzado a besarme y a acariciarme la espalda. Luego hemos desayunado. Me ha dicho: “esta noche te estaba mirando y de repente has sonreído, y me ha hecho mucha gracia.” He sonreído y le he besado. He terminado el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando caminaba por la calle miraba a la gente que iba de un lado para otro. Iba con el Ipod, escuchando I’m only sleeping, y todo parecía una película. Con la música es como si todo tuviese más sentido, incluso las personas que hacen la compra, que lanzan la pelota al perro en la plaza, o que se hacen fotos de pareja en el puente de Rialto. Hace un día espléndido y Venecia está preciosa. Ni siquiera hace frío. Luego he llegado a mi casa y me he puesto a escribir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-281633976825550215?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/281633976825550215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=281633976825550215' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/281633976825550215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/281633976825550215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/im-only-sleeping.html' title='I&apos;m only sleeping'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-5666357231674460283</id><published>2009-01-12T07:00:00.000-08:00</published><updated>2009-01-13T04:00:11.100-08:00</updated><title type='text'>Literatura y vida</title><content type='html'>Acabo de limpiar la habitación. Pensaba ponerme a escribir nada más levantarme, pero no sé por qué motivo he echado un vistazo a mi alrededor, y después debajo de mi cama, y me ha horrorizado comprobar la cantidad de pelusas que se habían ido almacenado sin que yo lo supiera. Es extraño eso de las pelusas. Nadie sabe muy bien de dónde salen. ¿Qué es exactamente una pelusa? Decía que he limpiado mi habitación pero en realidad solamente he barrido un poco el suelo. Un poco, quiere decir, que he barrido sorteando los objetos con la escoba. Eso no es limpiar. Limpiar es lo que hace mi madre, cuando por las mañanas parece que ha pasado un huracán por casa y todo está dado la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer por la tarde estuve leyendo el libro de Vila-Matas durante horas. Después empecé a escribir algo, un pequeño cuento a partir de una idea bastante absurda. Al releerlo me asqueó mi falta de talento y de originalidad. Era como si lo hubiera escrito Vila-Matas con quince años. Era artificial, pretencioso y burgués. No había nada verdadero, nada que dijese nada. Mientras tenía lugar esta crisis de identidad en mi cabeza, recibí la inesperada llamada de M.. Yo ya había decidido consagrar la noche a los libros, pero me dije a mí misma que quizá si salía tendría algo sobre lo que escribir. El problema es que no me sentía con verdaderas ganas de interaccionar con humanos, y esas cosas requieren para mí una mentalización previa. Así que llegué dos horas tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el problema de las citas. A mi me gusta pensar en las personas en abstracto. Me gusta pensar, “si quiero puedo llamar a X para tomar unas cervezas”, “Si quiero, a las once puedo acercarme hasta la fiesta en el bar X donde sé que estarán mis amigos.” Y luego, seguramente, no hacerlo. Me tranquiliza saber, por ejemplo, que R. vive un poco más debajo de mi calle, que lo veré esta semana, que mientras yo leo y escribo en esta habitación ahora, ahí fuera se desarrollan otras vidas con las que tendré contacto en el futuro. El problema es cuando ese contacto se concretiza. El problema es decirme a mi misma “a las diez y media tengo que meterme en la ducha porque he quedado con x”. Puede parecer extraño pero de mis amigos me gusta saber que existen, pero no me gusta tanto estar con ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando logré salir de casa me vino a la cabeza, de nuevo, la idea de Miguel. Paseaba por las calles y pensaba en una imagen de hace tiempo. Le recordé tumbado sobre mi cama en la habitación de Moncloa, con cierta turbación que le impedía mirarme a los ojos después de haber leído uno de esos relatos que escribía yo entonces (y en los que trataba ridículamente de imitar a Cortázar.) Me enterneció mucho imaginarlo así de nuevo, como un niño pequeño superado por los acontecimientos. Creo que caminaba sonriendo. En ese momento escucho una voz, “¡Hey!” y al levantar la cabeza veo uno de esos rostros que el cerebro no sabe muy bien dónde situar, y mucho menos darle un nombre. Saludé forzada, todavía con el pensamiento lleno de Miguel, un poco avergonzada y por supuesto sin ningún interés en pararme para que tuviera lugar una de esas inútiles conversaciones por compromiso (a la que por otra parte, esta persona parecía muy predispuesta). Sonreí falsamente sin dejar de caminar, y desaparecí. Después pensé en Ghost. La película. Cuando a Whoopi Goldberg la abandonaba el espíritu que la había poseído y quedaba exhausta. Ese inoportuno saludo hizo a Miguel salir de mi de pronto, y me quedé confusa y cansada, de modo que luego no pude volver a traerlo al pensamiento. Caminé un poco cabreada hasta el bar donde estaban mis amigos. Cuando llegué, como es normal cuando uno llega con dos horas de retraso a los sitios, ya estaban todos borrachos. Me costó bastante ponerme a su nivel. También me costó mucho sacarme a mí misma de mí para poder relacionarme con los otros; al llevar tantas horas conmigo estaba llena de mi. Diana llena de Diana. Otra vez Whoopi Goldberg. Lo conseguí bebiendo mucho. Mezclando sin cocimiento de causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte del tiempo se habló de estupideces o no se habló de nada y simplemente se bebió. Yo estuve echándole miraditas a un bohemio melenudo que se situó detrás del interlocutor del momento, sin interesarme en absoluto por ninguna de sus palabras. Después llegó la novia del bohemio y lo cogió por el brazo, jodiéndome el plan. De repente un nuevo miembro se agregó al grupo. Era una amiga de M. Y ahora es cuando hablaré de mi presunta bisexualidad. Antes abriré la ventana porque con todo lo que fumo, termino formando unas nubes de humo impresionantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que cuando Laura llegó, (la llamaré Laura en honor a Petrarca, ya que estoy en Italia) toda mi atención recayó sobre ella inmediatamente. Es raro que me suceda esto; normalmente nadie me interesa tanto como para captar mi atención, a no ser que sea hombre y quiera follar con él. Fue raro. La miraba, atendía a sus palabras, y de algún modo, mis intervenciones (pocas) estaban dirigidas a ella. Me sorprendió que cuando hablaba, fumando continuamente, mirando a su alrededor desde sus dos grandes ojos azules, no decía cosas gilipollas, al contrario. Empecé a pensar en mi fuero interno que no me importaría besar a esa mujer. Luego dí un paso más y la imaginé desnuda, y no me desagradó lo que vi en mi mente. Al final de la noche estaba totalmente enamorada de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi casa, lo atribuí todo al cansancio que me supone entablar relaciones con los hombres. O con la tipología de hombre que he conocido hasta ahora. Todos son iguales, y nunca entienden nada. Luego pensé que me atraía Laura como idea, más que como persona. Seguramente si llegara el momento en el que tuviera que besarla, no podría. Me interesa en abstracto, me interesa como posibilidad. Como casi todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después leí un poco el libro de Pavese sin conseguir entender ni una palabra de lo que leía. Algunas frases llegué a leerlas montones de veces y aún así no pude extraer ningún significado. Me deprimí bastante. Pensé en mí como alguien claramente incapaz. Por mucho que leyera eso no cambiaría, por mucho que escribiera seguiría siendo una persona limitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sigo pensándolo. Soy una persona demasiado mayor vivir, y demasiado joven para escribir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-5666357231674460283?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/5666357231674460283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=5666357231674460283' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5666357231674460283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5666357231674460283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/literatura-y-vida.html' title='Literatura y vida'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-2275879739574691855</id><published>2009-01-10T09:24:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T05:00:47.182-08:00</updated><title type='text'>Llenar el vacío</title><content type='html'>Tengo que encender un cigarro para escribir. Siempre tengo que hacerlo. Quiere decir que todo el tiempo que estoy frente al ordenador debo tragar obligatoriamente humo. Una amiga mía dice que no puede conducir si no fuma. Yo no puedo escribir si no fumo. El problema es que ella no siente la conducción como una necesidad vital, así que es probable que ella no muera antes de los treinta años de cáncer de pulmón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer llegué a casa moralmente destruida. Pensé otra vez en el suicidio como única alternativa, porque una vez que se ha tocado fondo tantas veces cambiar de ciudad termina pareciendo poco. Sin salidas a la vista (a pesar de la panorámica de futuras opciones posibles que, amablemente y con toda la sutileza del mundo, me presento A. en la cafetería) volví a cuestionarme el porqué de mi naturaleza depresiva. Pense de nuevo en Carson McCuller, y luego en Virginia Woolf, y más tarde en Sylvia Plath y en una frase de esta última "&lt;em&gt;Le hablo a dios pero el cielo está vacío."&lt;/em&gt; que no sé por qué me vino instantáneamente a la cabeza. Esa era mi imagen: una chica de veintitrés años, sentada en la cama, mirando a un punto indefinido en el espacio de una pequeña y fría habitación. Pensé en esta frase, la repetí unas cuantas veces en mi cabeza. "&lt;em&gt;Le hablo a dios pero el cielo está vacío". &lt;/em&gt;Después pensé escribir algo al respecto pero inmediatamente después consideré que sería absurdo escribir cualquier cosa, que no serviría para nada, que aunque elaborase el texto más perfecto de todo lo que se ha escrito hasta ahora en el panorama literario, simplemente encontraría vacío al otro lado. Incluso si llegaran a publicarme otra vez algo de lo que he escrito, el vacío seguiría estando ahí, tragándose todo lo que yo pudiese llegar a escribir, devorando mis esfuerzos como un gran agujero negro que destruiría inconscientemente toda la energía que fuese capaz generar. Y entonces lloré un poco. Lloré durante unos minutos porque no era justo que toda la intensidad de mis emociones encontrase siempre ese oscuro final. Luego se me pasó un poco y me ví ridícula y adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me enteré de que en España ha estado nevando estos días. Me lo dijo un amigo. En un principio me dio exactamente igual, quiero decir, lo tomé como una anécdota a la que quizá pudiese recurrir en algún incómodo silencio en mitad de una conversación insustancial de esas tan comunes, pero después mi amigo me mandó unas cuantas fotos. No sé si he contado ya que las personas felices me dan a menudo ganas de vomitar, por lo tanto, tiendo a rodearme de gente con tentencia a la tristeza, mejor o peor llevada. Este amigo mío es de los que la han llevado muy mal y ahora la llevan un poco mejor. De cualquier manera, me hizo mucha gracia imaginarlo haciendo fotos a la nieve, a las calles de esa ciudad muerta y obsoleta cubiertas por un espeso manto blanco. Me hizo gracia al principio, después me enterneció, y me vi de repente invadida por un gran amor hacia la humanidad. Qué gracioso que a veces solamente unos copos de nieve hagan olvidar todo el absurdo que llevamos a las espaldas, y que así porque sí, nos pongamos a hacer fotos como locos, volviendo de nuevo a ser niños pequeños que no se preguntan el porqué de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación acabó y yo volví a sentirme sola y a pensar en escritores suicidas. Después me cansé. Me cansé de mi misma y de mi habitación así que hice una llamada. Sería la una y media de la madrugada pero necesiba salir un poco a despejarme. Aproximadamente una hora más tarde me encontraba en otra habitación, esta vez en compañía, hablando de todo lo que no había podido digerir yo sola. A veces ayuda hablar. Ya sé que siempre he dicho que no, pero parece que si uno es capaz de verbalizar toda su angustia a la persona indicada, la angustia, si no desaparece, se hace un poco más llevadera. Me sentí menos sola. También puede ser que el ron tuviera algo que ver. El caso es que me dormí algo más en paz conmigo misma y con la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las pesadillas nocturnas, (que E. se ha encargado de soportar, ya que, según contó esta mañana, me retorcía en la cama como si estuvieran matándome) (Lo que me ha llevado, lógicamente a pensar que puede ser que en cada sueño muera un poco y, consecuentemente a contraer un ligero temor a la noche) esta mañana todo era un poco distinto. En la calle hacía menos frío, los perros pequeños volvían a hacerme gracia, las luces que se reflejaban en los canales volvían a ser extremadamente cautivadoras. En definitiva, ir hasta aquella casa fue como un proceso de desintoxicación. E. me ayudó a pasar el mono y ahora estoy bien, y me siento con fuerzas, y de repente me he acordado de las fotos que me mandó mi amigo. He vuelto a abrir la carpeta y, en efecto, se trata de las fotos más tristemente enternecedoras que he visto en mi vida. Me dan ganas de llorar y de sonríer al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces el cielo está vacío y, a veces, lleno de nieve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-2275879739574691855?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/2275879739574691855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=2275879739574691855' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2275879739574691855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2275879739574691855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/tengo-que-encender-un-cigarro-para.html' title='Llenar el vacío'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-275833180630690093</id><published>2009-01-09T07:41:00.001-08:00</published><updated>2009-01-09T08:34:46.791-08:00</updated><title type='text'>Razones para no enamorarse de mí</title><content type='html'>Tengo en la mente un relato que podría llegar a estar bien, pero que seguramente convertiré en algo despreciable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo en la mete un relato, y anoche, después de que me resultara imposible alcanzar el orgasmo y de que se me negara sutilmente la posibilidad de un segundo coito (y por tanto, de un posible primer orgasmo) me dormí pensando en la estructura, y en el personaje, y en Van Gogh.  Después, soñé con el relato, pero de una forma desordenada donde los acontecimientos se confundían unos con otros, y los pensamientos del personaje (femenino) pasaban a formar parte de la vida real siendo verbalizados por gente que conocía. Luego he soñado con mi padre. Mi padre hablaba desde su cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me he despertado con la canción de In the mood for love que R. ha descargado en su móvil como un pequeño homenaje a mi persona. No me gusta despertarme con esa canción, sinceramente. Ha dejado de ser especial. Me gustaría que las personas dejasen de manipular mis pequeñas pasiones, pero ese es otro tema. Decía, me he despertado con esa canción y he visto el cuerpo que tenía al lado, y una sonrisa y el sol que entraba por la ventana. Me he esforzado por sonreir y he sonreído. En esta vida lo importante es sonreir, aunque uno no tenga ganas. Luego he comenzado a pensar en lo poco que me interesa ser feliz, y en lo mucho que me interesa escribir mi relato, y en Van Gogh y en su hermano y en el cuadro que me acompaña siempre aunque un tremendo sol entre por la ventana. Y lo difícil que es levantarse por la mañana con una persona a tu lado que está tan empeñada en ser feliz, y he comenzado a odiar, y a maldecir, y a enfadarme con su felicidad, o con su deseo de felicidad. Después he besado y he abrazado, forzándome a olvidar todo eso, volviendo a la vida real, a la vida de una habitación iluminada por el sol que entra por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ducha no me he reconocido y, mientras enjabonaba un cuerpo que no era el mío, pensaba en todo lo que quería escribir, en cómo hacerlo, y en que cada minuto que no se escribe se pierde, y seguía con esa sensación de irrealidad, de que verdaderamente Diana solo existía en mi cabeza, lo demás era piel, pelo y jabón, y sol entrando sin permiso en las habitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer R. me pidió que le dejase entrar en mi cabeza. Me quedé en silencio. Supongo que esa fue la respuesta. La mejor respuesta que podía darle. Le miré mucho tiempo, luego le besé. Luego pensé en lo difícil que resulta abandonar los momentos. Lo dificil que es ponerle fin a un beso. Y el beso acabó y no sé muy bien quién de los dos decidió que el beso acababa, pero seguramente no fui yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora estoy aquí sobre la cama. Me duele la cabeza, probablemente de fumar tanto, pero ahora mismo me voy a encender otro cigarro. Así funciono yo. R. tiene sobre su mesa "El corazón es un cazador solitario". Me pregunto qué parte de ese libro se habrá quedado también en mi cabeza. Es un libro que me da constantemente ganas de llorar, y ahí está, en su mesa. En mi cabeza y en su mesa son dos libros completamente distintos, y cuando él lo lea serán dos libros completamente distintos. Como la canción y como el cuadro de Van Gogh. Por eso es imposible que yo pueda dejarle entrar en ningún sitio porque las cosas son muy diferentes aquí dentro en mi cabeza, y ahí fuera desde donde el sol entra. Podría haber obviado esta frase porque estaba claro, pero escribo automáticamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego me acordé de que A. me había mandado un mensaje la noche anterior. "¿Nos bebemos ese café? ". Me he puesto contenta al pensar que le vería hoy, que tomaríamos algo. Ahora, si soy sincera, no me apetece nada levantarme de esta cama para tomar un café con nadie. Otra vez sonrisas y otra vez dos cabezas que tratan de tender puentes comprensibles mediante palabras.&lt;br /&gt;Y otra vez nada, en definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime qué lees y te diré quién eres. "El corazón es un cazador solitario" solo le gustará porque me gusta a mi, porque yo le gusto. Quizá ni siquiera le guste, cosa que sería aún peor. Veo como todo se desvirtua, y veo como la mayor parte de las veces es por mi culpa. No puedo respetar a quien no admiro, y desgraciadamente, admiro a muy poca gente. ¿No puedo amar a quien no admiro? Me paso el día escuchándome sin conocerme. Me paso el día en desacuerdo conmigo misma para poder amar a los otros. Me paso el día tomando café pensando en lo todo lo que podría escribir si no tuviera que sobrevivir a la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maldita introspección.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-275833180630690093?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/275833180630690093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=275833180630690093' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/275833180630690093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/275833180630690093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/razones-para-no-enamorarse-de-m.html' title='Razones para no enamorarse de mí'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-9189892024443176092</id><published>2009-01-08T13:54:00.001-08:00</published><updated>2009-01-08T14:30:10.809-08:00</updated><title type='text'>Tic, tac, tic, tac</title><content type='html'>Vengo de un cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cumpleaños son abusrdos, todos lo sabemos, como las fiestas de fin de carrera, o los viajes de fin de carrera, (o como las carreras en sí, pero ese es otro tema) o el día 24 de Diciembre con abuelos, tios, primos, y gente que en realidad no se soporta, ni se conoce, pero tiene que quererse a la fuerza porque así está estipulado, como todos esos eventos que se llevan a cabo con el mero propósito de señalar los acontecimientos. Todos esos eventos que se festejan para realizar pequeñas marcas concretas y físicas sobre el inabarcable concepto de tiempo que tanto asusta. Si, porque en realidad todos nos vamos a morir. Muy pronto, además. Pero conviene seguir haciendo círculos rojos alrededor de los días del calendario como si algunos fuesen más importantes que otros. Mi cumpleaños, cuánta importancia. La boda de Pili, cuánta importancia, Pedro que vuelve de Erasmus por Nochevieja, cuánta, pero cuánta importancia. Y el hecho es que nos vamos a morir y que el tiempo pasa, y al tiempo le da igual que sea tu cumpleaños, y probablemente a la gente también le de igual tu cumpleaños si no fuese porque, gracias a tu cumpleaños, pueden marcar en rojo otro día importante en el calendario y olvidar por un momento que su vida es absurda. Así son las cosas, otra cosa es que no las queramos ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tiritando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi compañera de mi piso y yo tenemos maneras diferentes de concebir cuál sería la temperatura óptima para la conservación de un ser humano vivo. Por eso tirito, porque mi compañera de piso, al llevar más tiempo en esta casa, tiene mayor poder sobre las cosas que yo. Sobre las sartenes, los vasos, el tendedero de la ropa, y también sobre el aparatito de la calefacción. No sirve de nada que intente subirlo unos grados porque sé que después ella se encargará de bajarlo. Es más terca que yo. Desisto. En realidad he decidido que me gusta este frio. Tecleo con las manos congeladas, el clac, clac, clac de los dientes de arriba contra los de abajo, y me siento como un escritor que está empezando y por ello tiene que atravesar verdaderos infiernos para conseguir su propósito. Sufrir me hace sentir bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tiritando. En realidad es un poco incómodo. Pero he decidio que me gusta y el poder mental es más fuerte que cualquier contratiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido si hacer una llamada, o si por el contrario permanecer en casa leyendo y escribiendo, buscando ideas para nuevos relatos. Cuando salgo me aburro y quiero volver a casa a escribir. Cuando escribo pienso que soy joven y que en realidad debería estar ahí fuera viviendo mi vida y celebrando un montón de fiestas de cumpleaños. Una cada día.&lt;br /&gt;.........................................................................................................................................................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaban de llamarme. Ahora debo decidir si salgo o no. Hace mucho frio en la calle. Estoy triste. Por otra parte puede que en mi casa haga más frio que en la calle. Salir para aburrirme, quedarme para odiarme a mí misma por ser así, salir para pasar frío, quedarme a pasar frio igualmente. Tic, tac, tic, tac.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-9189892024443176092?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/9189892024443176092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=9189892024443176092' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/9189892024443176092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/9189892024443176092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2009/01/tic-tac-tic-tac.html' title='Tic, tac, tic, tac'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-4402403255437504342</id><published>2008-12-22T17:08:00.000-08:00</published><updated>2008-12-22T17:10:33.423-08:00</updated><title type='text'>What does my heart...?</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fqLvbpcsPj4&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/fqLvbpcsPj4&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vuelta a España está siendo demoledora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-4402403255437504342?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/4402403255437504342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=4402403255437504342' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4402403255437504342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4402403255437504342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/12/what-does-my-heart.html' title='What does my heart...?'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1195974562251409644</id><published>2008-12-13T06:44:00.001-08:00</published><updated>2009-02-04T11:37:05.049-08:00</updated><title type='text'>Entre el sueño y la vigilia</title><content type='html'>Despué de un obligado viaje al pasado, mis libros, mis cigarrillos, mis pesadumbres y mis pequeñas alegrías, vuelven a llenar esta cocina que tanto he imaginado desde la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España queda lejos ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y una vez en casa retomo la apenas iniciada dinámica de estudio que conseguí esbozar antes de verme forzada a abandonar Venecia. Contemplo con cierto abatimiento el enorme repertorio de actividades, los libros que tendrán que ser analizados, resumidos, y las páginas en blanco de Word que esperan convertirse en estudiadas redacciones sobre literatura italiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atravieso una época en la que considero que asimilar información, sea del tipo que sea, es preferible a emplear tardes eternas en contemplar el techo desde la cama y maldecir. También en este aspecto se aprecia la dificultad que para mí entraña encontrar un término medio: antes no me interesaba nada y ahora me interesa todo. Es un interesés vago e impreciso de momento, que se extiende a todos los campos y no concretiza, pero es algo más que cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, aumentan sensiblemente mis lecturas, mi asistencia a clase y mis conversaciones acerca de cualquier cosa que se encargue de arrancar del silencio a mi entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante no encuentro pasión alguna en las tareas que, aleccionada por la experiencia de un pasado abúlico y destructivo, he logrado autoimponerme. Y me consuela pensar que todo trabajo es como la mayoría de las relaciones personales: basta darles el tiempo suficiente para que consigan interesarte. Cuanto más se profundiza mayor retribución se obtiene. Esto es, puede darse perfectamente que la literatura uruguaya del novecientos no forme parte del elenco de intereses en los ávidamente deseas profundizar, pero en el ensayo número cien, seguramente algo logre captar tu atención. Quien sabe si esa persona que a primera vista pasa desapercibida con el tiempo no conseguirá darte algo que te sorprenda. Nunca se sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, &lt;em&gt;Corazón tan blanco, Si te dicen que caí,&lt;/em&gt; no son novelas que quedarán grabadas a fuego en mi memoria, Calvino escribió ese tipo de libros de los que lees un par de páginas antes de dormir, pero admiro la técnica de Marías, como algún que otro párrafo de estos pensamientos un tanto obvios pero magistralmente desarrollados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero desde luego nada comparable a la fuerza y a la desmesura del amor a primera vista, al enamoramiento ilógico y fuera de toda contención, como solía sucederme con Faulkner, con Onetti. Y así puede ser que yo el otro día besara a R más que nada por probar, por ese interés poco concreto por todo lo que está a mi alrededor y de alguna manera intereacciona conmigo. La juventud significa más o menos eso, y quien no lo haya comprendido quedará necesariamente expulsado de la vida (de la de verdad, me refiero, no de lo que la mayoría entiende por vida, claro está)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué vendrá después de la experimientación? Quien sabe, quizá la muerte. De momento abro y cierro libros, subrayo, leo artículos y escucho conferencias sin poder concentrarme demasiado, sin que nada consiga quitarme el sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1195974562251409644?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1195974562251409644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1195974562251409644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1195974562251409644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1195974562251409644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/12/entre-el-sueo-y-la-vigilia.html' title='Entre el sueño y la vigilia'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1485839420187229742</id><published>2008-11-26T01:46:00.000-08:00</published><updated>2008-11-26T02:33:37.539-08:00</updated><title type='text'>Pan y circo</title><content type='html'>En la televisión aparece un rumano que habla rumano y que, dado que nosotros, habitantes de Italia (norte) no entendemos el rumano, (aunque nos atrevamos a decir "es muy parecido, se entiende perfectamente") todas sus palabras son traducidas mediante subtítulos. El rumano parece decir "no tengo dinero", el rumano parece decir "prefiero pasar el resto de mi vida sin un riñón que seguir siendo pobre". Al otro lado del televisor, un salón, cuatro personas entre las que me incluyo, restos de comida china, cuatro cervezas, vino tinto y dos porros que no me incumben. Alguien comenta algo acerca de la venta de órganos, alguien ilustra con una simpática anécdota ocurrida en Colombia el tema de la venta de bebés. El rumano está dispuesto a dejarse operar esa misma semana. "Lo antes posible" dice. El presentador del programa de la televisión italiana repite enfáticamente las decisivas palabras entonadas por el rumano. De este modo se van intercalando el testimonio del rumano, y los comentarios del presentador del programa de la televisión italiana. Pim, pam, pim, pam. Algunas frases hacen reír a las personas al otro lado de la televisión. El rumano, la habitación del rumano, dos posters que exiben chicas desnudas detrás de él. Pienso, sería capaz de dejarse abrir. Alguien dice "se puede vivir perfectamente con un solo riñón" Riñón es rene en italiano. Ya sé referirme a un órgano más de mi cuerpo. Dan paso a otro testimonio. Nunca sabremos si el rumano vendió su órgano o por el contrario conservó sus dos riñones intactos dentro de su cuerpo, pero parece que a la gente tampoco le importa mucho conocer el desarrollo final de la historia. El siguiente entrevistado también es rumano. También está perfectamente dispuesto a comerciar con sus vísceras. El tipo corre el peligro de ser encarcelado por provocar un accidente de tráfico mientras conducía sin carnet. "Prefiero vender un órgano para poder pagar a pasar dos años en la cárcel". Cárcel o riñón, cerveza o vino, me quedo o me voy. "Son todos unos delincuentes" sentencia una voz. Yo pienso, sois todos gilipollas, y decido irme porque me parece una falta de respeto que la gente fume porros en un sitio cerrado obviando tu libertad de decidir si quieres drogarte o no en ese momento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1485839420187229742?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1485839420187229742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1485839420187229742' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1485839420187229742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1485839420187229742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/pan-y-circo.html' title='Pan y circo'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1901726214487849626</id><published>2008-11-22T09:53:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T10:40:21.266-08:00</updated><title type='text'>Todo y nada</title><content type='html'>Están siendo unos días estupendos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta difícil escribir algo cuando se es feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1901726214487849626?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1901726214487849626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1901726214487849626' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1901726214487849626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1901726214487849626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/todo-y-nada.html' title='Todo y nada'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-9017784808912704478</id><published>2008-11-20T03:45:00.000-08:00</published><updated>2008-11-20T03:46:43.373-08:00</updated><title type='text'>La Ballata Dell'Amore Cieco</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nZ2vJGw-RhY&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nZ2vJGw-RhY&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" 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title='La Ballata Dell&apos;Amore Cieco'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-4058474589160523898</id><published>2008-11-16T10:36:00.000-08:00</published><updated>2008-11-16T10:58:23.393-08:00</updated><title type='text'>¿Por qué me has abandonado?</title><content type='html'>Tengo fiebre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me duele la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ganas de leer, no tengo ganas de escribir, ni de beber, comer o follar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La salud, efectivamente, es lo primero, lo más importante. Dime tú para qué me sirve la vida en este momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un ser infecto, completamente inútil, que de vez en cuando se levanta de la cama con un quejido sordo para alimentarse con el único fin de la supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero curarme de forma natural. No quiero ir al médico. Odio a los médicos. Por regla general no confío en ningún ser humano, pero confío mucho menos en su profesionalidad. En este mundo de hoy no existe la vocación, todos son negligencias, operaciones fallidas, accidentes aéreos en Barajas. Los médicos son asalariados a los que no les importa una mierda que te mueras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo soportar todas esas pruebas, las radiografías, las ecografías, los análisis de sangre, todas esas manos enguantadas en látex actuando frenéticamente sobre tu cuerpo mientras tú ignoras la razón de todos sus movimientos y las enfermeras comparten sus impresiones sobre la cena de Navidad. Anatomía de Grey tiene una parte veraz: en los hospitales son todos gilipollas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que pueda volver a levantarme. Nunca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-4058474589160523898?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/4058474589160523898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=4058474589160523898' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4058474589160523898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4058474589160523898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/por-qu-me-has-abandonado.html' title='¿Por qué me has abandonado?'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6382226101389151435</id><published>2008-11-16T05:50:00.000-08:00</published><updated>2008-11-16T05:54:18.741-08:00</updated><title type='text'>It won't be long...</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/bB_SyQUVKzg&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/bB_SyQUVKzg&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6382226101389151435?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6382226101389151435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6382226101389151435' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6382226101389151435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6382226101389151435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/it-wont-be-long.html' title='It won&apos;t be long...'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-4858207167554943764</id><published>2008-11-14T10:17:00.000-08:00</published><updated>2008-11-14T11:19:18.206-08:00</updated><title type='text'>Es un momento</title><content type='html'>Llevo todo el día recluida en casa. Tenía intención de ir a la biblioteca a leer un poco (estudiar es una pretensión con la que ni siquiera fantaseo) pero después de ducharme me ha dado pereza.&lt;br /&gt;La pereza es la peor de las enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que no tenía tan pocas ganas de escribir. Hacía tiempo que una semana no me parecía un siglo. Si, esta semana está siendo, sin duda, una de las más largas de mi existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrea en Londres. Miguel en Londres. Todo está en Londres porque Londres está de moda, como Barcelona, como Berlín. No me gustan las ciudades que están de moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riccardo está en Roma, Élena en Trento, Enrico en las fiestas de Scorzè, y hasta hace nada Mari estaba en Ravena, pero afortunadamente ha vuelto ya a Venecia. Ante la ausencia de toda esta gente dedicamos la noche del jueves a comer pizza, beber cerveza y ver &lt;em&gt;Eyes wide shut&lt;/em&gt;. No soy nada fan de Kubrick, ni siquiera sé si soporto sus películas. &lt;em&gt;La naranja mecánica&lt;/em&gt;, pero &lt;em&gt;La naranja mecánica&lt;/em&gt; le gusta a todo el mundo. Su &lt;em&gt;Lolita&lt;/em&gt; me parece una mierda, prefiero incluso la de Adrian Lyne que al menos no es de cartón piedra que al menos dan ganas de follársela. Y sale Jeremy Irons. Por un polvo rápido con Jeremy Irons lo dejaría todo, vendería a mi madre. Qué tontería, nadie va a pedirme que venda a mi madre para darme nada. Vimos la película. Cierto es que resulta inquietante, que tiene alguna que otra reflexión certera sobre las relaciones, que da miedo, que está cuidada y que Nicole Kidman es impresionante. Pero me aburre. Me aburre y me desespera, aunque puede ser que tenga que aburrir y desesperar. De todas formas da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta semana es oficial que tengo que hacer lo que sea para no pensar que a bastantes kilómetros de aquí Andrea arranca placenteros orgamos a una mujer que no soy yo y que debería ser yo. En definitiva; pasamos la noche como pudimos. En las escenas de sexo yo solamente podía pensar en follarme a Enrico, luego aparecían esas terroríficas máscaras venecianas y pensaba en cómo coño iba a volverme a casa sola. Soy una persona bastante miedosa. Cuando salía por la puerta pensé, &lt;em&gt;bueno, por lo menos tengo el Ipod, &lt;/em&gt;y después de comprobar que llovía y hacía un frío de mil demonios, comprobé que mi Ipod no tenía batería y que tendría que hacer el camino a pelo. Perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que media hora caminando por las calles solitarias, con un paragüas que el viento convirtió en un objeto inútil en mis manos (la situación ya de por si era bastante triste como para dejar que pasase a ser ridúcla mediante el constante paso de la forma cóncava a la forma convexa del paragüas, así que decidí cerrarlo) y un frío que calaba hasta los huesos. Y de repente tuve esa magnífica sensación, mezcla de placer y dolor (como todas las sensaciones más cojonudas de este mundo) de estar completamente sola, de poder perfectamente morir en aquellas calles sin que nadie se enterese, de ser un cuerpo lejano y anónimo a todo lo que antes pudiese relacionarse conmigo, a todo el pasado, a todo el futuro. Sentí ese vértigo de la soledad absoluta y todo me pareció extraño y maravilloso, y tuve ganas de reír y ganas de llorar, y miraba las casas, con todas sus luces apagadas, los campanarios de las iglesias, el agua de los canales a punto de desbordarse mientras el frío y la lluvia me golpeaban pensando que yo también estaba al límite, que vivir aquí es más o menos eso, vivir con la sensación de estar siempre transpasando la frontera de tus fuerzas, de tu capacidad de asimilar la belleza, el horror, la felicidad y el dolor y que por eso mismo, venir ha sido la mejor idea que he tenido nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno siempre debe agradecer la desmesura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-4858207167554943764?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/4858207167554943764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=4858207167554943764' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4858207167554943764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4858207167554943764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/es-un-momento.html' title='Es un momento'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-4446363143199907630</id><published>2008-11-13T10:17:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T10:46:20.873-08:00</updated><title type='text'>Tomar la iniciativa</title><content type='html'>Pablo Coelho, Julio Medem y Alessandro Baricco deberían morir. Manu Chao y todos aquellos que se autoproclaman ciudadanos del mundo, que fuman tabaco de liar para creerse más hippies, o más bohemios, o más fumadores de tabaco de liar. Los hijos de la France, esa gente también debería desaparecer. Los lectores de Benedetti, amantes de la literatura de Borges y infatigables buscadores de Magas o infatigables imitadoras de la Maga, fuera, ¡Fuera he dicho, hostia! Adoradores de Bukowski y lectores de cómics (y de toda la mierda japonesa manga o anime o como coño se llame), a tomar por culo vosotros también. Pedorros con tufillo a politiqueo falso del No a Bolonia, Chiapas, o lo que coño toque. Tornatore y los putos fans de Cinema Paradiso espero que algún día tengais verdaderos motivos para llorar y no malgastéis absurdamente vuestras lágrimas con sensiblerías baratas. Reggae-Rastas-Porros, también, a tomar por culo. Lectores de Paul Auster, el señor Paul Auster y sus putas novelas. Putas reprimidas mitómanas de Amelié Poulain, basta ya de esta historia de &lt;em&gt;hago pompas de jabón,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;me encanta pisar las hojas secas en Otoño, disfruto de las pequeñas cosas.&lt;/em&gt; Las tías también cagamos, las tías cagamos y nos tiramos pedos, a veces incluso por el coño. ¡Uh! Basta ya de Literatura Femenina, basta de Margherite Duras, de Isabel Allende...¡Basta de eufemismos! &lt;em&gt;Me metio la polla hasta el fondo&lt;/em&gt;, y no, &lt;em&gt;sentí su miembro dentro de mi&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Se corrió en mi boca&lt;/em&gt;, y no, &lt;em&gt;llegó al climax, &lt;/em&gt;Es cursi, anticuado, irreal. Basta ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver si entre todos conseguimos hacer del mundo un lugar soportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego dicen que me quejo pero no doy soluciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-4446363143199907630?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/4446363143199907630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=4446363143199907630' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4446363143199907630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4446363143199907630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/tomar-la-iniciativa.html' title='Tomar la iniciativa'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3794428729599471023</id><published>2008-11-13T06:50:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T06:52:55.800-08:00</updated><title type='text'>Hope there's someone...</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Luirzce0UF8&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Luirzce0UF8&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3794428729599471023?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3794428729599471023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3794428729599471023' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3794428729599471023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3794428729599471023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/hope-theres-sheres-someone.html' title='Hope there&apos;s someone...'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3133688884390213104</id><published>2008-11-12T05:01:00.001-08:00</published><updated>2008-11-13T06:55:16.075-08:00</updated><title type='text'>Imbéciles</title><content type='html'>Echar de menos significa sencillamente olvidar la mierda de cada una de las relaciones que tenías en un tiempo pasado y que ahora, por cualquier motivo, has dejado atrás. Es falso porque es idealizar. La memoria es falta de imaginación, decía Rousseau. Pues eso. Cada uno, cuando está lejos, imagina las cosas que quiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de desmentir esta falacia que viene siendo un lugar común desde tiempos inmemoriales paso a informar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riccardo, Fabio, Enzo, Mari y yo llegamos completamente borrachos a la fiesta de Magazzini del sale. Saludo a Francesco, saludo a la rusa, saludo a Warp, a los españoles con los cuales, a día de hoy, no tengo ningún tipo de relación, a Ugo y a Federico y compañía. Pedimos más cerveza. Diviso a lo lejos una cara familiar. Enrico, has hecho bien en venir. Decido posponer la sonrisa cómplice unos minutos hasta que sea él quien tome la iniciativa. Me mira. Le sonrío. Diez minutos más tarde estoy inmersa en una conversación sobre el falso valor añadido a los conceptos inventados por hombres, sobre Nietzsche, Kierkegaard y Sigmund Freud. Un par de horas después me estaba acompañando a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no, no hemos follado. ¿Me estaré volviendo una estrecha? Dios no lo quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el otro día Francesco y yo hablábamos de las relaciones, así en general, que es una conversación que da mucho juego antes o después de follar y que, por lo que parece, es un tema que le gusta mucho tratar. Básicamente, yo respondo a una serie de preguntas absurdas según me parece en el momento, le comento un poco por encima mi idea sobre la inutilidad de los novios y las novias, etc, etc...un coñazo. Pues bien, hablando sobre estas cosas, inocentemente, el tipo me comenta "Yo, Diana, nunca podría ser tu novio..."&lt;br /&gt;En un primer momento pasé por alto el comentario para evitar una serie de justificaciones y argumentaciones adolescentes y por lo tanto inútiles (que a pesar de todo terminó dándome "te gustan muchos chicos, le gustas a muchos chicos, no podría confiar en tí, etc, etc..), creyendo conveniente realizar más tarde un pequeño análisis en completa soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca podría ser tu novio:&lt;br /&gt;1) Nadie te ha dicho que yo, en algún momento de mi vida, haya fantaseado con la posibilidad de ser tu novia o algo que se le parezca.&lt;br /&gt;2) En caso de que se diera esta imposible hipótesis, ¿Por qué no podrías ser mi novio? ¿Qué es lo que te asusta? ¿Que esté más buena que tú?, ¿Que sea más inteligente que tú?, ¿Que sea más fuerte, más valiente, más sociable?, ¿Que folle más y mejor?, ¿Que me divierta más?, ¿Que posea una cultura infinitamente superior a la tuya o que tenga unos horizontes más amplios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las prefieren tontas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imbéciles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3133688884390213104?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3133688884390213104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3133688884390213104' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3133688884390213104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3133688884390213104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/imbciles.html' title='Imbéciles'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8430509503346494823</id><published>2008-11-11T02:47:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T03:44:24.045-08:00</updated><title type='text'>Breve resumen de noticias</title><content type='html'>Hacer un resumen de lo acontecido en esta semana me parece un coñazo.&lt;br /&gt;Pero ha sido una buena semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visita guiada por un profesor de Riccardo al Palazzo Ducale (impresionante), té con Roberta que se convierten en dos horas de cháchara, aprendo a hacer tartas, aprendo, por fin, a jugar a Tokyo (aunque pierdo siempre), asisto a una clase en toda la semana, Feste delle Matricole en la sede de Arquitectura, spritz con Thomas en Santa Marghe, café y galletas en casa de La Rusa, Mari, Riccardo y yo bajo una manta viendo una película horrible y capítulos de padre de familia hasta las mil, empiezo el libro de Javier Marías y descubro con placer que no es un horror, llega mi paquete con el resto de mis libros....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, cumpleaños de un tio super pesado. Tuvimos que ir a la fuerza pero conseguimos huir justo antes de que diera con la cabeza en la mesa del aburrimiento. Elena y Elisa se quedaron allí, Mari y yo logramos escapar. Santa Margherita, concierto que no llegamos a ver en el BlueBar y, lo mejor de la noche, sin duda, un tal Enrico, estudiante de filosofía, fan de la psicología existencialista de Sartre, (de la justo ahora termino de documentarme).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que me pilló por sorpresa. Mi cerebro, dado el enorme caudal de información diaria al que se ve expuesto, en ocasiones tiende a seleccionar datos en función de su importancia o de su utilidad práctica. (Por eso insisto tanto en la importancia de las compañías). Así, la conversación que mantuvimos mientras me acompañaba a casa me pilló, como digo, un poco fuera de juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apunte: conviene actualizar más frecuentemente cierta información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera no es culpa mía. Me arrojan a un mundo donde normalmente no encuentro gente a la que le interese nada de lo que me interesa a mí y me veo obligada a enterrar en el olvido ciertas cosas. Es como lo del cuello de las jirafas. Selección natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que no pude intervenir demasiado, creo que salvé la situación con un par de clásicas obviedades y algunos tópicos bien traídos sobre las diferencias entre la filosofía (su campo) y la literatura (mi campo). ¿Me fui por la tangente? Problema del idioma, mire usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa, ya me he encargado de subsanar estas pequeñas carencias, así que, casi seguro, el segundo round es mio. Estoy perfectamente preparada para elaborar un pequeño discurso sobre las diferencias con la teoría psicoanalítica, incidiendo en el estar-en-el mundo de Heidegger y todo ese rollo de la condena de la libertad. Me da bastante pereza pero esos ojitos verdes, mi niño, bien lo merecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy tenemos un gran plan. Se trata de ir por todos los bares de venecia bebiendo Spritz hasta que el cuerpo diga basta. Dicho así no parece algo diferente a lo que hacemos cada día en esta ciudad, pero en realidad se trata de una ruta establecida de la destrucción, no es una borrachera aleatoria cualquiera. Vienen un montón de amigos de Riccardo y Ziza y nos han invitado, y seguramente terminemos en su casa jugando a tokyo. Pero esta vez tengo pensado intentar ganar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8430509503346494823?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8430509503346494823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8430509503346494823' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8430509503346494823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8430509503346494823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/breve-resumen-de-noticias.html' title='Breve resumen de noticias'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6173363252657204225</id><published>2008-11-09T05:39:00.000-08:00</published><updated>2008-11-09T06:43:08.198-08:00</updated><title type='text'>Aplicación práctica del eterno retorno</title><content type='html'>Me despierto con un horrible dolor en el bajo abdómen. Soy la única persona que conozco que tiene la regla dos veces en un mes. Otras veces me quedo tumbada en la cama mirando al techo y pensando de qué absurda manera perderé las horas de día que me quedan por delante. Esta vez el dolor hace que salte de la cama y me precipite sobre la caja de analgésicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cocina el sol me golpea en la cara a modo de buenos días. Escribo un par de impresiones que rumié la noche anterior antes de dormirme. Preparo café. Recuerdo de repente la tarta olvidada en el horno. Me siento y espero a que la cafetera termine de escupir la mezcla de agua y café molido milagrosamente convertido en el líquido negro en el que mojaré mi generoso trozo de tarta. Pienso en Proust mientras lo hago. Supongo que este tipo de asociaciones son lo que diferencia a la gente que lee de la gente que no lee nada en absoluto. La vecina de enfrente pensará en los ingredientes de la tarta o en que ha puesto demasiada agua en el café, o, quien sabe, quizá se cuestione por sí misma el sentido de la existencia o intente hacerse una idea aproximada de la infinitud del universo. Yo recuerdo estúpidamente una escena de un libro pero es demasiado pronto para evocar las sensaciones de la infancia. Quizá siempre sea demasiado pronto, o demasiado tarde. Fumo un cigarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He encontrado algún libro por internet. Da la maldita casualidad de que el primero con el que me he topado ha sido &lt;em&gt;La náusea&lt;/em&gt; de Sartre. Sartre era un señor que se me antoja pesadísimo, y además yo cometí el error de leer antes &lt;em&gt;El pozo&lt;/em&gt; de Onetti. &lt;em&gt;La náusea&lt;/em&gt; tiene el peligro de provocarte la náusea, ¿será ese su mérito?. &lt;em&gt;El libro del desasosiego&lt;/em&gt; paradójicamente tiene la virtud de calmarme, pero el &lt;em&gt;Libro del desasosiego&lt;/em&gt; está en Perú, en manos de un niño en taparrabos. Me canso enseguida de Jean Paul. No puedo dejar de imaginarlo en un sucio apartamento de París con Simone recostada sobre una mecedora vieja. Abro Facebook con la esperanza de que Andrea haya cambiado su dañina frase "Haciendo las maletas". Sigue ahí. Él hace las maletas, yo hago el gilipollas. Y el ridículo. Y mientras me jodo tranquilamente la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy de un lado a otro sin destino ni objetivo aparente. De la viñeta del Roto, a un artículo de Millás, a un blog que pretende imitar el hastío por la vida de Michel Houellebecq, para volver a la náusea en su sentido literal y metafórico. Son las dos. Me llama Mari para preguntarme qué coño hice ayer. Respondo en un balbuceo que podría pasar por italiano (solo porque ella consigue extraer significado a mis palabras) que me dolía la tripa horriblemente y me quedé dormida leyendo a Sartre. No es verdad. Cené con Francesco, follé con Francesco, Francesco se fue y entonces yo me quedé con Sartre. &lt;em&gt;No, no voy a ir a la biblioteca esta tarde pero si quieres luego paso a recogerte. &lt;/em&gt;Y colgamos. Tiendo la ropa, lavo los platos mientras escucho &lt;em&gt;Stuck in the middle with you.&lt;/em&gt; Me siento de nuevo frente a la pantalla. Encuentro un artículo sobre Onetti escrito por Vargas Llosa en el País. La vida es casualidad. Corto, pego y se lo mando a Willy por email, más que nada por matar el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos y media. ¿Debería comer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos más tarde estoy comiendo pasta con sabor a nada. No es que esté sosa, es que no sería muy diferente masticar aire, o nieve. Mientras mastico solo puedo pensar en el cigarro de después. Esto a veces también me pasa mientras follo o mientras escucho a alguien contar batallitas. El lado insípido de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena otra vez el móvil. Riccardo al otro lado me habla de una fiesta en San Marco esta noche. Esta vez tengo que esforzarme un poco más para hacerle llegar mis palabras. A las siete y media en la estatua de Carlo Goldoni. Mucho mejor que quedar debajo de un oso y un madroño. No echo de menos Madrid. No echo de menos a mi familia, no echo de menos nada que no sean mis libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora tengo que volver a fregar los platos. La vida es un círculo de hacer y deshacer sin sentido. No sé si la culpa la tiene el existencialimso que me he metido entre pecho y espalda a lo largo de mi vida, pero si abres la cama sabes que tendrás que hacerla de nuevo, si lavas la ropa sabes que volverá a ensuciarse, si te enamoras sabes que te tendrás que desenamorar, o que tendrás que sufrir porque se desenamoran de ti, si estás en este mundo significa que tarde o temprano tendrás que morirte. Y así con todo. Mientras tanto puedes beber en las fiestas y sonreir, y abrazar y pasar horribles tardes de lluvia escuchando canciones de amor desesperadas, cuidar ese colesterol, aprender a cocinar, salir a la calle con tu vestido nuevo, o hacer senderismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta Riccardo porque es de esas personas que parece no darse cuenta de que todo es un poco absurdo y cuando estoy con él a veces a mí también se me olvida. Supongo que eso es lo que se llama saber vivir. (¿Sigue existiendo ese abominable programa para viejas con diabetes en España?). Toda mi ropa está mojada, no sé qué demonios voy a ponerme y esa es la gran preocupación del día. Enciendo otro cigarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía tengo que fregar los platos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6173363252657204225?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6173363252657204225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6173363252657204225' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6173363252657204225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6173363252657204225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/aplicacin-prctica-del-eterno-retorno.html' title='Aplicación práctica del eterno retorno'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-5196798449624864181</id><published>2008-11-09T03:22:00.000-08:00</published><updated>2008-11-09T03:27:24.973-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>En la vida primero se sufre indeciblemente y luego se vive con el miedo a volver a sufrir. Llega un momento que este miedo se disipa, se olvida, y comenzamos a afrontar la vida con cierta confianza hasta que otro golpe vuelve a llevarnos al principio de la rueda.&lt;br /&gt;Después morimos como ratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-5196798449624864181?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/5196798449624864181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=5196798449624864181' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5196798449624864181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/5196798449624864181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/en-la-vida-primero-se-sufre.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1967634140535424358</id><published>2008-11-08T05:57:00.000-08:00</published><updated>2008-11-08T05:59:11.181-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NNfWC4Sgkcs&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/NNfWC4Sgkcs&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1967634140535424358?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1967634140535424358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1967634140535424358' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1967634140535424358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1967634140535424358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/blog-post.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8270474893787859428</id><published>2008-11-06T18:16:00.000-08:00</published><updated>2008-11-06T18:49:58.384-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Me gusta que se aburra mientras los demás hablamos sobre el cine de Bergman, que de repente se levante y diga que se va a casa porque no le interesa en absoluto nada de lo que decimos. &lt;em&gt;“Tengo frío, me voy a casa”,&lt;/em&gt; y yo entonces entiendo que tengo que abrazarle y decirle &lt;em&gt;“quédate conmigo, quédate solamente un rato…”&lt;/em&gt; y quizá insistir un poco hasta que consigo vencerle, hasta que logro hacerle entender que conmigo estará bien, que no tendrá frío y no se aburrirá más porque no tengo ninguna intención de hablarle de las cosas aburridas de ese mundo que está fuera y que importa tan poco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8270474893787859428?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8270474893787859428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8270474893787859428' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8270474893787859428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8270474893787859428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/me-gusta-que-se-aburra-mientras-los.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7026290465354537819</id><published>2008-11-06T03:43:00.001-08:00</published><updated>2008-11-06T04:14:08.285-08:00</updated><title type='text'>Reflexión</title><content type='html'>Toda la movilización estudiantil que se está produciendo en Italia podría ser síntoma de que la gente ha reparado en la penosa situación del país. Por desgracia, no necesariamente subyace detrás de esta sensación una madurada reflexión que desemboque en nuevas ideas, y por tanto en posibilidad de cambio. Como siempre sucede, la gente se lanza a la calle cacerola en mano, y grita cuatro frases que no saben cómo demonios han llegados a sus bocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo es algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de verdad que el panorama en Italia es de risa. Ahora, con todo este jaleo de la crisis, el gobierno pretende recaudar un puñadito de monedas que les ayude a pasar el mal trago sisándole a la universidad. La ley en contra de la que se protesta, sería básicamente robar una cifra monstruosa del dinero público destinado a la educación. Ni siquiera Sarkozy atenta de esta manera contra el futuro de su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquí las cosas son distintas. Los políticos roban, tienen relaciones con la mafia y son procesados y los medios de comunicación no informan de nada...¿Por qué? Porque los medios de comunicación pertenecen al señor Berlusconi. Nada nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que fue Foucault quien dijo que antes de ocuparnos del poder gubernamental, tan lejos de nosotros, convendría atender a las relaciones de poder que se dan en nuestro ámbito más cercano. Estoy de acuerdo. De nada sirve hacer bulto en una manifestación, si después en tu casa, en el bar, con tu marido, con tu novio se siguen dando situaciones de dominación machista, de nada sirve asistir a conferencias sobre educación si no abres un libro desde que te mandaron leer &lt;em&gt;Platero y yo&lt;/em&gt; en la escuala elemental, no tiene sentido protestar por los derechos que creemos esenciales si sigues meando en la calle cuando existen los baños públicos, si cuando te emborrachas te diviertes destruyendo papeleras o si el fútbol y la Playstation continúan siendo tu &lt;em&gt;leit motiv.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy harta de rastudos cuya única fuente de cultura son las letras de las canciones de Manu Chao.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta ya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7026290465354537819?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7026290465354537819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7026290465354537819' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7026290465354537819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7026290465354537819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/reflexin.html' title='Reflexión'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-734228055817287988</id><published>2008-11-05T06:33:00.000-08:00</published><updated>2008-11-05T07:27:40.273-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>La consecuencia lógica de beber grandes dosis de cafeína durante el día es que cuando llega la hora de dormir uno es incapaz de conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una obra de teatro que cualquier guía de eventos culturales calificaría como &lt;em&gt;experimental&lt;/em&gt; (cuerpos desnudos injustificadamente sobre el escenario, bailes al son una de música trangresora, diálogos absurdos con finalidad crítica que, supuestamente, el espectador debe leer entre líneas pero que quedan en una mera pretensión, reflexiones estereotipadas e inmaduras...) y de intercambiar un par de falsas impresiones con el director, me sumergí en las encharcadas calles venecianas para despejar un poco la mente y comer un poco de pizza. Santa Margherita vacía a causa de la lluvia, la rusa con una especie de indigestión repentina, la aparición en escena de Alberto y su paraguas que me acompañaron a casa. Y una vez allí, la toma de conciencia de lo imposible que resultaría dormirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esta mañana, la cita con la coordinadora Erasmus se ha convertido en una espera eterna en un solitario pasillo, y la espera eterna en un estado de seminconsciencia. Solución: más café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando he logrado entrar en su despacho se han dado algunas situaciones absurdas, como la emisión de un comentario sobre mi postura física y sobre las desastrosas consecuencias que podría traerme en el futuro adoptar determinados hábitos al sentarme en una silla, o la tendencia a imponerme asignaturas en las que no estoy en absoluto interesada...Tengo veintitrés años, he venido aquí en busca de una firma. No estoy interesada en absoluto en recibir consejos paternalistas, y mucho menos una crítica impresionista sobre Martín Gaite y sus putas novelas para divorciadas menopáusicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, cuando estaba decidida a obviar cualquier tipo de consejo sobre mi programa de asignaturas que viniera de aquella autoritaria mujer con aspecto de cocinera de comedor de colegio, me comenta que existe un curso sobre literatura española contemporánea que da un profesor joven y que puede completar mi horario. Javier Marías y Juan Marsé, un libro de cada uno y un examen bastante sencillo. No me interesa. Aún así la mujer me arrastra por el pasillo en busca del tal Ballarín para comentarle si puedo incorporarme inmediátamente a sus clases. Eh...si, pero....escuche...es que, yo....&lt;br /&gt;Nada. No sirve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de vuelta a su despacho, aparece de la nada un tipo joven que se apoya en el quicio de la puerta. Vaya por Dios.... El tipo me mira, y saluda. Mi coordinadora emite un chillido de entusiasmo y entiendo que se trata del profesor Ballarin. Le miro el paquete sin querer. La mujer nos presenta y a continuación le explica mi situación. Él se ofrece a contarme un poco en qué consiste la asignatura y a dejarme el programa para que le eche un vistazo. &lt;em&gt;Te veo después en mi despacho&lt;/em&gt;, me dice. Y se va y yo me despido de su culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es como todos los jueves a partir de hoy tendré que asistir a un curso sobre literatura española contemporánea. Un horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es la Notte Bianca. En las universidades las aulas están abiertas y los profesores inparten clase hasta las dos o las tres de la mañana. Muy bien. No sé si el tal Ballarín....&lt;br /&gt;También hay una fiesta en Polo San Basilio con la que llevan amenazando un par de semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora me voy a una conferencia de un periodista llamado Marco Travaglio sobre la manipulación de los medios de información en Italia. Es que no puedo dormir la siesta porque voy por el tercer café.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-734228055817287988?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/734228055817287988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=734228055817287988' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/734228055817287988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/734228055817287988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/la-consecuencia-lgica-de-beber-grandes.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-879179547613421541</id><published>2008-11-04T02:37:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T03:14:55.721-08:00</updated><title type='text'>Ser o no ser</title><content type='html'>Esta tarde empiezo un curso de crítica teatral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que me interese, es que necesito ocupar mi tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo uno de los problemas más graves que puede tener una persona de mi naturaleza: no tengo libros aquí. De verdad. En mi maleta traje un libro de Arthur que tendrá como sesenta páginas (las cuales he leído unas tres veces) y los pocos que he podido comprar aquí están en italiano. Hay una diferencia abismal entre leer en español y leer en italiano. Quiero decir, leer en italiano, de momento, es traducir. Leer en italiano significa tener al lado un diccionario porque las páginas están repletas de pequeños obstáculos. Le he pedido a mi madre que me mande algunos pero están tardando en llegar. Es más, creo que ahora mismo un niño del Perú está ojeando &lt;em&gt;el libro del desasosiego&lt;/em&gt; de Pessoa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, como habéis podido comprobar, estoy empezando a enloquecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El curso consiste en asistir a obras de teatro (imagino, carentes de todo tipo de interés), tener la suficiente voluntad para no dormirse, y mandar a continuación un informe con una opinión argumentada. De esta manera, aprendo italiano, aumento mi aversión hacia las obras teatrales representadas por comeflores inexpertos, y comprueblo, de paso, el límite de mi resistencia física y mental. Será interesante ver dónde acaba mi tolerancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer estuvimos en casa de Élena. Comimos galletas mojadas en vino blanco y después me fui, alegando que tenía que dejar una relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo hice. No sé si me habré equivocado, seguramente si, pero me siento un poco mejor.&lt;br /&gt;Le quiero, pero me quiero más a mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-879179547613421541?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/879179547613421541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=879179547613421541' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/879179547613421541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/879179547613421541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/ser-o-no-ser.html' title='Ser o no ser'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7647774581128067224</id><published>2008-11-03T12:13:00.000-08:00</published><updated>2008-11-03T16:47:52.097-08:00</updated><title type='text'>¿De qué lado estás?</title><content type='html'>A diferencia del resto del mundo a mí no me caen bien los simpáticos.&lt;br /&gt;No le encuentro ningún atractivo a la bondad, me aburre, y siempre termino asociándola a la estupidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, está claro, me atrevo a establecer la correspondencia: bondad-estupidez, maldad-inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto es algo que ya sabemos. Últimamente repito demasiadas obviedades, y creo que tiene que ver con mi contacto superficial con el mundo. El contacto diario con la gente te lleva a transitar un mayor número de lugares comunes, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en baja forma. Advierto. También física. Resulta que he tenido que ir a una farmacia para que me tomasen la tensión: baja, pero no demasiado. Entonces, me pregunto, ¿por qué me mareo? -¿Por qué me mareo, Señor Farmacéutico? -Puede que sea por el estrés, -me responde el señor farmacéutico-. Y yo le miro y asiento dócilmente mientras comienzo a revisar mi historial semanal. La interminable lista de cosas por hacer no es algo que, sinceramente, me quite el sueño. No señor. Total, si no las hago tampoco pasa nada porque nos vamos a morir igual. En el archivo de las existencias no hacen constar cosas como “Diana Nuño, se retrasó dos semanas en pagar el alquiler de la casa” Procuro preocuparme por las cosas que dejarán huella y a lo demás he aprendido a quitarle importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que se deba a la alimentación. ¿Comes bien? –me pregunta el Señor Farmacéutico-&lt;br /&gt;-Como bien, Señor Farmacéutico. Y me encojo de hombros para darle a entender mi desconcierto. Y continuo elaborando hipótesis, hurgando en mis circunstancias. ¿A qué se debe este estado físico deplorable? El S.F me pregunta si bebo bastante café. Desconocía que hubiese una dosis recomendable de café diario, es más, siempre he oído que beber café no es demasiado saludable. Señor Farmacéutico me recomienda beber al menos cuatro cafés diarios. Y agua, mucha agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De camino a casa estoy decidida a afrontar mis días futuros bebiendo exageradas dosis de cafeína. Ahora no me desmayaré en la biblioteca pero dentro de unos años moriré de infarto. Ahora recuerdo un párrafo de un libro de Julian Barnes. Copio y pego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todos vamos a tener un cáncer o una enfermedad cardíaca. Hay dos tipos humanos, básicamente, personas que reprimen sus emociones y personas que las dejan salir como un torrente, introvertidos y extrovertidos, si lo prefiere. Los introvertidos, como es bien sabido, tienden a interiorizar sus emociones, su ira y el desprecio por sí mismos, y esta interiorización, es igualmente bien sabido, produce cáncer. Los extrovertidos, por el contrario, dan rienda suelta a sus emociones alegremente, se enfurecen con el mundo, desvían el desprecio por sí mismos hacia los demás, y este esfuerzo excesivo, por un proceso lógico, causa ataques cardíacos. Es una cosa o la otra. Da la casualidad de que yo soy un extrovertido, así que si lo compenso fumando me mantendré como un ser humano perfectamente equilibrado y sano. Ésa es mi teoría. Además, soy adicto a la nicotina, lo cual facilita el fumar."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba destinada al infarto de todas formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces llego a casa a las siete en punto. ¿Por qué? ¿Por qué demonios llego a casa a las siete en punto? Porque si recordamos episodios anteriores, Andrea tenía pensado pasarse por mi casa a esa hora. Tenía pensado indica un tiempo pasado, indica posibilidad y por lo tanto no afirma nada en absoluto. Por eso lo utilizo, porque ahora son las nueve. No es que sean las siete y media y albergue cierta esperanza de que me llame dentro de un rato. No es que me haya mandado un mensaje para decirme “oye, me retraso un poco, te pego un toque luego” Son las nueve y he tenido que cambiar mis planes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría llamarlo estrés, por qué no. Podría decir estoy estresada cuando en realidad quisiera decir que estoy jodida. Pero si el Señor Farmacéutico estuviera aquí (no imagino como podría darse esta hipótesis) me daría la razón. Me mareo porque me gustan la gente hija de puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero qué es mejor, ¿Vivir con el miedo de caerse al suelo o no sentir absolutamente nada?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7647774581128067224?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7647774581128067224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7647774581128067224' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7647774581128067224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7647774581128067224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/de-qu-lado-ests.html' title='¿De qué lado estás?'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7279995534276815104</id><published>2008-11-02T13:29:00.000-08:00</published><updated>2008-11-02T13:55:58.228-08:00</updated><title type='text'>Petite Machine</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fj9iYSfNAoA&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/fj9iYSfNAoA&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7279995534276815104?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7279995534276815104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7279995534276815104' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7279995534276815104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7279995534276815104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/petite-machine.html' title='Petite Machine'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6869646709095903047</id><published>2008-11-02T09:23:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T02:35:48.918-08:00</updated><title type='text'>El arte de ser feliz de Arthur Schopenhauer</title><content type='html'>Según Arthur, la vida de las personas oscila entre el dolor y el aburrimiento. A lo único que puede aspirar el ser humano (la única idea de felicidad relativa) sería a sufrir el mínimo dolor posible. Elegir aquello que nos infligiese una cantidad menor de sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"La felicidad y el goce son puras quimeras que nos muestran una ilusión en las lejanías, mientras que el sufrimiento y el dolor son reales, que se manifestan a sí mismos inmediatamente sin necesitar la ilusión y la esperanza. Si esta enseñanza trae frutos, entonces cesamos de buscar felicidad y goce y sólo procuramos escapar en lo posible al dolor y al sufrimiento."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Lo mejor que se puede encontrar en el mundo es un presnete indoloro, tranquilo y soportable"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este señor, también dice que si sucede algo malo, malísimo en nuestras vidas, nuestro único consuelo sería pensar que de alguna manera&lt;em&gt; tenía que suceder.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"...para tranquilizarnos no hay otro remedio mejor que el de considerar lo sucedido desde el punto de vista de la necesidad, desde el cual todos los accidentes se muestran como obra de un destino imperante."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No termino de entender todo este discurso de la fatalidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El júbilo o el dolor excesivos siempre se basan en un error y una ilusión"&lt;/em&gt; "&lt;em&gt;Todo júbilo desmesurado se basa siempre en la ilusión de haber encontrado algo en la vida que de hecho no se puede hallar en ella..." "Por eso habría que evitar las ilusiones, pues cualquier dolor excesivo que aparece repentinamente no es más que la caída desde semejante punto elevado, o sea, la desaparición de una ilusión que lo ha producido"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Algo nuevo? Absolutamente no. Aristóteles lo dijo primero. Schopen leyó a Aristóteles. No he estudiado su biografía (bueno, en realidad si) pero lo sé porque no para de citarlo. Aristóteles por aquí, Aristóteles por allá.. Pero bueno, no importa, se lo perdono porque afortunadamente no soy de esas personas que le dan un exagerado valor a la originalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas cosas que me gustan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Mostrar ira u odio en las palabras o en la expresión de la cara es inútil, peligroso, imprudente, ridículo y vulgar"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;em&gt;No es razonable que a menudo uno envidie a otro por algunos sucesos interesantes de su vida; en lugar de ello debería tener envidia de la sensibilidad gracias a la cual esos sucesos parecen tan interesantes en su descripción. El mismo acontecimiento, que resulta tan interesante cuando lo vive un genio, en una cabeza sosa se habría convertido en una escena insípida del mundo cotidiano"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego durante cuatro o cinco páginas habla sobre la contingencia, sobre Kant, sobre la puta madre que le parió. Me aburría, me lo he saltado. Dice cosas incomprensibles como &lt;em&gt;"...puesto que toda necesidad se basa en la proposición del fundamento, y, por eso mismo, es relativa, resulta que, originariamente y en su último significado, todos los juicios apodícticos son hipotéticos" &lt;/em&gt;Pues muy bien, chaval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El genio es pariente de la melancolía" Omnes ingeniosos melancolicos esse, &lt;/em&gt;by Aristóteles. Me parece muy bien que a Arthur le parezca muy bien, como a vosotros os puede parecer que a mi me parezca bien, no sé si me explico. &lt;em&gt;"...y los ánimos muy alegres sólo tienen capacidades espirituales superficiales" &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y la parte que más he disfrutado es aquella en la que habla de la imposibilidad de los seres humanos para entender a sus semejantes. Es decír, es inútil intentar entender el pensamiento de otro ser humano porque cada persona solo es capaz (si es que llega a ser capaz) de entender su propio pensamiento. He perdido la cita (normalmente las apunto con lápiz en los márgenes para después copiarlas en un cuaderno) (de esta manera almaceno centenares de cuadernos inútiles) pero no sé qué ha pasado con ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera me cae este tipo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6869646709095903047?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6869646709095903047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6869646709095903047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6869646709095903047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6869646709095903047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/segn-arthur-la-vida-de-las-personas.html' title='El arte de ser feliz de Arthur Schopenhauer'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8212284947891056781</id><published>2008-11-01T12:04:00.000-07:00</published><updated>2008-11-01T13:10:57.865-07:00</updated><title type='text'>No soy snob, no sé qué coño significa y tampoco quiero saberlo</title><content type='html'>Según un estudio aprobado recientemente los fetos concebidos en territorio español cuentan con un mayor número de posibilidades de padecer un progresivo reblandecimiento cerebral a lo largo de sus vidas. Analizando resultados, un grupo de importantes científicos ha descubierto que más del noventa y cinco por ciento de los españoles que viajan a otros países, después de ser sometidos al habitual contraste cultural, son potencialmente más gilipollas que el resto de los habitantes de otros países de Europa. Creen que debido a la posición meridional del país, su situación física intermedia entre la subdesarrollada África y el resto de Europa (y su contacto inmediato con ese país infecto y despreciable llamado Francia), ha impedido el completo desarrollo de la inteligencia de las personas que pertencecen a este estado democrático peninsular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no quería creerlo. A menudo observaba a los españoles que se iban de Erasmus y me daba cuenta de que algo extraño sucedía, pero no sabía a qué extraño motivo podía obedecer. Cuando leí esta impresionante estadística comencé a despejar algunas dudas. Es por eso por lo que un español entra en una biblioteca donde se ruega educadamente silencio y comienza a relatar la fiesta de la noche anterior en un tono exageradamente alto, por eso mismo tienden a crear grupos herméticamente cerrados para evitar el contacto con otras beneficiosas y enriquecedoras culturas, por eso su dinámica semanal de discoteca con música pachanga como plan principal de lunes a domingo, de ahí su absoluta falta de educación a la hora de comer en la cafetería de la universidad, su incapacidad para pasar desapercibidos, su absoluta dependencia del vino barato en botella de plástico de la cual beben directamente sin servirse ni siquiera de un vaso, su conversación monotemática, su descuidado aspecto físico mártir de tiendas como Springfield y perfumes como Massimo Dutti, en los hombres, y combinación Bershka-bisutería barata de puta-peluquería de un barrio de Cuidad Real, para las mujeres. El fútbol, las motos, los coches, el puto Fernando Alonso, Julio Médem y la puta mierda de Los amantes del círculo polar y el hijo de puta de Almodóvar, los calcetines blancos, Ojos de brujo, Manu Chao, el "me encantó París", la manía absurda de robar lo que sea por el mero hecho de transgredir la ley, Pérez Reverte, el porrito antes de dormir, las madres marujas de escalera que expulsan por el coño futuras marujas de escalera disfrazadas de modernillas malasañeras, la manía de hablar de política sin tener ni puta idea, la ridícula obsesión por Barcelona, el "yo soy de izquierdas y leo el País", el arroz con salchichas y tomate Orlando, sus fallidas tácticas de seducción un viernes noche, y un largo etcétera que llegué a comprender cuando tuve ante mi este desconcertante artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según las investigaciones las personas pueden llegar a saber si padecen de esta enfermedad degenerativa haciéndose un simple análisis de orina, pero yo creo que es algo que salta a la vista cuando tarde o temprano se manifiesta. Yo no tenía ninguna sospecha en lo que a mí concierne pero por si acaso me lo he hecho: estoy limpia. Ahora solo falta saber si se transmite sexualmente. Entonces estaría jodida. Porque si, normalmente soy infalible catalogando a las personas pero, ya sabéis, a veces encuentras a alguien con quien te lleva algún tiempo concluir si es un genio o un retrasado mental, ¿sabéis a qué tipo de personas me refiero? Engañan de la ostia. Yo a veces no he conseguido esperar a descubirlo para bajarle la bragueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya no me enfado porque entiendo que son enfermos. La enfermedad es el refugio de muchos, si, pero aún así si tu abuelo padece alzhéimer y se limpia el culo con tu camiseta nueva no puedes enfadarte. No puedes. Yo tampoco puedo enfadarme con estos desgraciados. No puedo. Aunque a veces les daría de ostias. Sí señor, me cagaría en su puta cara de gilipollas. Pero no puedo. No puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, reconforta saber el porqué de las cosas. Personalmente estoy más tranquila.&lt;br /&gt;He oído decir que a los perros con rabia los sacrifican, ¿no? ¿o era &lt;em&gt;el moquillo&lt;/em&gt;? (quién coño le pondría este nombre) ¿las dos, dices?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy, esta noche salgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, por cierto, la respuesta es: sí, muy grande.&lt;br /&gt;La respuesta es: joder, qué puta maravilla.&lt;br /&gt;La respuesta es: forza Italia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy contenta. Satisfecha. Ayer me pasé follando como cosa de cinco o seis horas. Perdí la cuenta del número de orgasmos. Bien, Filippo, bien.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8212284947891056781?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8212284947891056781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8212284947891056781' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8212284947891056781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8212284947891056781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/11/no-soy-snob-no-s-qu-coo-significa-y.html' title='No soy snob, no sé qué coño significa y tampoco quiero saberlo'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-4817861162143838453</id><published>2008-10-30T18:31:00.000-07:00</published><updated>2008-10-30T19:12:52.292-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Estoy borracha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filippo tiene 23 años, estudia ciencias ambientales, vive en Santa Marta, sueña con estudiar el año que viene en Toronto, vive con Guido, Lorenzo y Alessandra, tiene la sonrisa más encantadora que han visto mis ojos, y cocina estupendamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me duele la cabeza, me duele la cabeza, me duele la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He fumado muchísimo, he bebido muchísimo. Mañana tengo que dar una clase y no la he preparado. Soy una irresponsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras cenaba con Filippo, Andrea me ha llamado tres veces. La primera no se lo he cogido, la segunda no he podido resistirme. Me ha dicho, &lt;em&gt;estoy en Santa Margherita, ¿no sales? &lt;/em&gt;(solo que en italiano) Diana responde: &lt;em&gt;si, estoy cenando en casa de un amigo, a lo mejor ahora voy para allá.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo cierto es que no tenía demasiadas ganas de ir. Filippo no es un gran conversador pero es el tipo más increíblemente guapo que he visto en mi vida. ¿Soy superficial? Puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filippo tiene la sonrisa más bonita del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé nada de los españoles. Estoy olvidando el español, es más, el poco español que recuerdo lo hablo con acento italiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas cosas me dan igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filippo, Filippo, Filippo. Tengo que colgar una foto suya aquí. Espero que no sea delito. He bebido tres cafés hoy. Uno hace cosa de dos horas, por lo tanto no tengo nada de sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filippo me da dos besos después de acompañarme a la plaza donde me encuentro con Matteo, Andrea, la rusa, Eli y Mari Trini, borrachísimos. Andrea me dice &lt;em&gt;he salido solo para verte y no has venido&lt;/em&gt;. Hijo de puta, cerdo ruín, hijo de puta. Después de cenar con Filippo, Andrea no me parece tan guapo. Es como volver de Venecia a Madrid. Si, Madrid mola, pero joder, Venecia es mucha Venecia. Andrea, da la casualidad de que está más cariñoso que nunca. Siempre pasa. Mierda, mierda, mierda. Los tíos sois gilipollas. Las tías también. El género humano da asco. Me averguenzo, siceramente, de pertenecer a esta especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las putas tres de la mañana y comprendo que este flujo de conciencia era completamente innecesario. ¿La tendrá grande? Las tres y un minuto. Mañana una hora y media de clase de español, mañana una hora y media dictando extractos de Platero a una señora de más de cincuenta años mientras pienso si Filippo la tendrá grande. Qué extraña mezcla de conceptos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-4817861162143838453?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/4817861162143838453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=4817861162143838453' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4817861162143838453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/4817861162143838453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/estoy-borracha.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-8012418882946718496</id><published>2008-10-30T02:57:00.000-07:00</published><updated>2008-10-30T03:55:53.119-07:00</updated><title type='text'>Reivindicación</title><content type='html'>El porqué de la inmortalidad de la estupidez:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La profesora habla. La profesora abre y cierra la boca mientras sus cuerdas vocales explusan una gran cantidad de mierda inútil. Repito: mierda inútil. Las clases en Italia duran hora y media, y en toda esa hora y media la profesora pretende no dejar lugar al silencio. Piensa que los alumnos quieren su mierda. Los alumnos, efectivamente, quieren su mierda. De esta manera cuando, por ejemplo, la profesora nos regala uno de sus inteligentes comentarios tipo "novela original y divertida", que, en sí es como decir "ventana con cristales" o "me hago una paja evocando las tetas de Scarlett Johanson" todos los alumnos escriben en sus folios y cuadernos destinados a tal fin "novela original y divertida". De tal modo que si la profesora dijese novela orginal, divertida e ingeniosa", los alumnos copiarían en sus putos folios "novela original, divertida e ingeniosa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no cojo apuntes en las clases porque soy la más guay. La profesora mientras se abandona a su diaria diarrea verbal me mira preguntándose porqué no cojo apuntes. &lt;em&gt;Soy la ostia y no necesito tu mierda porque me parece absurdo lo que estás diciendo&lt;/em&gt;, le digo interiormente. Y entonces entiende y acepta el duelo, y se atreve a hacerme una pregunta sobre un puto libro de Rigoberta Menchú porque no sé si sabéis que violaron y la mataron a su madre, y quemaron a su hermano en una hoguera y no sé cuántas tragedias más tuvo que vivir para terminar escribiendo un libro (que no lo escribió ella porque ella dice que ni siquiera pudo ir al colegio, pero que ha terminado siendo la voz de todo un pueblo, sino que lo escribió alguna puta que se interesó por la causa.) para que que nosotros, gente inmersa en la cultura occidental pero sensibles a la penosa situación hispanoamericana, podamos afligirnos con el crudo testinomio de Rigoberta. Y acepto su mierda de desafío y contesto, contesto con desgana pero contesto perfectamente, (porque yo debería impartir esas clases) (en caso de que quisiera tirar mi vida a la mierda ocupando un puesto en la universidad) (cosa que no me interesa lo más mínimo) y así, pienso yo, me desligo de ese grupo de subhumanos copiadores de apuntes inútiles y reafirmo mi autonomía y mi individualidad, y tengo licencia para no apuntar ni una palabra más que salga de esa boca que se llena de obviedades a cada minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así los subumanos copiadores de apuntes inútiles ocuparán inútiles puestos en la universidad y continuarán con el legado de sus sabios precursores ofreciendo una cantidad infinita de datos sin sentido que nada tienen que ver con la literatura. Y así, la siguiente generación, adoctrinará a sus discípulos en el arte de soltar mierda inútil por la boca, que a su vez exigirán, si el cambio climático, como todos esperamos no termina con la especie y esta gente logra llegar algún día al lugar donde sus maestros algún día se pronunciaron concluyentemente, que todos copien palabra por palabra sus manoseados discursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es así como esta gente dañina y perjudicial para la libertad del análisis libre logra perpetuar la estupidez y el pensamiento unidireccional convirtiéndonos a todos en gilipollas sin capacidad de reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En italia ahora mismo se están manifestando por no sé qué ley de la universidad, sin saber que la verdadera batalla se está librando en las clases, que allí, donde alguien se niega a empuñar el bolígrafo abanderando así la causa del pensamiento independiente, de la reflexión personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manifestáos hijos de una hiena, manifestáos, cabrones ignorantes, para que la universidad siga su curso, para poder seguir cogiendo apuntes como si fueseis monos comiendo plátanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-8012418882946718496?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/8012418882946718496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=8012418882946718496' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8012418882946718496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/8012418882946718496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/reivindicacin.html' title='Reivindicación'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7577463880541910516</id><published>2008-10-29T10:28:00.001-07:00</published><updated>2008-10-29T11:22:24.370-07:00</updated><title type='text'>Parole, parole, parole...</title><content type='html'>Que el lenguaje es una cosa que, en general, no sirve para nada lo sabemos todos. Que a veces, misteriosamente, una conveniente matización puede evitar que sucedan verdaderas catástrofes en el devenir de los acontecimientos, es algo que, sin estar seguros al cien por cien, hemos aprendido algunos. No sabemos ciertamente si este axioma se verefica en algún caso, pero es recomendable probar suerte. Por eso yo cuando hablo añado adjetivos y adverbios a los verbos y a los sustantivos, porque puede que en algún descuido de ese horrible monstruo (llámesele estupidez, incapacidad, distracción, o voluntad) que propicia el desentendimiento entre los humanos, alguien llegue a captar las frases en su debido contexto y con su debido significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por ejemplo, en el verbo &lt;em&gt;esperar &lt;/em&gt;solo encontramos una acepción de la que se podría inferir cierta pauta de conducta a seguir, que sería: &lt;em&gt;No comenzar a actuar hasta que suceda algo. &lt;/em&gt;Pero como todos apreciaréis a esta frase le faltan muchas matizaciones para llegar a concluir algún tipo de sistema de actuación. Esto es, por ejemplo, que puedes no actuar en un campo, pero puedes, por ejemplo actuar en otro, porque en ningún momento encontramos una indicación precisa de lo que realmente significa esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto viene porque ayer, como todos habréis presupuesto, salí hasta las tantas. En la constante alternancia de personas y conversaciones que constituyen mis salidas nocturnas fui a dar con el grupo de Federico and friends que me acogieron cual hija pródiga (ha pasado bastante tiempo hasta que hemos retomado relación) y me acompañaron a casa porque da la casualidad de que soy vecina de todo el mundo. En una de estas incursiones en su grupo reparé, una vez más, en el increíble atractivo físico de Federico. Como soy una persona con una gran vida interior que alberga al menos diez pensamientos elevados por día, esto no pareció suficiente y creí conveniente tantear un poco el terreno y ver qué se cocía en los vericuetos de su cerebro. En ese momento Federico, que quizá esté dotado con el increíble don de leer las mentes ajenas (como yo), hizo un comentario cargado de inteligencia y suspicacia que significó para mí el pistoletazo de salida para dedicar al menos una semana a profundizar en este simpático italiano con gafas de pasta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está decidido. De Filippo no sé nada, mucho anuncio de Calvin Klein pero, sinceramente, no me lo imagino en una charla sobre el existencialismo de Sartre, si no más bien comiendo Doritos mientras ve el fútbol en calzoncillos hasta que su madre lo llama para cenar. Federico tiene argumentos, sentido del humor y mucho estilo para vestir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá si Andrea hubiera especificado, si hubiera añadido algún tipo de adverbio a la bendita acción de la espera podría considerar otras posibilidades, pero sin más información que un verbo escuálido está claro que puedo esperar como me de la gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, está claro: el mundo funciona verdaderamente mal y la culpa es nuestra por utlizar frases cojas. Elaborar discursos meticulosamente solo significa una posibilidad más entre un millón de que alguien entienda algo. Allá vosotros, no sé si conviene verdaderamente hacer el esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, a todos aquellos que penséis que Emil Michel Cioran está muerto, (en caso de que alguno de vosotros sepa quién es este señor) os diré que os equivocáis absolutamente: Emil Michel Cioran  sigue en este mundo y, concretamente, vive en mi barrio. Lo he visto esta mañana y, mientras pensaba en excusarme por haber apartado la iluminadora lectura de sus libros de mi vida, (ahora que no sueño con la comunión de las almas y solo aspiro a la superficialidad de las sonrisas fraternales y al intercambio de palabras vacías de sentido pero cargadas de buenas intenciones) junto con Pessoa, Faulkner, Onetti y Schopenhauer, que, digo yo, tendrán que vivir o en Castello o en Dorsoduro. Por que a Venecia venimos a parar los cerebros cansados de preguntarnos acerca de la existencia sin llegar jamás a alumbrar respuestas definitivas. Aquí uno vive dentro de sí mismo y se deja engullir por la ciudad que a veces golpea y a veces acaricia, aquí uno asiste a la única comunión posible, al único verdadero conocimiento que es el de uno mismo, aunque esto signifique renunciar a la idea del prójimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche hay un concierto en el centro cultural Boldú, donde me han ofrecido (no sé hasta que punto podrá llegar a ser factible) hacer la presentación de mi libro (que, últimas noticias del editor, al final sale en Febrero). Solo la haré si eso significa follar más (es inherente a la renuncia del entendimiento de los hombres, la búsqueda del placer carnal y del continuo deleite de los sentidos) así que si tendré que averiguar si interesa o no dar el paso y leer toda esa mierda a gente que no va a entender nada. Porque yo escribo, si, pero como hemos dicho antes, las palabras...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7577463880541910516?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7577463880541910516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7577463880541910516' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7577463880541910516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7577463880541910516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/parole-parole-parole.html' title='Parole, parole, parole...'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-6255753196381859258</id><published>2008-10-28T11:50:00.000-07:00</published><updated>2008-10-28T12:56:54.441-07:00</updated><title type='text'>Wait in the fire</title><content type='html'>Hoy no he ido a clase. Anoche la rusa vino con el vodka que trajo de su país y, después de mucha vacilación y de intercambiar unas cuantas obviedades con Massimo sobre el arte contemporáneo, decidí irme a tomar la última con Alvise y con Andrea (otro Andrea) en un bar cerca de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra todo pronóstico he conseguido llegar a la biblioteca antes de las tres de la tarde. He dedicado media hora a leer Misericordia (reconozco su talento en algunos párrafos aunque no sea exactamente el libro que me apetezca leer en esta etapa vital. Quizá con sesenta y cinco años y las tetas por el ombligo me anime con todo este elenco de literatura para catedráticos acartonados con olor a baúl viejo) y después he salido a fumar un cigarro con Roberta que he prácticamente solapado con otro cigarro con Lorenzo. He visto a Andrea, le he hecho un comentario tipo puta del moulin rouge que prefiero enterrar en lo más profundo de mi memoria, y despues me ha sido completamente imposible volver a concentrarme en el Madrid de 1800 y he decidido que lo mejor sería posponer el estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana tengo, por fin, la cita con mi coordinadora.&lt;br /&gt;Mañana, casualmente, en Venecia hay acqua alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo está lloviendo bastante, y esto quiere decir que todos mis planes de esta noche pueden verse truncados. He quedado con Mari, una chica de Verona que estudia aquí y que está de la olla. Pasó un año en París y ahora está con el síndorme post Erasmus. Joder, y yo miro a mi alrededor (metafóricamente, no hablo necesariamente de un lugar físico) y contemplo solamente existencias marcadas por la locura (sea del tipo que sea), y me pregunto si no estaré haciendo algo mal. Quería hacer esta reflexión ya que últimamente me veo rodeada de gente que está de la puta cabeza de un modo inimaginable, y, ya no solo por este hecho en sí, sino porque he descubierto que es lo que verdaderamente me gusta. Pero no en plan Kerouac (gente loca por vivr, loca por saltar...) no, no, me refiero a personas extrañas, personas con verdaderos problemas psíquicos dignosticados o aún por diagnosticar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve cada vez más.&lt;br /&gt;Mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no me preocupa demasiado no poder salir esta noche. Comienzo a considerar la posibilidad de que la ciudad se hunda. De verdad, llueve muchísimo, esta ciudad está llena de agua, ¿no rebasará el límite y nos iremos todos a la puta mierda? Cuestiono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi compañera de piso no está en absoluto preocupada. Dice que como mucho mañana no podré volver a casa hasta la noche. Me recomienda llevarme un libro para pasar el rato mientras espero que el agua se vaya. Total, un día perdido. No sé exactamente como funciona y me pone nerviosa no saber cómo funcionan las cosas. Me molesta terriblemente tener que dejar las cosas al azar, a la corriente de las mareas o lo que coño sea, me molesta esperar, me molesta mucho, y utlimamente mi vida consiste únicamente en eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer Andrea también me soltó el discurso del agua alta. Me dijo que lo único que puedo hacer es esperar. Como mucho si vuelve de Londres decidido a retomar la relación con porki habré perdido un mes de mi vida. Total, ¿qué es un mes? Pues depende de como se mire. Supongo que el concepto de tiempo que comunmente entendemos varía en las Bahamas y en un campo de exterminio nazi. Mi situación está más cerca de los barracones y las letrinas que de las palmeras y las caipirinhas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título del post es una frase de una canción de Jeff Buckley. ¿Qué pasa? Cuando uno alberga ciertos sentimientos tiende a identificarse con las letras de las canciones. Wait in the fire, aunque sería más propio wait in the water. No en el wáter, sino en el agua. ¿Se nota que estoy haciendo tiempo hasta las diez para decidir si salir o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se está por Madrid? ¿Qué tal tiempo hace?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-6255753196381859258?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/6255753196381859258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=6255753196381859258' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6255753196381859258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/6255753196381859258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/wait-in-fire.html' title='Wait in the fire'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-69002344695130671</id><published>2008-10-27T05:22:00.000-07:00</published><updated>2008-10-27T06:47:54.334-07:00</updated><title type='text'>Cuidado con lo que deseas</title><content type='html'>Antes de proclamarse conocedor de un idioma conviene someterse a la dura prueba de imapartir una clase de la misma. Vengo de dar mi primera clase de español. Cuatro años estudiando gramática y sintaxis, tantos exámenes, tantos libros a las espaldas y me doy cuenta de que no tengo ni puta idea de porqué se usa el subjuntivo en una concesiva, o de que al menos no tengo ni puta idea de explicarlo. De cualquier manera 20 euros la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana me he visto forzada a abandonar esta ciudad. Me he exiliado voluntariamente un par de días con la intención de alejarme de las noches venecianas en Santa Margherita, de cambiar un poco de aires y, sobretodo, de poner tierra de por medio entre Andrea y yo, ya que las tentativas de mantener cierta distancia cuando le veo han resultado imposibles. El destino elegido, aprovechando que Francesco and company estudian allí, ha sido Milán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que Milán es una ciudad gris, repleta de tiendas carísimas y de gente que compra habitualmente en ellas, con una gran catedral, un castillo, un parque precioso, y muchas discotecas donde la gente luce la carísima ropa que compró en las tiendas. Capital de la moda. Tiendas vintage, Gucci, Armani, Prada, y un largo etcétera...Se confunden en mitad de la niebla milanesa tipos con el pelo engominado, modelos anoréxicas, gafas enormes, maricones buenorros a la última, putones de uñas rojas y escotes de vértigo y perros enanos con abrigos de la temporada otoño-invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier modo he pasado un buen fin de semana. Evito la crónica extensa del viaje porque siempre me resulta aburrido y predecible leer este tipo de cosas de otras personas. Diré brevemente que he bebido, follado, fumado porros y he visto un partido de fútbol con tres tíos en calzoncillos tirados en el sofá. Me negué en rotundo a ir a una de esas discotecas para deficientes de veinte euros la entrada sin consumición, así que salimos por la que debe ser la Malasaña de Milán, donde todo el mundo bebe y se jode de frío en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francesco tiene una casa espectacular. Lo mejor del viaje, puede parecer extraño, pero han sido las duchas. Mi cuerpo y mi mente han experimentado minutos de verdadero placer en ese baño blanco inmaculado. Qué alegría despertarse por la mañana seducida por el olor del café que te llama desde la cocina para abandonarse después a la presión del agua sobre el cuerpo y a la caricia del gel con olor a vainilla. Fabuloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvía el domingo. El tren partía de Milán a las siete y llegaba a las nueve y media a Venecia. Vine con Marco y con Stefano pero tuve que sentarme en frente de una pareja de americanos que me dediqué a estudiar escrupulosamente todo el camino. (Tampoco es que me apeteciera mucho hablar así que finalmente fue lo mejor.) La fémina de esta curiosa pareja atentaba contra su salud mental concentrando su atención en la Women' Health mientras el tipo tecleaba compulsivamente algo que parecía ser de vital importancia en su Mac. Intercambiaron a lo sumo cuatro palabras en todo el viaje: ella dedicaba a llenar su cabeza de mierda y, de vez en cuando, la compartía con su compañero señalando alguna página curiosa con su dedo índice. Éste, por su parte, se limitaba a componer una breve y extraña mueca que, entendí, pretendía pasar por una sonrisa cómplice para a continuación volver a su frenético clac, clac, clac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué exhausta, con la idea de quedarme en casa para poner un poco de orden en la habitación y en mi cabeza, pero, como era de esperar, recibí un mensaje de Ángela y me lancé inmediatamente a la calle. Y para ser fieles a las buenas costumbres nos citamos en los alrededores del Chet bar, cosa que también pensaron Andrea y sus amigos. Así que, todo el esfuerzo que supuso mi viaje a Milán, mis tácticas de autocontención, mis buenos propósitos, se fueron a la mierda en cosa de tres segundos. Apareció él y me olvidé de razones obvias por las que debería olvidarme de él.  Y, está claro, después del último y amargo beso volví a recordarlas todas una por una y a añadir unas cuantas razones más (que volveré a olvidar en cuanto vuelva a verle). Así es este asunto del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se puede escapar de esta mierda con un simple tren.&lt;br /&gt;Ayer volví a cagarla, es un hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiado vodka ruso, demasiado prosecco, demasiada mezcla. Demasiadas ganas de que hicieran efecto. Volví a cagarla pero esta vez a conciencia, sabiendo que la estaba cagando. Y me dice que espere y le miro y sé que no puedo esperar pero sé que tampoco puedo no esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre todo es cuestión de tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-69002344695130671?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/69002344695130671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=69002344695130671' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/69002344695130671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/69002344695130671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/cuidado-con-lo-que-deseas.html' title='Cuidado con lo que deseas'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3011911205921699735</id><published>2008-10-23T10:50:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T11:48:26.453-07:00</updated><title type='text'>Recompensas</title><content type='html'>Hay determinadas cosas que se les ofrecen a las personas como compensación. En la vida siempre es así. A la gente que dejó atrás la juventud se le otorga en la vejez cierta autoridad por el mero hecho de ser viejo, a los gordos y a las personas con atributos físicos de desmedida fealdad el destino se encarga de atribuirles, por ejemplo, una entrañable simpatía (a veces), las mujeres que conocen hombres con el pene pequeño se consuelan diciendo "la sabe utilizar" y así un largo etcétera de pequeños favores que nos hacemos los unos a los otros para evitar el suicidio colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, a mi, que gracias a Dios (a cualquiera de ellos) todavía no he tenido que ser indemnizada debido a ninguna de estas desafortunadas circunstancias, también ahora me ha llegado el turno. Después de enfrentarme a la maldad encarnada en hombre y de sufrir el desamor y todo lo que ello conlleva en este caso (humillación, vejación, cuenta de teléfono de cifras astronómicas....) la vida por fin me recompensa. De esta manera, ignorando lo que sucedería después, he ido a la biblioteca de Zattere (otra vez) quizá, para qué negarlo, fantaseando con la idea de encontrarme casualmente con este desagradable tipo que ha arruinado una semana entera de mi erasmus, cuando de pronto me he cruzado con al hombre más jodidamente guapo que he visto y veré en mi vida. Casualmente también es amigo de Roberta y, si, casualmente Roberta estaba allí para hablar con él y con sus amigos y para que yo pudiera de paso intercambiar tímidas y furtivas miradas con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llama Filippo (siempre podré llamarle Fili, o pipo. Bueno, siempre podré llamarle Felipe) y es, de verdad, no exagero, un puto anuncio de Calvin Klein. Castaño, calculo que 1'85, ojos azules, boca increíblemente bonita, cuerpo atlético. Total, que me lo pienso follar. Ahora falta saber si él también está de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, no sé si será cuestión de retribuciones, pero sigo viviendo en un sitio en el que por las mañanas, nada más bajar a la calle, me llega un increíble olor a puerto. Yo no hecho méritos tales como para merecer la vida que tengo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer no salí y eso quiere decir que hoy salgo por dos. Espero que Filippo tampoco saliera ayer y que, ya de paso, lleve sin follar un par de meses (no sé si pilláis el rollo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y si, si he visto a Andrea. Le he visto mientras hablaba con Roberta de la nueva ley sobre educación que quieren imponer este absurdo gobierno. Los ojos de Roberta se han abierto exageradamente moviéndose a continuación de un lado para otro intentando señalar que algo horrible ocurría y yo he entendido perfectamente que todo era debido a la presencia de la puta de Andrea, que en paz descanse. Desde luego he actuado con total normalidad (o al menos eso es lo el podía percibir desde la distancia) y no ha habido ningún giro de cuello exagerado ni temblores ni sudores visibles. ¿Qué ha pasado? Que después de entrar en la biblioteca, salir de la biblioteca, llegar al muelle donde estábamos nosotras sentadas, hablar con sus amigos, volver a entrar y volver a salir, se ha ido sin que cruzásemos ni una sola mirada. Mejor. Yo he hecho como si no le viera y él ha actuado igual, solo que estaba claro que él si me había visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pasado después toda la tarde leyendo cuentos de Borges, el ciego de los cojones, y de Cortázar, el tartaja, a los que la vida les compensó con un exageradamente reconocido genio artísitico. No quiero tener que leer estos cuentos, me aburren, ya los he leído y si no me los ha contado algún gilipollas con la mirada perdida como si volviese a leerlos en el infinito mientras tomábamos uno de esos interminables cafés. Junto con una tal Luisa Valenzuela (conocida mundialmente por su infame interpretación feminista del cuento de caperucita roja) y Mario Benedetti. Aboninables experiencias literarias las de hoy que espero subsanar otro día con el resto del programa: Augusto Monterroso, Galeano y César Vallejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche me compensaré a mí misma por el esfuerzo inimaginable que me he visto en la obligación de hacer. No tengo otra opción, si no lo hiciese correría el riesgo de romper la armonía universal, de formar una cadena de descompensaciones que sumirían a los humanos en un absoluto desconcierto y, porqué no, de terminar finalmente con la especie. Las cosas funcionan bien así, ¿no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3011911205921699735?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3011911205921699735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3011911205921699735' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3011911205921699735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3011911205921699735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/recompensas.html' title='Recompensas'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-1564961319643638388</id><published>2008-10-23T02:21:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T02:22:49.219-07:00</updated><title type='text'>There is a light that never goes out</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/INgXzChwipY&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/INgXzChwipY&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-1564961319643638388?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/1564961319643638388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=1564961319643638388' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1564961319643638388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/1564961319643638388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/there-is-light-that-never-goes-out.html' title='There is a light that never goes out'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-7375819667075752393</id><published>2008-10-21T02:00:00.000-07:00</published><updated>2008-10-21T02:10:53.441-07:00</updated><title type='text'>Sbagli</title><content type='html'>Ayer: día de infinita tristeza en el que las palabras no sirven para nada. De usarlas en exceso a pesar de conocer su invalidez inmediata en el discurso. Día en el que vuelvo a pensar en que el amor (o cualquier sucedáneo llamado tempranamente amor) solo nos desvela las propias miserias, la desnudez absurda de nuestra cobardía y, en definitiva, de nuestros defectos. Día de la incomunicación y el desencuentro. veinticuatro horas que han pasado como otras veinticuatro horas cualquiera y que sin embargo han servido para hacerme sentir al humano lejano, hostil, miserable, egoísta y despiadado con su especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día de desconfianza. Y cuando uno deja de creer se da cuenta de que no queda nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte los golpes siempre significan empezar de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte no queda más remedio que volverse indestructible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-7375819667075752393?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/7375819667075752393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=7375819667075752393' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7375819667075752393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/7375819667075752393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/sbagli.html' title='Sbagli'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-2845213401306168131</id><published>2008-10-20T03:10:00.000-07:00</published><updated>2008-10-20T03:38:42.068-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;em&gt;La palabra humana es como una caldera rota en la que tocamos melodías para que bailen los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;G.Flaubert&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vaDw4CAcXVE&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vaDw4CAcXVE&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-2845213401306168131?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/2845213401306168131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=2845213401306168131' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3942753065481231327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3942753065481231327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/10/blog-post_18.html' title=''/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-2577043984001557679</id><published>2008-09-22T05:33:00.000-07:00</published><updated>2008-09-22T06:28:18.023-07:00</updated><title type='text'>Más difícil todavía</title><content type='html'>No sé si se trata de una especie de maldición, o simplemente estoy atravesando una etapa momentánea de mala suerte, pero a menos de cuatro días para mi partida he tenido un desafortunado incidente que complicará bastante las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer un molesto picor en mi ojo izquierdo me sacó de la cama a altas horas de la madrugada. Al principio pensé que se trataría de una lentilla olvidada en algún lugar recóndito de mi globo ocular, así que me decidí a explorar la zona. No había nada. El insidioso picor poco a poco fue convirtíendose en un dolor agudo que pocos humanos podrían soportar conscientes. El ojo se fue poniendo rojo e hinchándose hasta adquirir un tamaño preocupante. En vista de tales circunstancias, pensando que quedaría irremediablemente tuerta (es conocida mi aprensión a cualquier tipo de dolencia física) llamé a María, la cual respondió al teléfono amablemente a las cinco de la madrugada de un domingo, para que me acompañase a urgencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó a mi casa mi ojo no tenía en absoluto forma de ojo y el dolor era insoportable. Bajé avergonzada las escaleras de mi portal con una servilleta con una ridícula cenefa de color morado tapándome la zona afectada (fue lo único que encontré), dispuesta a coger un taxi que nos llevara al hospital. Por una serie de circunstancias que escapan a mi comprensión, un coche de policía patrullaba la zona de Donoso Cortés en busca, supongo, de despiadados maleantes que atentasen contra el orden público. Encontraron sin embargo a dos mujeres vagando por las calles mojadas de Madrid, una de ellas con un absurdo vendaje improvisado en el ojo izquierdo. Nos ofrecieron ayuda inmediatamente. Cosas que pude percibir con mi ojo sano: 1) Eran dos policías. 2) Uno de ellos (el conductor) estaba muy bueno. Tardamos dos segundos en montarnos en el coche (¿Alguien ha montado alguna vez en un coche patrulla?. No os aconsejo la experiencia) y otros dos en llegar al hospital. Yo no podía adivinar que trayecto iba trazando el vehículo, dada la reducción de mi campo visual, así que me dediqué a responder escuetamente a sus preguntas sobre mi vida en general y sobre mi ojo en particular, y a dejarme llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos tardaron como media hora en decirme que no quedaría tuerta de por vida y en verter, a continuación, mil millones de gotas en el ojo que anestesiaron el dolor y dilataron la pupila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Herida en la córnea. Ese fue el diagnóstico. Una semana con antibióticos y colirios, y dos semanas sin ponerme lentillas. ¡Joder! Vuelvo a ser una gafas ¡No! ¡Y en Italia! Maldita sea, ¿Cómo esperan que ligue con gafas hipermétropes? ¿Me veré obligada a sacrificar la salud de mi ojo por algún italiano cachondo? ¿Seré capaz de soportar la humillación del retorno a las gafas de pasta? Veremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento solo puedo decir que continúo con una visión jodidamente borrosa (las pupilas dilatadas duran aproximadamente diez horas), enfrente de mi portátil (menos mal que en su día aprendí mecanografía), con una habitación repleta de cajas de libros y ropa a mis espaldas, a la espera de ser vaciada, limpiada y ordenada, y con un sobre de matrícula a mi lado que tiene que entregarse mañana. Todo tengo que hacerlo con un solo ojo. Quedan aproximadamente cinco horas para que la pupila de mi ojo sano vuelva a su tamaño normal y deje de ver los objetos como si saliera de ponerme tibia de whisky en una destilería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguien me estará enviando señales desde algún lugar supraterrenal? ¿Conseguiré superar esta gincana sin fin? ¿Cogeré de una maldita vez ese vuelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguiremos informando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-2577043984001557679?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/2577043984001557679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=2577043984001557679' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2577043984001557679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/2577043984001557679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/09/ms-difcil-todava.html' title='Más difícil todavía'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9076366491552725296.post-3626313735281832867</id><published>2008-08-31T03:29:00.001-07:00</published><updated>2008-08-31T09:29:03.496-07:00</updated><title type='text'>Falta menos de un mes</title><content type='html'>Se inaugura este espacio.&lt;br /&gt;No sé si lo utilizaré demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento decir que estoy más allí que aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giulio me ha mandado ya las fotos de mi casa. &lt;br /&gt;Soy claramente incapaz de ponerlas aquí.&lt;br /&gt;Es azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que falta muy poco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9076366491552725296-3626313735281832867?l=cannaregio1334.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/feeds/3626313735281832867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9076366491552725296&amp;postID=3626313735281832867' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3626313735281832867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9076366491552725296/posts/default/3626313735281832867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cannaregio1334.blogspot.com/2008/08/falta-menos-de-un-mes.html' title='Falta menos de un mes'/><author><name>Diana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02233254075779674542</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
